domingo, 7 de junio de 2015

HUGO CHÁVEZ: ¡ALCA, ALCA, Al carajo!, ¡ALCA, ALCA, Al carajo!

HUGO CHÁVEZ: ¡ALCA, ALCA, Al carajo!, ¡ALCA, ALCA, Al carajo!



DISCURSO DE HUGO CHÁVEZ el Viernes 4 de noviembre de 2005 EN MAR DEL PLATA

CLAUSURA DE LA TERCERA CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE AMÉRICA

Presidente Chávez ¡Qué algarabía! ¡Qué vivan los pueblos de la América Latina y el Caribe! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez ¡Qué viva la Argentina
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez Un abrazo bolivariano, sanmartiniano, guevarista, peronista, evista… 
¡Qué viva Eva Perón
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez Ya se va el agua, me dijo nuestra amiga Blanca Chancoso que había que soplar tres veces para que el agua se vaya, hay que soplar hacia arriba tres veces, se va el agua y nos quedamos aquí nosotros los pueblos de la América, diciendo ¡viva la vida! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez ¡Viva la Patria! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez ¡Viva la Patria grande! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez Los saludo a todos con especial emoción, afecto y cariño, ¡pero cómo hay gente aquí! Miren ustedes: ¡arriba esas banderas! Un abrazo al pueblo argentino, esas banderas argentinas, esas banderas cubanas, esas banderas venezolanas, esas banderas uruguayas, esas banderas paraguayas, esas banderas bolivianas, esas banderas brasileñas, esa bandera de la América unida y grande. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Quiero saludarlos a todos y a todas y agradecer a Silvio y a todos estos cantores que nos han bañado de canciones, que nos han bañado de amor, a Daniel Viglietti, Silvio Rodríguez, Amaury, a todos ellos, a todos ellos que nos han venido a cantar, a Daniel, a todos, gracias por esas canciones, gracias por esos versos, gracias por esa esperanza y gracias a ustedes por haberme invitado a este acto, a este encuentro de pueblos. 
Yo me siento verdaderamente honrado al estar aquí, al estar aquí con ustedes compartiendo este día histórico, saludo a Diego Armando Maradona, el Pibe... 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Ven acá Diego, ven acá, dile algo a este pueblo, Diego. 
Diego Armando Maradona Que los quiero mucho, gracias por estar aquí. Echemos a Bush. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez ¡Viva Diego! ¡Viva Maradona! ¡Viva el pueblo! 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Estuve viendo la entrevista que le hizo Diego Armando hace unos días a Fidel, tremenda entrevista, tremenda entrevista que le hiciste a Fidel Castro. 
Asistentes Gritos, algarabía. 
Presidente Chávez Puedo decirles una cosa, entrando al estadio, hace ya una hora aproximadamente, sí, eran como las 12 y tanto, me dan un teléfono, yo venía saludando a mucha gente ahí, sobre todo a esa juventud que anda desbordada… ¡Viva la juventud! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez Esa juventud que vuelve a levantarse por todas partes. Allá están los Barrios de Pie. Oigan, quiero que se den cuenta de una cosa: Blanca Chancoso tiene razón, se fue el agua, ve; por si acaso vamos a soplar otra vez. 
Bueno, les decía que me pasan un teléfono, una camarada cubana se me acerca y me pasa un teléfono y yo bueno… ¿con quién voy a hablar yo? 
–Hable, hable a ver. 
Era Fidel. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Fidel está desde que amaneció en una silla que yo le regalé, una silla muy cómoda de madera de samán viendo, porque desde aquí estamos transmitiendo en vivo y en directo para el mundo entero, entre otros por Telesur, al mundo entero está saliendo este acto histórico aquí en Mar del Plata. ¡Vamos a hacerle una bulla al mundo! ¡Que viva el mundo nuevo! ¡Que vivan los pueblos del mundo! 
Asistentes ¡Viva! Aplausos. 
Presidente Chávez Bueno, ¿quieren que les diga lo que me dijo Fidel? Él me dijo, primero que estaba muy emocionado viendo el acto, la marcha que ustedes hicieron desde esta madrugada, el Tren del Alba, Maradona se vino en el tren ¿a qué hora fue que salieron? A media noche, en el tren ¿cómo es que se llama? El tren... el plateado, se vino Maradona, venía de maquinista Diego Armando Maradona, venía directo con el Tren del Alba. Bueno, Fidel estaba viendo el tren, viendo el tren, amaneció viendo el tren, la marcha de ustedes y este día histórico aquí en Mar del Plata y bueno, unos comentarios, me encargó que les saludara y que aunque él físicamente no está aquí, está aquí con nosotros. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Además ¿saben cuál fue la despedida? Como yo venía entrado le dije: bueno después te llamo, porque él se guinda y habla tres horas por teléfono, entonces le digo –Mira yo te llamo más tarde, vamos a despedirnos, estoy entrando al estadio, y le digo como siempre le digo: “Hasta la victoria siempre, ¡Patria o muerte, venceremos!” ¿Y ustedes saben cómo se despidió Fidel?, se los voy a decir porque le oí la voz muy emocionada y además como un trueno, se despidió, la voz se despidió como un trueno que cruzó el Caribe, cruzó el Orinoco, cruzó el Amazonas, cruzó el Río de la Plata y llegó aquí, me dijo: “Chávez, ¡viva el Che, carajo! 
¡Viva el Che Guevara! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez Bien, nosotros, camaradas, compañeros, amigas, amigos todos, hemos venido aquí hoy a muchas cosas, a caminar, a marchar, a saltar, a cantar, a gritar, a luchar, pero entre tantas cosas de las que hoy hemos venido a hacer aquí en Mar del Plata hoy y cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA. 
Asistentes Algarabía, gritos. 
Presidente Chávez La tumba del ALCA. 
Asistentes Algarabía, gritos. 
Presidente Chávez Vamos a decirlo: ¡ALCA, ALCA, Al carajo!, ¡ALCA, ALCA, Al carajo! 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez ¿Quién enterró al ALCA?, los pueblos de América enterramos al ALCA, hoy, aquí en Mar del Plata. 
Blanca Chancoso, la saludo a ella y a lo que representa, a la dignidad de los pueblos indígenas de este continente, agradezco sus palabras y además Blanca me ha entregado una copia de las conclusiones y las resoluciones de esta maravillosa III Cumbre de los pueblos, me llevo esas conclusiones, resoluciones de los pueblos, para difundirlas, y no sólo para difundirlas sino para luchar por ellas, para hacer realidad los sueños de tantos y de tanto tiempo y de tanta gente, además a lo mejor cuando me toque hablar allá en la otra cumbre, la que se va a inaugurar a las cuatro de la tarde, a las tres y media, a lo mejor seguramente me a servir de mucho, de inspiración y le informaré a mis colegas presidentes que he recibido estas conclusiones, pudiéramos sacar copias para repartirlas allá en aquella Cumbre de Presidentes y de Jefes de Gobierno para que todos estemos al tanto de las conclusiones y las resoluciones de nuestros pueblos. Quiero saludar también a un eminente compañero, luchador indígena también: Evo Morales, está con nosotros aquí hoy en la Cumbre de los Pueblos, Evo, un abrazo, ven acá hermano, dile algo a la gente. 
Evo Morales Muchas gracias comandante, mi saludo revolucionario a todo el pueblo antiimperialista, que sigan en esta gran lucha para liberar a Latinoamérica, muchas gracias. 
Presidente Chávez Gracias Evo, ese aplauso de los pueblos para este gran luchador social, revolucionario, que representa, así como Blanca Chancoso, ellos y ellas representan a la estirpe más profunda de nuestros pueblos, nuestra raza aborigen, Tupac Amaru, Tecún Umán, Guaicaipuro, Atahualpa. ¡Que vivan los indios de América! 
Saludamos también a los organizadores de este maravilloso evento y permítanme humildemente felicitarlos por la demostración de unidad, unidad, unidad, –decía Bolívar– unidad, esa debe ser nuestra divisa, sólo unidos podremos derrotar al imperialismo y levantar a nuestros pueblos hacia una vida mejor, sólo unidos podremos hacerlo. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Saludos también a Edgardo de Petri, dirigente sindical y diputado nacional; Miguel Bonasso, diputado nacional y organizador de este evento junto con Edgardo; Adolfo Pérez Esquivel, premio Nóbel de la Paz, hermano y amigo, nuestro Adolfo, un abrazo, compañero, como dice el tango, le voy a cambiar una palabrita al tango hoy, perdónenme ustedes, pido perdón, en vez de decir “adiós muchachos”, digo “hola muchachos compañeros de mi vida”. Hola muchachos compañeros de mi vida, Luis D’Elía, diputado provincial; quiero saludar a Hebe Bonafini, gracias por sus mensajes, por sus palabras, y a todas nuestras madres de la Plaza de Mayo, ¡que vivan las madres de la Plaza de Mayo!, sus hijos, sus hijos somos nosotros también, sus hijos no se perdieron, se transformaron en un pueblo y aquí están vivos en el pueblo argentino y e n los pueblos de la América que se levantan de nuevo diciendo ¡no! al imperialismo, diciendo ¡no! al fascismo, diciendo ¡no! a la intervención, diciendo ¡no! a la muerte; Rafael Follonier, compañero, amigo y viceministro del interior de la República Argentina; saludamos a Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba y a toda la delegación cubana, ¿dónde estará Lazarito? ¿Dónde está Lazarito? ¡Epa, Lazarito!, amigo mío, ven acá Lazarito, les voy a presentar a un amigo, yo una vez tenía una novia y él me la quitó, Lazarito, por ahí viene Lazarito, quiero que Lazarito, este muchacho cubano nos dé un saludo, Lazarito, un abrazo primero. 
Lazarito A los hermanos de Latinoamérica, un mensaje rápido, como dijera el Comandante, saludo solidario desde el pueblo de Cuba, que los quiere y los acompaña y nunca los abandonará ¡viva la unidad Latinoamérica! ¡Vivan los pueblos de América Latina! ¡Patria o muerte! ¡Hasta la victoria siempre! hermanos. 
Presidente Chávez Me está preguntando que si no hay más novias para quitarme otra, no, tú me quitaste la que yo tenía, ya tiene bigotes Lazarito, un abrazo a ti y a toda Cuba. Bueno, eso es lo que viene: los niños y los jóvenes, los niños y los jóvenes que son el futuro. 
Lazarito La gorra que identifica a la delegación cubana, usted es un cubano también para nosotros. 
Presidente Chávez Gracias, Lazarito. Me pongo la gorra, estamos preparando todavía un juego, ahora será de fútbol: Maradona contra el equipo de Fidel, pero tú juegas para mí, porque en béisbol con Cuba me rindo, pero en fútbol va a ser la revancha. Abel Prieto, ministro de Cultura de la República de Cuba, le saludamos; y a todos quienes han venido, los cantores, Alí Rodríguez Araque, está el Canciller, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela con nosotros; Róger Capella, el Embajador de Venezuela en Argentina; a todos, miembros de la comitiva oficial que me acompañan; María, mi hija que está con nosotros les manda también un saludo; Daniel Viglietti y Víctor Heredia y demás músicos y cantores, personalidades especialmente invitadas, invitados; movimientos sociales del continente; Federación de Tierra y Vivienda. Está con nosotros el Frente Transversal Nacional y Popular Central de los Trabajadores Argentinos, Movimiento Barrios de Pie, Partido de la Revolución Democrática, Movimiento Territorial de Liberación, Federación Nacional de Salud, Madres de Plaza de Mayo, Movimiento 26 de Julio, Movimiento Peronista Auténtico, Movimiento de Trabajadores Desocupados Eva Perón; a todos, a todos ustedes un abrazo, compañeros, camaradas, compatriotas. 
Bueno, ya van a ser las dos de la tarde, allá tengo el reloj, ¡menos mal que lo tengo al frente! 
Miren, por cierto que, hablando de Eva Perón, yo cada día soy más evista, yo estoy leyendo a Eva, a Eva Perón, grande mujer de esta tierra, inspiración para las luchas que estamos dando y que habrá que dar. 
Esta mañana me preguntaba un periodista, llegando al hotel donde nos hemos alojado, me preguntaba qué opinaba yo acerca de una publicación que salió ayer, una de tantas publicaciones que salen, sobre todo las de Norteamérica, antier salió una publicación según la cual el Pentágono está haciendo planes, planes militares para agredir a Venezuela, lo cual es absolutamente cierto porque el imperio norteamericano, en su desesperación… no olvidemos lo que decía Mao Tse Tung, que en lo estratégico el imperialismo termina siendo tigre de papel, tigre de papel; por eso no hay que temerle al imperialismo, los pueblos del mundo libre estamos en capacidad de derrotar a mil imperios, como ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia. Pero el imperialismo en su desespero pretende, como ha pretendido desde hace ya varios años, detener la Revolución Bolivariana, como pretendió durante mucho tiempo, casi medio siglo detener la Revolución Cubana. Así como fracasó el imperialismo norteamericano en su intento de detener la Revolución Cubana, igual fracasará en su intento de detener la Revolución Bolivariana en Venezuela. 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez Pero me preguntaba este periodista sobre el tema, y además, pues, yo sé que es absolutamente cierto, los planes militares para agredir a Venezuela están en plena preparación. Ahora, ¿qué respondía yo al periodista? Le respondía con una gran verdad: si al imperialismo norteamericano en su desespero se le ocurriera invadir a Venezuela, comenzaría en estas tierras la guerra de los cien años. 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez Y estaba recordando, por cierto a Eva Perón. Eva Perón, cuando dijo ella, toda digna, toda libertaria, toda patriota, dijo, lanzó aquella frase que el pueblo argentino conoce mejor que nadie pero que habrá que repetir una y mil veces en toda esta tierra desde el Río Grande hasta la Patagonia, aquella frase: “La Patria será libre o la bandera flameará sobre sus ruinas…”, ¡más nunca seremos colonia norteamericana! 
Asistentes Cánticos. 
Presidente Chávez Esta mañana también, llegando ahí al hotel me consigo a un grupo de personas, deben estar aquí, seguramente, y a una de ellas quiero saludarla porque conversé con ella unos minutos, ellos vinieron de San Salvador de Jujuy, de allá vinieron: campesinos, agricultores, una maestra de escuela, ella se llama María Eugenia Villada, quiero saludarla porque me dio un abrazo infinito y me habló de su padre, Carlos Eulogio Villada, quien era dirigente del Partido Comunista Argentino y desapareció en la madrugada del 24 de noviembre de 1976 en la ciudad de San Salvador de Jujuy, su esposa Guillermina Castro, y su hija María Eugenia lo mantienen en la memoria, y yo le decía no sólo en la memoria, está presente aquí con nosotros y con él todos los desaparecidos de las dictaduras militares imperialistas que asesinaron a estos pueblos durante tanto tiempo. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez María Eugenia además es cantante, es cantora, me cantó El Carnavalito, Quebradeño Carnavalito. 
Bueno, cuántas cosas por decir aquí hoy, les traigo un saludo del pueblo venezolano, un abrazo así, el corazón de Venezuela, sólo traigo para compartirlo con el pueblo argentino y los pueblos de nuestra América. 
Un saludo muy especial a la delegación venezolana, de los movimientos sociales que en Venezuela hoy impulsan desde abajo, desde nuestras raíces la Revolución Bolivariana. 
Ahora, fíjense, además de enterrar aquí el ALBA como hoy lo estamos enterrando, enterradores nosotros; además de eso siempre he dicho, en primer lugar a los venezolanos, ahora me atrevo a decirlo más allá de Venezuela, nosotros, a nosotros, los hombres, las mujeres de este tiempo de comienzos del siglo XXI, nos toca, compañeros, compañeras, camaradas, una doble tarea histórica: nosotros tenemos que ser los enterradores, no sólo del ALCA porque el ALCA, porque el ALCA fue una propuesta, una de tantas propuestas, pero es vieja esa propuesta, antier se llamó de una manera “Iniciativa para las Américas” la llamaron por allá por 1990, pero ya en el siglo XVIII, naciendo aquella gran república, aquel gran estado que luego se convirtió en imperio, nació con las garras del águila imperial, lamentablemente desde el inicio, desde hace 200 a&nt ilde;os pues, Thomas Jefferson, uno de los creadores de aquel estado norteamericano lo dijo, lo dijo, lanzó el plan imperialista Thomas Jefferson, dijo que Estados Unidos tenía como destino tragarse, –así mismo lo dijo, con esa expresión– tragarse una a una las nacientes repúblicas antes colonias españolas, desde entonces viene el plan anexionista, colonialista de Estados Unidos, así que nosotros no sólo debemos ser enterradores del ALCA sino enterradores y en mucha mayor dimensión, complejidad y profundidad, del modelo capitalista neoliberal que desde Washington arremete contra nuestros pueblos desde hace tanto tiempo. 
La batalla del ALCA, la batalla del ALCA, que como bien decía Hebe Bonafini sin duda que la hemos ganado, pero ¡cuidado!, eso es sólo una batalla, eso es sólo una batalla de tantas batallas pendientes que nos quedan para toda la vida, ahora, decía que tenemos una doble tarea, enterrar el ALCA y el modelo económico, imperialista, capitalista por una parte, pero por la otra a nosotros nos toca, compañeros y compañeras, ser los parteros del nuevo tiempo, los parteros de la nueva historia, los parteros de la nueva integración, los parteros del ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas, para los pueblos de América, una verdadera integración liberadora, para la libertad, para la igualdad, para la justicia y para la paz, sólo nosotros unidos podemos hacerlo y además enterrar al capitalismo para parir el socialismo del siglo XXI, un nuevo proyecto histórico s ocialista, lloran los pueblos de la América, nos toca a nosotros, yo estoy seguro de que ya en la América está engendrado el nuevo proyecto histórico del socialismo del siglo XXI, lo ha engendrado el vientre de América, ahora pujemos nosotros para parirlo, para darle vida, para perfilarlo. Rosa Luxemburgo lanzó aquella expresión: “Socialismo o barbarie”, hoy se hace más dramática la expresión y hay que repetirla: “Socialismo o muerte”, “Socialismo o barbarie”. 
Y permítanme, compañeros, compañeras, hermanos y hermanas, reflexionar sobre este punto lo siguiente, la construcción del socialismo es para nosotros razón de vida, impulso ideológico político, pero hay que decir que ni siquiera eso se queda allí, no se trata sólo, ya hoy, de un impulso político, moral, ético, ideológico; se trata mucho más que eso de salvar la vida en este planeta, porque el modelo capitalista, el modelo desarrollista, el modelo consumista que desde el Norte han impuesto al mundo está acabando con el planeta Tierra y que se sepa, no tenemos ningún planeta cercano así para que emigremos hacia allá, parece que el planeta Marte estaba más cerca en estos días, me decía mi hija pequeña de ocho años anoche despidiéndonos: “Papi asómate para que veas el planeta Marte, está un poco más cerca”, pero hasta ahora se conoce que no hay vida en Marte, parece que hubo vida en Marte, han conseguido rastros, señales, incluso vapor de agua, pero parece que en Marte se instaló en alguna época el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Consenso de Washington y acabaron con ese planeta, esto pudiera ser ciencia-ficción, pero bien vale la pena lanzar hipótesis, el planeta, nuestro planeta, el único que tenemos a la mano para vivir nosotros y las futuras generaciones, nuestros descendientes, está siendo destruido en nuestras propias narices por el modelo capitalista del desarrollismo destructor, esto es muy evidente, pero los principales líderes del mundo y de los países desarrollados no quieren ver la realidad, la mayor parte de ellos porque el mundo está gobernado por los intereses económicos de las grandes transnacionales y sabemos bien cómo la amb! ición capitalista ciega, la ambición capitalista borra no sólo la vista, los sentidos y la conciencia; yo, cristiano como soy siempre he dicho que el primer gran capitalista de nuestra era fue Judas Iscariote, que vendió a Cristo por unas monedas, y el primer gran socialista de nuestra era se llamó Jesús, el Redentor, el Nazareno crucificado que vino a anunciar el reino de la igualdad, el reino de la justicia y de la paz, pero no es mentira, no es ninguna exageración de un grupo de científicos enloquecidos, no, está a la vista: se están deshelando los polos, hace poco leíamos un informe de una revista científica muy prestigiosa que dice que si no hay algún cambio, si no hay algún cambio, si no se hacen cambios en el manejo de los factores que están influyendo al clima y al recalentamiento de la Tierra, dentro de 100 años el océano Ártico ya no tendr&! aacute; hielo, por ejemplo. Está elevándose el nivel de las aguas de los océanos, se están recalentando las aguas de los océanos y una de las consecuencias la están sufriendo sobre todo los pueblos del Caribe, los pueblos de Centroamérica y el mismo pueblo de Estados Unidos: esos huracanes endemoniados que arrasan pueblos enteros tienen muchas causas, pero la causa fundamental de la furia endemoniada y la fuerza inusitada que ahora adquieren estos animales es el recalentamiento de las aguas de los océanos. La capa de ozono sigue abriéndose, es decir, en verdad no es una exageración, está en riesgo la vida futura en el planeta. De eso debemos convencernos y convencer cada día a más personas en el mundo, porque sólo la conciencia y la acción de los pueblos salvarán la vida en el planeta, yo sí estoy seguro de que salvaremos la vida para las futuras generaciones y que tendremos un mundo mejor, nuevo y distinto, estoy seguro de qu! e lo lograremos, pero nos toca a nosotros la batalla. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Hace poco estaba comenzando a leer uno de los tantos libros maravillosos, que están saliendo muchos libros, muchos libros, y hay que hacer esfuerzos por editar muchos libros y difundirlos gratuitamente por todas partes. En Venezuela estamos haciendo esto, este año hemos editado 25 y más millones de libros totalmente gratuitos, pues, Cuba tiene muchos años editando libros, millones y millones de libros para que el pueblo lea, para que los pueblos lean, se enteren; cómo no recordar aquí hoy a ese grande, nuestro José Martí. José Martí lo dijo muy claro: “Ser cultos para ser libres.” Un pueblo culto es un pueblo libre. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Y años, años atrás, ese otro grande, Simón Bolívar lo había dicho, sólo que por el reverso de la moneda, por la otra cara de la moneda, Bolívar lo dijo con una claridad impresionante: “Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción...” “Un pueblo culto, dijo Martí, es instrumento hermoso de su propia liberación...” 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Así que se trata de salvar la vida. Yo decía que estaba leyendo a Noam Chomsky, ese buen escritor, yo recomiendo leer todo lo que les llegue a la mano de Noam Chomsky, léanlo, léanlo, no duerman, no importa, los pocos ratos libres que uno pueda tener, leer, leer, pensar, pensar y pensar, escribir, escribir y escribir. 
Noam Chomsky, uno de sus más recientes libros, no sé si incluso el más reciente, fíjense en el título: Hegemonía o supervivencia. Y está muy claramente planteado, es el mismo tema de Carlos Marx: socialismo o barbarie, es el mismo planteamiento, sólo que Chomsky precisa, claro, han pasado más de cien años. Chomsky precisa, enfoca el problema de este momento histórico del mundo: “O la hegemonía norteamericana o la supervivencia en el planeta...” Una de dos, escojamos los pueblos del mundo cuál es el destino para nuestros descendientes, porque siempre digo también que ya no se trata de nosotros, ya nosotros mal que bien hemos vivido, pero ahí están nuestros hijos, ahí están nuestros nietos y los que no han nacido y los que siguen naciendo, se trata de ellos: hegemonía o supervivencia, dice Noam Chomsky. 
Y me llama la atención, viendo el índice del libro, uno de los primeros capítulos o temas que él toca allí, me llamó la atención y me fui directo allí a ver qué es lo que dice Chomsky, porque es una idea que llama la atención, de inmediato él dice que las dos superpotencias mundiales que hoy existen, uno tiene la idea de que hay una sola superpotencia ¿verdad? Así que la idea como que descoloca a cualquiera. Pero me voy directo a ver qué es lo que plantea Chomsky y lo dice: hay dos superpotencias mundiales hoy en el planeta, una amenaza con destruir al mundo, esa es la superpotencia estadounidense, la otra, la otra superpotencia está naciendo, pero no es la Unión Soviética, no es ningún territorio, dice él, ningún país, ningún grupo de países, no, esa otra superpotencia, dice Chomsky, que se está levantando y puede salvar al mundo es la opinión pública de los pueblos, valga la redundancia, la opinión de los pueblos del mundo, la opinión pública mundial, movilizada, consciente, ¡le toca la hora a los pueblos de la Tierra de salvar la vida en el planeta y salvar la vida de las futuras generaciones! Nos tocó a nosotros, pues, derrotar al imperialismo, a todos los imperios. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Allá en mi pueblo, yo nací, ustedes saben, al sur de Venezuela, en un campo, yo soy campesino de nacimiento y de crianza y por allá hay un dicho que dice: “A cada cochino le llega su sábado...” Aquí también, somos igual de campesinos todos. Bueno, a cada imperio le llega su sábado también, a cada imperio le llega su sábado... 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Y yo no digo que estemos ya en sábado, pero pudiéramos estar de jueves para viernes, vamos rumbo al sábado. Vamos a proponernos como meta de nuestra vida que cuando nos toque irnos de aquí, antes de que nosotros nos vayamos de aquí como generaciones, aquí están juntas varias generaciones, la generación, hay algunos por ahí de los 40, de los 50, de los 60, de los 70, de los 80, y hasta ahí. Cuando nosotros como grupo humano nos convirtamos en tierra de estas sabanas tan bellas que veía esta mañana aterrizando, de Mar del Plata; o en agua del río de La Plata, o piedra de las sabanas de Venezuela o de cualquier parte, cuando nosotros nos vayamos de aquí ya el imperialismo norteamericano, si no ha desaparecido debemos dejarlo como un verdadero tigre de papel y que se levanten por todas partes los pueblos de la Tierra, como tigres de acero, defen diendo la soberanía, la vida, la dignidad, el futuro, tigres de acero, tigres de acero somos los pueblos, no hay imperialismo que haya sobrevivido cuando los pueblos nos decidimos a ser libres, y uno ve por todos lados que los pueblos resucitan, hay que seguir alentando, por eso este acto que ustedes… Miguel Bonasso me dijo que tiene una semana sin dormir, pero esa es la batalla, esa es la batalla: hombres y mujeres que han organizado este evento, les admiro, les admiro, todos los que han venido marchando, los que han venido en el Tren del Alba, los que vinieron de Jujuy en autobús, 24 horas, de toda la provincia de Buenos Aires, del Uruguay, del Paraguay, de Argentina, de Chile, de Bolivia, de Ecuador, de Venezuela, de Brasil, de Colombia, de Centroamérica, del Caribe, de Cuba, de Norteamérica, hay norteamericanos aquí también. Quiero saludar a la delegación norteamericana que ha venido a este evento y pido para ellos ! un aplauso, un aplauso de reconocimiento y de hermandad al pueblo de Estados Unidos de Norteamérica. ¡Qué viva el pueblo de Estados Unidos! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez Ese es un pueblo hermano, ya Carlos Marx lo decía, y hay que repetirlo: “Con el pueblo de Estados Unidos nosotros debemos contar para salvar el planeta”. Sin el pueblo de Estados Unidos sería imposible salvar la Tierra. La conciencia de Martin Luther King está renaciendo en las calles de los pueblos de Norteamérica. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez La conciencia de Malcolm X. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Y de grandes luchadores, y aquel pueblo mezclado con la latinidad, con los afroamericanos, los negros, los blancos, los indios. 
Yo hace poco tuve la ocasión, cuando estuvimos en la otra Cumbre, aquella de Naciones Unidas; me invitaron a visitar unos barrios en Nueva York y fuimos a varios sitios, por allá por el Bronx. Mucha gente, mucha gente, y sobre todo mucha gente pobre, afroamericanos y latinos la mayoría, pero también gente blanca, y vi mucha conciencia allí, vi mucho liderazgo allí de jóvenes, de mujeres, organización popular, escuelas populares, talleres populares; me vine muy impresionado de la fuerza de los movimientos populares de Estados Unidos, los intelectuales, los pensadores, los luchadores por un comercio justo y por el respeto a la soberanía de los pueblos. Vaya nuestro reconocimiento. Hay un importante repunte de la conciencia, insisto, en el pueblo de Estados Unidos. 
Última hora: me informan desde Caracas. Una marcha en Caracas, más de 80 mil personas han marchado hoy en contra del ALCA y del imperialismo y en apoyo al Congreso de los Pueblos. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez ¡Viva el Congreso de los Pueblos! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez ¡Vivan los pueblos! 
Asistentes ¡Vivan! 
Presidente Chávez Ahora, decía hace un rato que la pala y el parto, el entierro y el nacimiento. Allí hay que detenerse a pensar y a trabajar mucho y a actuar en consecuencia, digamos que reduciendo ya el campo de visión y dejando la visión del mundo por un momento y la expresión de Chomsky, de hegemonía o supervivencia y enfoquémonos pues en nuestra América y en los pueblos de nuestra América. 
Fíjense que hoy aquí en Mar del Plata además de lo que ya he dicho y lo que se ha dicho, han venido a confrontarse dos viejos proyectos, dos viejos proyectos, hace un rato les hablaba, recordando a Jefferson, también habría que recordar aquella expresión de James Monroe en 1823: “América para los americanos.” América para los americanos. Eran los mismos días, mientras James Monroe lanzaba la expresión imperialista: “América para los americanos.” Pero para ellos, porque pretendieron quitarnos incluso el nombre de americanos, los hombres y mujeres de aquí de Mar del Plata y de allá de la Patagonia son tan americanos como los de Nueva York, los de Washington, los de Québec y los de cualquier rincón de este continente, somos todos americanos. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Ahora, les decía de dos proyectos, dos proyectos que desde allá desde la punta más al norte de América hasta la punta más al sur del continente, desde hace unos 200 años vienen confrontándose dos proyectos, pudiéramos sintetizarlo, así como en el Norte lo lanzaron Jefferson, Madison, Monroe; igual aquí en el Sur ellos lanzaron su proyecto imperialista, anexionista. Y aquí en el Sur nuestro proyecto fue lanzado desde entonces por hombres como Miranda, San Martín, Artigas, O’Higgins Sucre, Bolívar, Manuela Sáenz; hombres y mujeres de esta tierra lanzaron un proyecto hace 200 años. 
Los venezolanos estamos preparándonos ya, e invitamos a todos nuestros pueblos hermanos para que el próximo año 2006 conmemoremos en toda esta tierra los 200 años de la llegada de Miranda, el precursor de la revolución suramericana. Miranda, aquel caraqueño universal, dijo Bolívar de él, el venezolano universal de todos los tiempos. Miranda, aquel que estuvo batallando espada en mano en las tres grandes revoluciones de su tiempo, porque fue comandante de tropas y combatiente en la Revolución de la Independencia de Estados Unidos, ahí estuvo Miranda batallando en Pensacola, en Florida; en Las Bahamas, espada en mano, y fue amigo y conoció personalmente a Washington, Madison y a aquellos hombres, y vio como nació aquella unión de las antiguas trece colonias, y pensó Miranda entonces desde allá, 1784, 85, 86; pensó Miranda, y así lo escribió , que así como estaba naciendo en el norte de América la unión que hoy es el imperio, había que luchar en Suramérica por conformar también una liga de repúblicas; y fue Miranda el primero que utilizó el nombre de Colombia, él propuso la unión colombiana en honor a Colón el “descubridor”. Miranda después estuvo recorriendo el mundo y pasó por Moscú en tiempos de Catalina la Grande y llegó a ser coronel de Rusia y a los pocos años aparece en París y tomó armas a favor de la Revolución Francesa y llegó a ser Mariscal de Francia Revolucionaria, amigo de Napoleón Bonaparte. Un día Napoleón Bonaparte, hablando de Francisco de Miranda, dijo que era un quijote sin locura, y luego Miranda, ya a los 60 años, edad que entonces era muy avanzada, la esperanza de vida de entonces era de 50 años, hoy en ca! mbio yo tengo 51 y soy un muchachito; Maradona cumplió 45 y es un pibe, y Bonasso tiene 59, y Eva es una muchacha. 
Bueno. Pero Miranda a los 60 años, después de haber sido comandante de tropas en la Independencia de Estados Unidos, después de haber sido Mariscal de la Francia revolucionaria, después de haber estado en Cuba y desde allí apoyó la independencia de Estados Unidos, con muchos cubanos que se fueron de allá, hay gente en Estados Unidos que seguramente no sabe, la mayor parte de ese pueblo no sabe que sangre cubana corrió en territorio norteamericano luchando contra el imperialismo inglés para darle independencia a aquellos pueblos, después Miranda se vino, hace 200 años, era 1806, en tres barcos con una pequeña tripulación y una imprenta y tocó territorio de Estados Unidos, y tocó Haití, que era libre entonces, el primer territorio libre del Caribe y de América, la República libre y negra de Haití. Desde aquí enviamos al pueblo de Haití nuestra solidaridad de hermanos y de compañeros, pueblo haitiano, pueblo heroico, pueblo mártir... 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Bueno, y Miranda, al final fue el Generalísimo de la Primera República venezolana, y firmante de nuestra primera Constitución en 1811, y fue el que ideó esa bandera amarillo, azul y rojo que hoy flamea en tres repúblicas suramericanas: Venezuela, Colombia y Ecuador; y fue el ideólogo de la Unión del Sur, uno de los primeros, tenía un periódico en Londres llamado El Colombiano que circulaba en español, en inglés y en portugués. Por la casa de Miranda en Londres pasaron casi todos los jóvenes que comenzaron a incorporarse a las filas revolucionarias, uno de ellos Bernardo O’Higgins. 
Bueno. Pero a lo que quiero referirme es que hace 200 años nació aquí un proyecto que recorrió este continente, la unión de Suramérica, la unión del Caribe, la unión de las repúblicas antes españolas; ese proyecto chocó con el proyecto del Norte, el proyecto de la Patria grande, el abrazo de Bolívar y San Martín allá en Guayaquil, ahí se unieron en una sola idea y en un solo proyecto, pero fíjense ustedes cómo terminaron todos aquellos hombres y mujeres, los que llevaron la idea más allá del horizonte, los que se fueron a la guerra de liberación, desde el Caribe hasta el Río de la Plata, los que cruzaron los Andes una y varias veces, como San Martín los cruzó, como Bolívar los cruzó; cómo terminaron aquellos hombres, San Martín: muerto en el exilio, O’Higgins: muerto en el exilio, Artigas: muerto en el exilio, Bolívar casi asesinado y muerto solitario en Santa Marta. Sucre: asesinado en Berruecos, Manuela Sáenz expulsada de la Nueva Granada y de Venezuela, y murió anciana por ahí en un pequeño pueblo del Perú; todos ellos, Abreu e Lima, el gran brasileño bolivariano, igual: murió solitario en Pernambuco. El proyecto era crear repúblicas de iguales y de libres, repúblicas en libertad y en igualdad, el proyecto era eliminar la esclavitud, eliminar la miseria, eliminar la pobreza, la explotación; todos ellos fueron verdaderos revolucionarios, el proyecto era además crear la unión o liga de repúblicas de la América meridional; en esa dirección apuntó Bolívar cuando convocó al Congreso de Panamá en 1824. 
El próximo año, por cierto, invito a que todos los pueblos de este continente celebremos de manera activa, como lo estamos haciendo aquí hoy, y con congresos, deliberaciones, proyectos, debates, propuestas, construcción del camino, en fin, el próximo año, a 180 años del Congreso de Panamá, que era la propuesta de Bolívar para unir, para lograr lo que él decía, un gran cuerpo político, un gran cuerpo político en el Sur, y entiéndase que para nosotros el Sur es un concepto no sólo geográfico sino político, ideológico, porque en una ocasión yo hablaba del Sur y algunos mexicanos me decían: “Chávez ¿y nosotros?” O sea los mexicanos para nosotros son del Sur, este es un concepto político, y esa es una de las grandes tareas que tenemos hoy nosotros: recuperar la conciencia del Sur, como dice Mario Benedetti: “El Sur también existe.” Nosotros somos el Sur de la Tierra, nuestro camino es el Sur. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Es decir, desde allá viene la confrontación del proyecto imperialista de la Norteamérica y el proyecto liberador de nosotros, desde el Sur, los del Caribe, y hoy ha recrudecido la confrontación, quién puede negarlo, en 1990, después de la caída soviética y el Muro de Berlín, el imperialismo norteamericano arremete, sale a la ofensiva, quiere cobrar, se siente victorioso, decretaron ellos el “fin de la Historia”, el fin de las ideologías. Hoy apenas 15 años después tendremos que decirles, como dice una vieja canción: “Las ideologías no estaban muertas, estaban de parranda”. Decretaron el fin del socialismo. Hoy hay que decir: el socialismo no estaba muerto, estaba de parranda, y aquí estamos los socialistas levantando de nuevo nuestras banderas. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Luego lanzaron, en ese año 1990, la Iniciativa para las Américas, Iniciativa para las Américas, era presidente de Estados Unidos mister Father, mister Bush father era President en Estados Unidos. Él lanzó la llamada Iniciativa para las Américas que bastante daño le hizo a la América Latina y al Caribe, porque inmediatamente las élites de nuestros países, casi sin excepción… por supuesto que siempre, como un tigre de acero, hemos tenido allí a la Cuba Revolucionaria que nunca se rindió, que nunca se doblegó y que por eso la admiramos y la queremos tanto, a su pueblo, a su liderazgo, a su líder y a su Presidente. Desde aquí vamos a mandarle una bulla a Fidel Castro. 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez ¡Viva Fidel! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez ¡Viva el Che! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez El Che Guevara vive en estas tierras, en todos ustedes, en todos nosotros. 
Bueno, entonces venía diciéndoles cuánto daño le hizo a los pueblos de América Latina aquella Iniciativa de las Américas, el neoliberalismo, el Consenso de Washington y el así conocido paquete de medidas del Fondo Monetario Internacional, y en este continente casi todos los gobiernos se arrodillaron, hay que decirlo así, indignamente se arrodillaron las élites de estos pueblos, o mejor dicho de estos pueblos no, de estas repúblicas, se arrodillaron ante el imperio, y fue así como una oleada macabra comenzó la orgía privatizadora en estas tierras, y muchas, muchísimas empresas de los estados...
Asistentes Cánticos. 
Presidente Chávez Ustedes saben que a mí no me gusta meterme con nadie, pero el que se mete conmigo yo me meto con él. Hay una copla allá en las sabanas de mi tierra, que también es de ustedes, que dice así: 
Yo soy como el espinito/ 
que en la sabana florea/ 
le doy aroma al que pasa/ 
y espino al que me menea. 
Entonces, a mí no me gusta meterme con nadie pero el que se mete conmigo puede salir obstinado. 
El señor Menem... 
Asistentes ¡Asesino! ¡Asesino! 
Presidente Chávez El señor Menem hace poco ha dicho por ahí a no sé qué periódico o televisora que Chávez es un populista, un demagogo, que ha engañado al pueblo venezolano, etc. Bueno, yo a Menem le digo entonces desde aquí desde Mar del Plata: ¡Entreguista! ¡Bastardo! 
Asistentes Ovación. 
Presidente Chávez ¡Cipayo! 
Asistentes Ovación. 
Presidente Chávez Bueno, uno de los países que precisamente sufrió más, sufrió más, hasta los huesos, y eso nos duele mucho decirlo, de aquella iniciativa para las Américas, de aquella orgía privatizadora fue precisamente la gran nación argentina, que fue entregada la élite argentina entregó esta República, ¡pero hoy Argentina se levantó de nuevo y levanta la bandera de la libertad! ¡Qué viva Argentina! ¡Qué viva la Patria de San Martín, la Patria del Che, la Patria de Perón, la Patria de Evita, la Patria de nosotros! ¡Viva Argentina! ¡Te amo Argentina! 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez Todos nuestros pueblos sufrieron de aquella Iniciativa para las Américas, aquel Consenso, el Consenso de Washington. En Venezuela comenzó temprano la resistencia contra el Consenso de Washington, porque apenas estaban preparando los papeles de la propuesta del Consenso de Washington, apenas estaban preparando los documentos entreguistas al Fondo Monetario Internacional cuando el 27 de febrero de 1989 explotó Venezuela y el pueblo venezolano se fue a rebelión contra el proyecto imperialista y el paquete neoliberal del Fondo Monetario Internacional. En Venezuela comenzó temprano la resistencia, pero luego los pueblos se han venido levantando uno tras otro. Y por cierto que yo les recomiendo a mis colegas, les recomiendo a todos que no se acerquen mucho a Mr. Bush, eso es pavoso, yo que se los digo, es pavoso, es pavoso. Por ahí le preguntaron esta mañana a mi canciller Alí que si yo t enía alguna entrevista, alguna reunión con Mr. Bush, y entonces él respondió, bueno, hasta ahora no nos ha pedido ninguna entrevista el señor Bush, ojalá la pida ¿no? Es pavoso. 
Miren, los pupilos de Bush en América Latina están cayendo uno a uno, uno a uno, vean aquel Presidente de Bolivia, él dice que yo dizque lo tumbé, porque además me echa la culpa a mí y a Fidel, aquel Sánchez de Lozada, él dice que lo tumbé yo, no, lo tumbó Bush. Bush lo tumbó porque él se entregó también, y los pueblos ya no aceptan aquí presidentes entreguistas, ni presidentes arrodillados al imperialismo. Los pueblos piden verdaderos líderes... 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Me dicen que hay aquí en este acto un grupo de ex combatientes de la guerra de Malvinas, vamos a saludarlos. ¡Vivan Las Malvinas argentinas! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez ¡Viva la soberanía Argentina! 
Asistentes ¡Viva! 
Presidente Chávez Bueno, si yo sigo al ritmo que voy pudiera hablar aquí hasta las seis de la tarde, pero ustedes saben que yo tengo que llegar allá... 
Asistentes Cánticos. 
Presidente Chávez Ahora veo por qué aquí no hay gordos, voy a recomendarles allá en Venezuela que hagamos el mismo salto este, es bueno para mantener la forma física y moral. 
Miren, entonces yo voy a ir recortando mis reflexiones para ir redondeando algunas cosas que no quiero dejar de decir aquí en el día de hoy, así como Silvio, Daniel y Amaury generosamente acortaron su concierto, nos hubiese gustado seguir oyendo esas canciones, pero igual, ¡por el tiempo! Fíjense, estos caminos vienen de lejos, compañeros y compañeras, estos proyectos, el anexionista del Norte y el proyecto de liberación del Sur hoy vuelven a estar confrontados como siempre, es una nueva hora, es un nuevo momento el que estamos viviendo. Hace 200 años los padres libertadores no pudieron, ellos no pudieron hacerlo, y Bolívar recogió en una frase profunda, en una frase dramática aquella realidad dolorosa cuando dijo: “He arado en el mar....” ¿De qué sirvió esta independencia?, decía Bolívar, muriéndose ya, ellos no pudieron, no p udieron cuajar las repúblicas que querían, eliminando las desigualdades, los privilegios, creando repúblicas de iguales y de libres; y luego, al mismo tiempo uniéndolas en la liga de repúblicas para equilibrar con el Norte, con el Este y con el Oeste; así los planteaba Bolívar cuando convocó al Congreso de Panamá en 1824. El Congreso se reunió en el año 26 en Panamá, pero murió al nacer, él decía que era necesario, era imprescindible conformar la Unión del Sur, una Liga de Repúblicas, en lo político, en lo económico, en lo social y en lo militar, para luego ir en condiciones de igualdad y de dignidad a negociar sobre la paz, la economía y la guerra, con el Norte, con el Este y con el Oeste. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Esa estrategia, la estrategia de Bolívar, que era la misma de todos ellos, esa estrategia; sólo que quizás Bolívar logró llevarla más lejos, logró clavar una pica allá en Flandes, logró orientar la brújula mejor. Unir el Sur es imprescindible para poder negociar en condiciones de igualdad y de dignidad con el Norte, y con el resto del mundo; eso hoy tiene más vigencia que ayer. Hoy es más angustiantemente necesario que ayer, nunca antes fue tan vital esta idea estratégica; por eso es que hace cinco años hubo la Cumbre de las Américas, la tercera, en Québec, allá en Canadá, y como Cuba no participa en estas cumbres de presidentes, porque parece que “democráticamente” consultaron con alguien y “en democracia” se decidió que Cuba no participara, creo que fue así; claro que Cuba sí participa porque Cuba está en nuestra palabra, en nuestra voz y en nuestra moral. Cuba anda con nosotros. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Hace cinco años, allá en Canadá, el gobierno de Estados Unidos logró que se aprobara, casi por unanimidad, lamentablemente, la propuesta del ALCA, un Área de Libre Comercio para las Américas, y Venezuela fue el único país que en solitario levantó esta misma mano para decir ¡no!, para decirle no a aquella propuesta, pero todos los demás gobiernos aprobaron la propuesta, y fíjense lo que ha ocurrido, allá en Canadá se aprobó un artículo, un párrafo de la declaración que siempre se saca donde dice: “Las negociaciones para un Área de Libre Comercio de las Américas deberán estar concluidas el primero de enero del 2005, y además el acuerdo o convenio deberá estar activado a más tardar el 31 de diciembre de 2005”. Amaneció el primero de enero de 2005 y el ALCA & iquest;dónde está? Ya viene el 31 de diciembre de 2005 y el ALCA ¿dónde está? Al ALCA, repito, la derrotamos los pueblos de este continente, y al ALCA hoy le tocó su entierro aquí en Mar del Plata, hoy enterramos al ALCA, en Mar del Plata se queda enterrado y bien hondo. 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez Ahora fíjense, en verdad que a mí me provoca quedarme aquí con ustedes, pero compromisos de Estado me obligan ¿verdad? 
Fíjense en una cosa, el ALCA está muerto, pero eso no quiere decir que el capitalismo esté muerto, insisto en esa idea, al próximo que vamos a enterrar es al capitalismo, ese es el próximo. 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez Para eso habrá que luchar mucho más duro, Simón Bolívar ofrecía una fórmula: “Si queremos Patria entonces constancia y más constancia, paciencia y más paciencia, trabajo y más trabajo...” ¡Unidad, unidad, unidad y más unidad!, para tener Patria, para lograr nuestros sueños, para hacer posible la utopía, para lograr la salvación de nuestros pueblos. ¡Unidad, unidad, unidad! 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Nosotros desde Venezuela hace varios años comenzamos a hacer una propuesta que primero sonaba por allí tímidamente solitaria, y luego ha venido tomando fuerza y suena como los tambores que ustedes tienen por allí, suena como las cornetas de mil caballerías, porque no se trata sólo de decirle no al ALCA, se trata de plantear y construir la propuesta alternativa, el camino alternativo y es allí donde surgió nuestra idea, nuestra propuesta: el ALBA, Alternativa Bolivariana para los pueblos de América. Es nuestro proyecto, es el proyecto de 200 años, es el proyecto de San Martín, de Artigas, de O´Higgins, de Miranda, de Bolívar, del Che, de Perón, de Evita, es nuestro proyecto. 
El ALBA... debo decirles que en diciembre pasado estuve por Cuba y allá Fidel y yo firmamos, la República de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela hemos firmado un acuerdo: el ALBA, y estamos avanzando, Venezuela y Cuba hemos avanzado con paso firme, con mucha voluntad política, con mucha participación popular; necesaria la participación popular, con mucha voluntad social, con un gran esfuerzo en lo económico, hemos dado pasos firmes en la construcción del ALBA, en lo político, repito, en lo social, en lo económico, en lo tecnológico, y créanme que Fidel Castro, que no cree en Dios, por supuesto, lo sabemos, yo sí creo en Dios, Fidel es ateo, pero Fidel Castro ¿saben qué nombre le puso a una misión cubanovenezolana?: “Misión Milagro”, porque en verdad me dijo un día por teléfono: “Chávez, esto parece un milagro.” La última expresión que le oí es: “Dios ayuda a Chávez y a…” 
Asistentes Algarabía. 
Presidente Chávez Creo que fue cuando hubo un huracán directo hacia La Habana, y yo estaba pendiente, llamándolo, mira, no, iba a pasar sobre La Habana, y el huracán faltando muy poco se desvió, y entonces lo llamo, mira, ¿y qué pasó?, ¿y el huracán? Y me dice: “No chico, se desvió. Tú tienes razón.” Yo le dije, bueno, estoy pidiéndole a Dios, Fidel, le estoy pidiendo a Dios, y entonces él dijo: “Tú como que tienes razón: Dios ayuda a Chávez… y a sus amigos.” 
Le pasó rozando el huracán. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Y una noche yo le dije, mira Fidel vamos a hablar de Cristo, y me dijo: “Vamos, vamos a hablar”. Y al final, después de varias horas me dijo: “Chávez, soy cristiano pero en lo social...” Bueno, somos cristianos en lo social, la igualdad, la libertad: ¡eso es socialismo! Cristo, lo repito, fue para mí el primer gran socialista de nuestra era; la libertad, la igualad, la moral socialista de la que tanto habló el Che Guevara, de la que tanto ha hablado Fidel y cuántos otros, ustedes, muchos de ustedes, algunos durante muchos años. Ahora la Alternativa Bolivariana para la América y para los pueblos de la América debe ser construida desde abajo, con la participación de los trabajadores, la clase obrera, los indígenas, los campesinos, los agricultores, los estudiantes, las mujeres, los afrodescendientes, los profesionales, los artistas, los cant ores, los poetas, todos tenemos nuestra tarea; pero la Alternativa Bolivariana para los pueblos de la América no será construida desde las élites, es desde abajo, desde nuestras propias raíces, con nuestro sudor, con nuestro barro, como decía José Martí, José Martí lo decía: “Hay que ser radicales...” Porque tenemos que ir a nuestras propias raíces, radicales. Esa palabra la han satanizado: “…este es un radical”, y la han asimilado como el “loco”, no, no, radical no es loco, yo soy un radical, radical, vamos a ser radicales, radicales en nuestros principios, bien enraizados, de ahí viene la palabra, de la raíz: radical, ¡radicalmente revolucionario! ¡Radicalmente humanista! ¡Radicalmente patriotas, de la Patria grande! ¡Radicalmente comprometidos con la vida y con los pueblos!, ¡cada día más radicales! 
El ALBA se construye desde las raíces. Por ejemplo, fíjense en una cosa para ir detallando algunos elementos configurativos del ALBA, les hablaba de Cuba y Venezuela, gracias al ALBA Cuba y Venezuela hemos hecho una alianza estratégica donde el dinero no tiene para nosotros sino la importancia necesaria, no es la ganancia, el ALCA lo que busca es consolidar el poder económico de las grandes transnacionales y de las élites que han dominado estos países durante mucho tiempo, ese es el ALCA; el ALBA busca la liberación de los pueblos, la redistribución del ingreso de nuestros pueblos, la igualdad, el cambio del modelo económico productivo, la inclusión social, que no haya excluidos, vean ustedes cómo la pobreza ha venido creciendo en América Latina gracias principalmente al modelo capitalista y al Consenso de Washington. Hace 20 años había en América Latina 200 millones de pobres, hoy hay 222 millones de pobres, según las últimas cifras de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), hace 20 años había 50 millones de indigentes en América Latina, hoy hay 100 millones de indigentes en América Latina; hoy se mueren 27 niños por cada mil nacidos vivos por enfermedades que serían curables, en América Latina, cada día hay más hambre, más miseria, gracias al modelo capitalista neoliberal que ha azotado a estos pueblos sin clemencia, y cada día los ricos son más ricos, cada día las élites se han enriquecido más, gracias al modelo neoliberal capitalista. El ALBA, les decía, gracias al Acuerdo Estratégico Cuba-Venezuela por ejemplo, los venezolanos hemos podido derrotar un mal de siglos: el analfabetismo. En menos de dos años entre Cuba y Venezuela acabamos con el ! analfabetismo en Venezuela, gracias al apoyo de la Cuba Revolucionaria, gracias a la Alternativa Bolivariana, que también es martiana, para nuestros pueblos, en menos de dos años aprendieron a leer y escribir, y vaya cómo aprendieron con calidad millón y medio de venezolanos, y ahora continuamos, todos vamos rumbo al sexto grado. En Venezuela hombres de 90 años, mujeres de 85 años, han aprendido a leer y a escribir, y Venezuela ha sido declarada, hace una semana, Territorio Libre de Analfabetismo por la Unesco, con el método cubano “Yo sí puedo”; ese es el ALBA en América Latina, y esa es una de las propuestas que llevo a la Cumbre de Mar del Plata, a la Cumbre de los Presidentes: que nos dejemos de andar de cumbre en cumbre, y de estar dando discursos y más discursos, y papeles y más papeles y que nos vayamos directo a luchar contra el analfabetismo, ¡carajo!, que lo podemos derr! otar en pocos años. 
En América Latina tenemos hoy cerca de 40 millones de analfabetas, y si hablamos del analfabetismo funcional son casi 200 millones de analfabetas funcionales. ¿Cómo puede alguien pensar que con esa carga tan terrible, con ese peso tan grande que nuestros pueblos cargan hace siglos producto de la esclavitud, la explotación, la dominación; cómo puede alguien pensar que mientras no derrotemos el analfabetismo podremos salir adelante? No, no podremos, no podremos, esa es una tarea prioritaria. Incluso yo estaba recordando algo esta madrugada, volando de Caracas hacia acá, leyendo algunos papeles. Hace 44 años, fíjense ustedes en esto, hubo una cumbre muy cerca de aquí, en Punta del Este, ahí en el Uruguay, y ahí a esa conferencia vinieron todos los gobiernos del continente, incluyendo el de Cuba, y el representante cubano a esa conferencia fue, por cierto, un argentino, que tambi&eac ute;n fue cubano y es latinoamericano, ustedes saben: el Che Guevara vino a Punta del Este representando, al frente de la delegación cubana. En esa reunión habrá que recordar que el gobierno de Estados Unidos de la época, el presidente de Estados Unidos en aquel entonces era John Fitzgerald Kennedy, y a pesar de que yo no soy kennedista ni mucho menos, entre otras cosas porque en ese gobierno ocurrió la invasión de Bahía de Cochinos, pero con todo y eso, sin embargo, dijo Cristo un día: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César...” John Kennedy parece que comprendió parte de la realidad mundial de aquella hora y lo dijo en un discurso ante el Congreso de Estados Unidos, dijo Kennedy: “Hay una revolución en el Sur, y la causa de esa revolución es el hambre, es la pobreza, no es el comunismo”. Tal cual lo dijo Kennedy, y entonces fue donde propuso, ! además la propuesta llevaba por supuesto la carga política de frenar el avance de la Revolución Cubana y de las revoluciones en estas tierras. Pero Kennedy propuso allí en Punta del Este la “Alianza para el Progreso”. Dijo Kennedy que a los planes militares de la contrainsurgencia había que acompañarlos con un plan de reforma agraria y le propuso Kennedy a los presidentes de América Latina que llevaran adelante un plan de reforma agraria; a Venezuela, incluso, fue con Rómulo Betancourt y entregaron títulos de tierra. Hace poco yo conseguí por allá al sur de Caracas unos hombres ya con una juventud acumulada de unos 80 años casi, que me dijeron: “Chávez, yo recuerdo, aquí mismo vino, debajo de esa mata se paró Kennedy y nos entregó unos papeles con Betancourt”. Kennedy propuso reforma agraria, entrega de tierra a los campesinos. Kennedy prop! uso reformas fiscales, cobrar impuestos a los más ricos, para r edistribuir los ingresos. Kennedy dijo –con una claridad impresionante, desde su punto de vista, por supuesto– “Los que le cierran el camino a la revolución pacífica, le abren al mismo tiempo el camino a la revolución violenta...” Y llamó a los gobiernos a hacer una revolución pacífica, claro, desde su punto de vista, repito. Ahora lo concreto y lo cierto es que en Punta del Este, hace 44 años y dos meses y unos días vino el gobierno de Estados Unidos a proponer la Alianza para el Progreso y se aprobó en aquella reunión, con la excepción de la Cuba Revolucionaria que tenía sus razones y tenía sus principios. Y el gobierno de Kennedy propuso 20 mil millones de dólares no para prestarlos, no, para aportarlos al desarrollo, a la lucha contra el hambre y la pobreza. Yo hoy voy a adelantar esto porque lo voy a decir allá, pero aquí entre nosotros! , en secreto lo voy a decir, fíjense, Venezuela, que es un país subdesarrollado, pobre, con una carga muy pesada, con una herencia muy pesada de pobreza, de desigualdad, todavía; sin embargo, dado especialmente el incremento de los precios del petróleo, además de que ya dentro del ALBA hemos creado Petrocaribe, Venezuela le está vendiendo petróleo a catorce países del Caribe, descontándoles 40% del precio del barril, y eso nos lo pagan a 25 años con 1% de interés y con tres años de gracia. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez El que le aplique a esto un cálculo matemático podrá concluir que este mecanismo incluye, ese financiamiento lleva una carga de donación de cerca del 70%, porque es un plazo de 25 años a 1% de interés, y además ellos nos pueden pagar con bienes y servicios, no en dinero necesariamente, esto es para ayudar a los más pequeños, a los más débiles que nosotros, a los hermanos que tienen más dificultades. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Pero no sólo en el Caribe, aquí en Argentina hemos establecido también un convenio de cooperación, ambos gobiernos, a través del cual Venezuela le proporciona cerca de ocho millones de barriles de fuel-oil a la Argentina, y ustedes nos están pagando no con dinero sino con vaquillonas preñadas, por ejemplo, o con equipos médicos para luchar contra el cáncer... 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Ahora firmamos con el gobierno uruguayo un convenio y por primera vez, debo decirles además que Venezuela tiene casi 100 años explotando petróleo, que Venezuela fue durante casi 30 años el primer exportador del mundo, pero éramos colonia norteamericana, y todo el petróleo se iba a Norteamérica; por primera vez hace un año llegó al río de La Plata un barco venezolano cargado de petróleo para el pueblo argentino, por primera vez en 100 años. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Por primera vez en 100 años llegó, hace tres meses un barco, un tanquero venezolano cargado de petróleo para Uruguay, para refinarlo allá en la refinería que tienen nuestros hermanos uruguayos, y además nos van a pagar también con facilidades, no les estamos pidiendo que nos paguen ya, no, páguennos a largo plazo, y además estamos haciendo un convenio para que nos paguen con cemento y otros bienes y servicios una parte de la factura petrolera para aliviar la carga sobre estos gobiernos y el fisco, y para que puedan, bueno, avanzar más rápido en los programas sociales. A la Argentina le hemos comprado ya casi mil millones de dólares en bonos, eso nunca se había visto aquí, que un país latinoamericano le comprara a otro bonos para financiar planes de desarrollo, a pesar de que nosotros tenemos una carga bastante pesada también. Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Pero hoy vengo a plantear que así como Kennedy propuso y se aprobó, con los mismos países que estamos aquí reunidos hoy, hace 44 años se aprobó la Alianza para el Progreso, yo propongo que hagamos ahora una alianza contra el hambre, Venezuela la propone. La Alianza para el Progreso fue un plan de diez años, era desde el 61 hasta el 70. Nosotros proponemos aquí hoy, vamos a proponer allá que hagamos una alianza contra el hambre, sería como alianza “AL.”, contra “C.”, el hambre “HA.”: “AL.C.HA.”, “ALCHA”. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Que hagamos un ALCHA, una Alianza Contra el Hambre, bueno, y que Venezuela modestamente, eso sería un plan así como aquel 2005-2015, diez años, para que en diez años derrotemos el hambre en estas tierras, 220 millones de pobres tenemos en América Latina, y 100 millones de indigentes, es una situación horrorosa que golpea como bofetada tremenda el rostro de los hombres y las mujeres de estas tierras; son nuestros hermanos muriéndose de hambre, mientras otros viven en el lujo y en el derroche. Venezuela ofrece, de sus propios recursos, el pueblo venezolano para una alianza como la que estoy figurándome para los próximos diez años 2005-2015, diez mil millones de dólares, que es lo mismo que ofrecía Estados Unidos para la Alianza para el Progreso, diez mil millones de dólares. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Y estoy seguro, no le he preguntado a Fidel Castro, pero no me hace falta preguntárselo, que en esa Alianza Contra el Hambre, y en la lucha contra el analfabetismo y en los planes de salud, los planes de salud como Barrio Adentro, que con 20 mil médicos cubanos, junto con miles de médicos y enfermeros venezolanos están dispersos por todo el país hoy ofreciéndole atención preventiva y educativa de salud a 17 millones de seres humanos que estaban excluidos, y eso incluye medicamentos totalmente gratuitos. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Estoy seguro de que contaremos para ese plan con Fidel Castro y el pueblo cubano, estoy absolutamente seguro, ese es el ALBA, ese es el ALBA: pongamos por delante lo social, seamos profundamente humanistas, pongamos por delante el dolor de nuestra gente para fortalecer la cohesión social, ese es el ALBA. El ALBA también es, por ejemplo, lo que hicimos en Caracas hace apenas dos semanas, el I Encuentro Internacional de Trabajadores de Empresas Recuperadas, trabajadores de aquí de Argentina, de Brasil, de Uruguay, de Paraguay, de Haití, de Colombia, de Venezuela, de más de diez países, líderes sindicales, centrales sindicales, y hemos firmado allá decenas de convenios de cooperación. Para ponerles un ejemplo, una empresa uruguaya que trabaja con cuero pero no tienen quien les dé crédito, no tienen para comprar materia prima. Bueno, Venezuela les ha ofrecido, en co nvenio con trabajadores venezolanos, la materia prima para trabajar entonces entre ambas, la empresa uruguaya y la empresa venezolana; una empresa brasileña que trabaja con plástico y tiene dificultades de financiamiento, no tiene materia prima suficiente para hacer tubos de plástico, artículos de plástico, Venezuela le ofrece la materia prima de nuestra petroquímica y entonces nos van a pagar a bajo costo con productos, no con dinero, y luego vamos juntos en una alianza estratégica a colocar esos productos en nuestros mercados, satisfaciendo necesidades de nuestros pueblos. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez De esa reunión surgió la idea de crear Empresur (Empresas Recuperadas del Sur) eso es el ALBA. El ALBA es Petrosur también, una alianza estratégica entre las petroleras suramericanas: Pdvsa, Petrobrás, Ancap, y Enarsa de Argentina, para explorar, para comerciar, para procesar nuestro petróleo conjuntamente. Debo decirles que Venezuela está lista para adquirir aquí en Argentina una refinería, vamos a invertir en esa refinería y en un sistema de distribución de combustibles, cerca de 100 millones de dólares para traer petróleo venezolano y refinarlo aquí, y bueno, ayudar en el suministro y bajar los costos de producción para el pueblo argentino. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Lo mismo con Brasil hemos hecho un convenio con Petrobrás y vamos a construir una refinería grande en Pernambuco, en el Nordeste del Brasil para traer petróleo venezolano y refinarlo y suministrarle a toda esa población del norte del Brasil que tiene dificultades de energía. Debo decirles compañeros y compañeras, con mucha humildad lo digo, pero es una verdad, y he ahí la razón de las agresiones imperialistas contra Venezuela. Fundamentalmente Venezuela tiene la primera reserva de petróleo del mundo, Venezuela tiene la octava reserva probada de gas del mundo; Venezuela tiene petróleo y gas para proporcionarle a los pueblos de la América Latina por 200 años. Cuenten los pueblos de América Latina y el Caribe con el apoyo de Venezuela para el desarrollo energético, el desarrollo social, el desarrollo tecnológico. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez En fin, he allí algunas líneas que como que ayudan a dibujar la propuesta Alternativa Bolivariana para la América. Telesur está en el aire, la televisora suramericana, propuesta nuestra de hace varios años ya salió al aire y cada día tendrá mayor cobertura, ya está saliendo en vivo 24 horas al día, esa es la televisora, así lo digo yo, la televisora del ALBA, porque es necesario que nosotros nos veamos nuestros rostros y oigamos nuestras voces, no lo que quiere CNN y las grandes cadenas del Norte que nosotros veamos de nosotros mismos, para rescatar nuestras tradiciones, nuestras culturas nació Telesur, la televisora del Sur, la televisora de la integración del ALBA, digo. 
Esta mañana recibí honores militares cuando bajaba del avión, y me paro a hablar con un soldado argentino y yo sé los traumas que aquí en el Cono Sur han vivido los pueblos con los soldados, pero esos soldados argentinos, esos soldados uruguayos, esos soldados brasileños, esos soldados venezolanos, bolivianos y ecuatorianos tienen que rescatar las banderas originarias de los libertadores de estas tierras, de los soldados libertadores, porque es parte también de la penetración imperialista.
El imperialismo norteamericano penetró las Fuerzas Armadas de nuestros pueblos, y formaron dictadores y enseñaron a nuestros soldados a torturar, a desaparecer y a arremeter a nuestros propios pueblos, muchas veces en el siglo XX, muchas veces, las más de las veces, casi todos los ejércitos de nuestros pueblos actuaron como ejércitos de ocupación en nuestros propios territorios, y o pertenezco al Ejército venezolano que retomó las banderas de Bolívar y se unió al pueblo para hacer una revolución. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Así que digo esto porque vi al soldado con el fusil al hombro, rindiéndome honores y me paré frente a él, y frente a otro y les di un saludo y le dije a uno, calladito, “No te olvides que ese fusil que tienes al pecho es para defender al pueblo argentino, para defender la soberanía del pueblo argentino y la dignidad del pueblo argentino”. 
Asistentes Aplausos. 
Presidente Chávez Y vi en los ojos de ese soldado el brillo, el brillo de la conciencia. Yo estoy seguro de que en la medida en que los pueblos sigan avanzando, construyendo el camino de la liberación definitiva de nuestra América, serán cada día más acompañados, seremos cada día más acompañados de nuestros soldados que son y deben ser siempre parte del alma de un pueblo, del alma de un pueblo como lo fue San Martín, el General mestizo; como lo fue Bolívar, el General Libertador, como lo fueron ellos, generales libertadores, soldados libertadores, porque se trata aquí de una segunda independencia, lo que hoy estamos haciendo, ya lo decía José Martí, por allá por mil ochocientos ochenta y tantos, hablándole a los pueblos de la América Latina: “Llegó la hora de la segunda independencia…”, y necesitamos a tod os, hombres y mujeres conscientes, unidos, unidos de verdad. Cuando hablaba de los soldados es que estaba recordando que así como existe la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), por qué, digo yo, no puede existir la OTAS (Organización del Tratado del Atlántico Sur), a ver si es verdad que algún día va a ocurrir lo que ocurrió en Las Malvinas de nuevo, que unamos también nuestras Fuerzas Armadas para asegurar nuestra soberanía, para definir nosotros mismos nuestros conceptos de seguridad y de defensa y de soberanía y no seguir dependiendo de los mandatos (como se ha dependido mucho tiempo) del Comando Sur de Estados Unidos. 
Independencia, decía Martí; independencia, decimos hoy en este III Congreso de los Pueblos. Termino con el alma, con la frase de Martí: “Llegó la hora de la segunda independencia de los pueblos de la América.” Ha llegado la hora. Un abrazo bolivariano, sanmartiniano, peronista, guevarista, bolivariano y revolucionario para todos y para todas. Muchas gracias Maradona, muchas gracias Bonasso, muchas gracias Bonafini, muchas gracias a todos, muchas gracias a todas por este acto maravilloso, y yo me voy a la otra cumbre, a llevar el alma de ustedes y la palabra de ustedes, de los pueblos hasta la muerte, ¡hasta la victoria siempre! ¡Patria o muerte, venceremos! ¡Viva el Che Guevara!, ¡carajo! 


sábado, 6 de junio de 2015

LULA: Los niños negros de África tienen tanto derecho de comer como los niños de ojos azules

LULA: Los niños negros de África tienen tanto derecho de comer como los niños de ojos azules


Discurso de Luiz Inácio Lula da Silva en el 3er Foro Social Mundial.

Los niños negros de África tienen tanto derecho de comer como los niños de ojos azules que nacen en los países nórdicos. Los niños pobres de América Latina tienen tanto derecho de comer como cualquier otro niño que nazca en cualquier parte del mundo. El mundo no está precisando de la guerra, el mundo está precisando de paz, el mundo está precisando de comprensión.
"¿Sería mucho pedir que nuestros compañeros enrollasen sus banderas, Paulo, Sergio y Lucio, para que podamos ver a las personas de atrás y los de atrás puedan vernos?. Ustedes saben que una de las cosas que yo más admiro es un militante de cualquier organización que va a la calle con su bandera. Creo que es una cosa fantástica e inusitada. Yo sólo estoy pidiendo... Hace tiempo que no los veo, hace tiempo que no me ven, y considero que enrollar la bandera cinco minutos no incomoda a ningún compañero. Quiero en primer lugar decir a ustedes que creo que es una alegría más grande de lo que mi corazón soporta, el estar otra vez participando del mayor evento multinacional que la sociedad civil mundial organiza y que es este Foro Social Mundial.
Desde la otra vez que participé aquí, fui a un debate donde el tema destinado para que yo hablara era "Otro Brasil es posible", y recuerdo que en aquel instante, no tenía ni la certeza de que sería candidato a presidente de la República. Y hoy, al participar de ese foro lo hago en la posición de funcionario público número uno de mi país.
Quiero agradecer a la dirección de este evento. Se que no es fácil. Se del sacrificio que ustedes están realizando para hacer esta organización. Se del cuidado que ustedes tienen con la seguridad. Y ahora mismo estoy hablando en portugués y debe haber compañeros ahí, franceses, ingleses, debe haber gente de China, de India, que no están entendiendo nada de lo que estoy hablando.
Mientras tanto aquellos que no entiendan mis palabras, y son personas que creen en el Foro Social Mundial, miren mis ojos que van a entender cada palabra que diga.
Quiero agradecer aquí a los compañeros dirigentes del Foro, a los ministros, pero sobre todo quiero agradecer al pueblo del mundo entero que sin medir sacrificio viene aquí, a veces sin tener el derecho de hablar, a veces sin tener oportunidad de hablar, pero vienen aquí sólo para decir: yo existo como ser humano y quiero ser respetado como tal.
Siempre dije que el mayor deseo que yo tenía para ser electo presidente de la República, era para ver si conseguía atender a mis propias reivindicaciones. Soy un hombre que hice muchas reivindicaciones en Brasil, exigí mucho a cada gobierno que pasó aquí antes de mi, como muchos de ustedes exigen en sus países.
Y mi deseo de ser presidente de la República era, el de saber, si electo presidente de la República, seré capaz de atender a mis propias reivindicaciones. Por lo tanto, tengo que preocuparme con aquello que posibles adversarios dirán.
Tengo que saber que a lo largo de la historia el movimiento social brasilero, el movimiento sindical brasilero, los partidos políticos de Brasil, las Iglesias de Brasil, las ONG's en Brasil, acumularon mucha experiencia y junto con esa experiencia acumulada tienen propuestas, tienen reivindicaciones, tienen cosas extraordinarias presentadas.
Y ahora tengo cuatro años para que muchas... y con mucha tranquilidad podamos atender, sino todas, aquellas que tuviéremos capacidad y condiciones de atender. Continúo con mi sueño de hacer la reforma agraria en este país. Continúo con mi sueño de garantizar una escuela pública de calidad para mi pueblo.
Y que la universidad no sea un privilegio de apenas un 8% de la sociedad, sino que la universidad sea un derecho al alcance de todos. Continúo soñando en la posibilidad de realizar una política de salud donde ningún pobre más, muera en la puerta del hospital por falta de atención médica o por falta de asistencia.
Continúo soñando en construir una sociedad justa, solidaria, fraterna, donde el resultado de la riqueza producida en el país sea distribuida de forma más ecuánime para todos los hijos de este país.
Mientras tanto también aprendí a lo largo de mi trayectoria política, y aprendí con ustedes, de que un técnico importante para un equipo no es aquel que comienza ganando, sino aquel que termina ganando el juego que nos propusimos jugar. Y tengo cuatro años, cuatro años para, de manera tranquila, cautelosa...
Tengo cuatro años de gobierno para, de forma tranquila e serena ir haciendo las cosas que tienen que ser hechas en este país, quiero hacer tal vez el gobierno más honesto de toda la historia de este país. Un gobierno que tenga la más perfecta relación con la sociedad.
Quiero tratar a cada uno de ustedes como trato a mi hijo menor de 17 años. En el momento en que lo pueda hacer, lo haremos, pero en el momento que no dé para hacer, con la misma serenidad y con el mismo cariño, les diré: compañeros, no da para hacer. Y tengo la certeza que esa relación de honestidad y de compañerismo será la razón del éxito de nuestro gobierno aquí en el país.
¿Y por qué es que voy a actuar así? Voy actuar así porque tengo conciencia de la responsabilidad que está en las espaldas de las personas que me eligieron, y que está en las espaldas de mis ministros, y que está sobre todo en mis espaldas. Aunque he sido elegido presidente de Brasil tengo una nítida noción de lo que nuestra victoria representa de esperanza, no solamente aquí dentro, sino para la izquierda en todo el mundo y sobre todo para la izquierda en América Latina.
Me levanto todos los días por la mañana...
(Si Marisa continúa con esa popularidad va a ser candidata a alguna cosa en la próxima elección).
Me levanto todos los días de mañana y hablo con Marisa que nosotros tenemos que hacer las cosas muy bien pensadas, porque cualquier gobierno en cualquier país del mundo puede equivocarse que no sucederá nada, porque es muy normal que los gobernantes se equivoquen.
Pero yo no me puedo equivocar. Y no me puedo equivocar porque no fui electo por el apoyo de un canal de televisión, no fui elegido por el apoyo del sistema financiero, no fui elegido por los intereses de los grandes grupos económicos y no fui elegido por obra de mi capacidad o de mi inteligencia.
Fui elegido por el alto grado de conciencia política de la sociedad brasilera el día 27 de octubre del 2002.
Se de la expectativa que estoy generando en las mujeres, en los hombres y en los niños. Nunca he visto en la historia de Brasil tanta expectativa, tanta esperanza y tanta gente pidiendo a Dios para que nosotros acertemos, y tanta gente pidiendo no un empleo, sino diciéndome: Lula, como hago para ayudar a nuestro gobierno para que acierte. Es esa la fuerza de la sociedad y es exactamente ese capital político que hace que nosotros pudiésemos terminar la elección y gritar bien alto: la esperanza finalmente venció al miedo.
Ya estuve en Argentina, ya estuve en Chile, ya estuve en Ecuador y se de la expectativa que América del Sur tiene en el gobierno brasilero. Se de la esperanza que los socialistas del mundo entero tienen en el éxito de nuestro gobierno. Es por eso que aumenta nuestra responsabilidad.
Y vuelvo a afirmar, nosotros esperamos tanto para ganar, perdimos tanto, sufrimos tanto, tanta gente murió antes que nosotros intentando llegar allá, que por ese cúmulo de compromisos, quiero mirar en la cara de cada uno de ustedes y decir: no me voy a equivocar y voy a hacer un gobierno orientado hacia los pobres de este país.
Siempre dije a los compañeros que organizan el Foro Social Mundial que era preciso transformar el Foro en un instrumento... primero que no fuese dependiente de ningún partido político, segundo que no fuese utilizado por nadie.
Cuando fui invitado para venir aquí dije a los compañeros: es preciso que ustedes piensen si debo ir al Foro Social Mundial porque seré el primer presidente. Y me dijeron: Lula, puedes ir porque eres un anfitrión del Tercer Foro Social Mundial.
Pero hoy ya me comprometí públicamente porque un compañero de India, adonde va a realizarse el próximo Foro Social Mundial, me preguntó en una reunión que hice con la dirección mundial del Foro si yo iría el año que viene a India, y yo le dije, yo voy a la India, si fuera necesario voy a China, y si fuese necesario voy adonde me inviten porque soy obra y resultado del trabajo que ustedes hicieron a lo largo de todos estos años y por lo tanto pienso que no sólo yo, pienso que otros gobernantes deberían ir a Foro Social para ver lo que piensa el pueblo, lo que desea el pueblo y cómo el pueblo quiere que las cosas sucedan.
¿Cuál es la novedad? ¿Cual es la novedad este año? Este año por causa de ustedes y por causa del Foro Social Mundial fui invitado para ir a Davos. Si no fuesen ustedes yo no sería invitado.
Y ahí recordé una cosa, cuando comencé mi vida sindical, mis amigos más inteligentes y más expertos me decían así: Lula, no entres en el movimiento sindical porque la estructura sindical brasilera es la copia fiel de la carta del "lavoro" de Mussolini y si tú entras en el sindicato, serás un agente de la patronal, no vas a conseguir hacer nada.
Entré en el sindicato y en tres años cambiamos la historia del movimiento sindical brasilero que hoy es uno de los más importantes del mundo. En 1979 estábamos luchando en este país por la reconquista de las libertades políticas y se me ocurrió crear un partido, ahí aquellos que querían libertades políticas comenzaron a oponerse porque en la libertad política de ellos no presuponía la creación de un partido político.
Y hubo quien me dijese: mira, en Brasil no cabe un partido como el PT, ese asunto de decir que partido de trabajadores puede ser creado, que metalúrgico va a dirigir partido, eso es cosa del pasado, no hay en la sociología brasilera ejemplos de eso o a nivel mundial. Fuimos insistentes y creamos un partido que hoy es el partido más importante de la izquierda en toda América Latina.
Ahora me acuerdo de una cosa que voy a contarles. En 1978 entramos en huelga ABC y el presidente de la Federación de las Industrias corrió al Segundo Ejército para decir al general Guilhermando que era preciso acabar con una huelga que los metalúrgicos estaban realizando.
Posiblemente si perteneciese a una organización política más tradicional habría hecho los valijas y habría ido para otro lugar, para quedarme una semana hasta que la polvadera bajara.
Como yo era más inocente políticamente, agarré el teléfono, llamé al comandante del Segundo Ejército y hablé: general Guilhermando, estoy viendo en los diarios que usted invitó al presidente de la Fiesp para atender al presidente de la Fiesp, yo soy el presidente de los trabajadores y quiero ir a hablar con usted, y él me atendió durante tres horas.
Ahora cuando surgió la invitación para Davos, al principio me dije, ¿qué es lo que voy a hacer en Davos? Y ahí tomé la siguiente decisión, soy el presidente de un país que es la octava economía mundial, soy el presidente de un país que tiene 45 millones de personas que no comen las calorías y las proteínas necesarias, soy el presidente de un país que tiene historia y que tiene un pueblo, y no es cualquier día y cualquier mes y cualquier siglo que un tornero mecánico gana la Presidencia de la República de este país.
Por lo tanto tomé la decisión, mucha gente que está en Davos quiere conocerme.
Quiero insistir en ir a Davos y decir en Davos exactamente lo que diría a un compañero cualquiera que está aquí en este palenque, decir en Davos que no es posible continuar un orden económico donde pocos pueden comer cinco veces al día y muchos pasan cinco días sin comer en el planeta tierra, decirles que es preciso un nuevo orden económico mundial y que el resultado de la riqueza sea distribuido de forma más justa para que los países pobres tengan la oportunidad de ser menos pobres.
Decirles que los niños negros de África tienen tanto derecho de comer como los niños de ojos azules que nacen en los países nórdicos. Decirles que los niños pobres de América Latina tienen tanto derecho de comer como cualquier otro niño que nazca en cualquier parte del mundo. Decirles que el mundo no está precisando de la guerra, el mundo está precisando de paz, el mundo está precisando de comprensión.
Creo que nosotros tenemos que hacer el mundo. Lo que la gente no puede hacer es quedar preso dentro de nuestro mundo creyendo que todo el mal que nos rodea es por causa de quien está fuera.
Decía hoy eso, es más o menos como en una familia, que de repente aparece un hijo metido en drogas, y al contrario de que el padre y la madre discutan y saber donde es que está el defecto, comienzan a culpar a la escuela, comienzan a culpar al vecino, comienzan a culpar al novio, al contrario de sentarse y mirar para dentro del padre y de la madre y preguntarse a sí mismos que es lo que dejamos de hacer para que nuestro hijo fuese drogado.
Nosotros somos pobres, una parte puede ser culpa de los países ricos, pero una parte puede ser culpa de una parte de la élite del continente sudamericano que gobernó de forma servil, que gobernó de forma subalterna este país practicando los casos más absurdos de corrupción.
Sólo en América Latina en los últimos cuatro años, cuatro gobernantes, Collor, en Brasil, Fujimori, en Perú, Menem, en Argentina, Salinas, en México, salieron por haber practicado verdadero robo escandaloso en sus países. Y eso no puede continuar sucediendo. No pueden los países ricos querer ayudar a los países pobres aceptando depósitos o lavado de dinero de quien roba de los países pobres.
Recuerdo que una vez había un presidente de Zaire, llamado Mobutu, y recuerdo que en esa época la denuncia era que él tenía U$S 8.000 millones depositados en un país de Europa, y su pueblo estaba pasando hambre.
Si los países ricos quieren contribuir, que no acepten dinero del narcotráfico, del crimen organizado, y que no acepten dinero de los países en que los gobernantes platicaron verdaderos robos. Que devuelva ese dinero para ayudar a su pueblo. Yo quiero terminar esto aquí diciendo para ustedes...
Terminar esto aquí diciendo a ustedes una cosa, deja que diga una cosa para ustedes, quiero decir a ustedes que el único y más importante compromiso que tengo con ustedes es que pueden tener la certeza, como la certeza y la fe que tienen en Dios para quien es cristiano, y es que yo puedo cometer algún error, pero que jamás negaré una coma de los ideales que me hicieron llegar a la Presidencia de la República de nuestro país.
Quiero poder cada mes, cada año, mirar en la cara de cada niño, de cada mujer, de cada hombre, y decir nosotros estamos construyendo una nueva nación, nosotros estamos construyendo un nuevo país.
Insisto en decir todo el santo día: he de realizar un sueño que no es mío, sino un sueño que es de todos ustedes, que habrá un día que en este país ningún niño irá a dormir sin un plato de comida y ningún niño despertará sin un desayuno, habrá un día en que en este país las personas podrán morir, porque nacemos para morir, pero nadie morirá de desnutrición como mueren hoy en este país.
Habrá un día en que tendremos conciencia de que este país que yo sueño y que ustedes sueñan puede ser construido, depende de nuestra disposición hacerlo, depende de nuestro coraje, depende de nuestra disposición.
Y estoy aquí para decir a ustedes, mis compañeros y mis compañeras del Tercer Foro Social Mundial, haya lo que hubiera, suceda lo que sucediera, intentaré cumplir cada palabra que está contenida en el programa de gobierno que me eligió para presidente de la República de este país.
Gobernar es como una maratón, uno no puede comenzar a 80 por hora porque tu aliento puede acabarse en la primera esquina, uno tiene que dar unos pasos sólidos, concretos, para que uno pueda terminar el gobierno con la certeza del deber cumplido.
Y quiero poder decir al mundo, que bueno sería, que maravilloso sería si en vez de que los países ricos produzcan y gasten dinero en tantas armas, gastásemos dinero en pan, en porotos, en arroz para que matemos el hambre del pueblo. Me quedo imaginando cuantos miles y miles y miles de millones de dólares se gastan en una guerra, soldado matando soldado, soldado matando inocente, y prójimo nuestro, niños levantando los ojos y mendigando un plato de comida que muchas veces se tira fuera y no se da a ese niño.
Mis compañeros y compañeras del Foro Social Mundial, quiero que ustedes que son brasileros y ustedes que no son brasileros, pero que están aquí, quiero que ustedes tengan la certeza más absoluta de la vida, no les fallaré, no dejaré de hacer las cosas que tenemos que hacer y espero dar mi contribución para que otros compañeros ganen las elecciones en otros países del mundo, para que podamos de una vez por todas comenzar a elegir personas que tengan más sensibilidad, personas que tengan más compromiso, personas que crean que es posible cambiar la historia de la humanidad.
Nuestro país durante 500 años se quedó mirando hacia Europa, es la hora de mirar hacia África y hacia América del Sur, es la hora de establecer nuevas asociaciones para que podamos ser más independientes, fortalecer el Mercosur y establecer una fuerza política para negociar.
No podemos aceptar lo que está aconteciendo durante 40 años, el bloqueo a Cuba, no podemos aceptar que países sean marginados durante siglos y siglos, y no podemos aceptar que Brasil del tamaño que es, continúe cada año que pasa siendo un país que presente el mayor índice de pobreza y miseria.
Por eso yo no podría dejar de venir aquí, no podría dejar de venir aquí y decir a ustedes: valió la pena gente, y va a valer mucho más la pena cuando tengamos el último día de gobierno y podamos probar con dato sobre dato lo que nosotros hicimos en cuatro años, y lo que los otros no hicieron en algunas decenas de años en este país.
Gente, quiero despedirme de ustedes diciendo...
Quiero terminar diciendo a los compañeros coordinadores y coordinadoras del Foro Social Mundial, por el amor de Dios no desistan porque ustedes consiguieron en tres años construir una de las cosas más extraordinarias que la sociedad civil mundial conoció. Aunque estemos a tantos miles de kilómetros de Davos, la verdad es que después del Foro de Porto Alegre, Davos ya no tiene más la fuerza que tenía antes de existir el Foro Social Mundial.
La verdad es que los problemas sociales del mundo nunca habían sido discutidos en Davos y ahora todos van a saber que tienen que discutir los problemas sociales.
Ustedes consiguieron un espacio en la historia, la prensa que comenzó en el primer foro a decir que era un encuentro de izquierdistas, a decir que era un encuentro de los locos del mundo, hoy reconocen en todas las primeras páginas de los diarios, que el Foro Social Mundial es el mayor evento político realizado en la historia contemporánea, y yo no tengo ninguna duda que va a contribuir de forma decisiva para que cambiemos la historia de la humanidad. -
Muchas gracias, y hasta la victoria, si Dios quiere, compañeros".

viernes, 5 de junio de 2015

EVO MORALES “LA VERDADERA DEUDA EXTERNA”

EVO MORALES 

“LA VERDADERA DEUDA EXTERNA”



 

Exposición del Presidente Evo Morales ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea (06/30/2013)

 

Aquí pues yo, Evo Morales, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro.Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años.

Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.

El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.

El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.

¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.

¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!

¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos!

¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.

Yo, Evo Morales, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.

Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan ‘MARSHALLTESUMA”, para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.

Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?Deploramos decir que no.

En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.

En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.

Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.

Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestro hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado solo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.

Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.

Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?

Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.

Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.

Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica.

 



DEMÓSTENES "SEGUNDO DISCURSO CONTRA FILIPO"

DEMÓSTENES

"SEGUNDO DISCURSO CONTRA FILIPO"




"Repetidamente me vengo dando cuenta, varones atenienses, de que cuando se pronuncian discursos acerca de lo que Filipo hace y deshace por la fuerza contraviniendo las cláusulas del tratado de paz, los pronunciados en favor nuestro aparecen beneficiosos y justos y de que todos vosotros juzgáis que los oradores que acusan a Filipo dicen lo que deben decir. Pero también me doy cuenta de que no se pone en práctica absolutamente nada de lo que sería necesario hacer; ni siquiera aquello que justificaría el estar escuchando a los oradores. Al revés, la situación general de la ciudad ha llegado a un punto tal que, cuando más y más claramente se comprueba que Filipo comete transgresiones contra la paz que concluyó con vosotros y maquina proyectos contra todos los helenos, tanto más difícil resulta aconsejaros lo que debe hacerse.

La causa de esto radica en que, necesitándose reprimir con hechos y no sólo con palabras a quienes buscan por encima de todo aumentar sus caudales, nosotros los oradores rehuimos proponeros y aconsejaros nada, temerosos de vuestra animosidad; en cambio, disertamos largamente sobre lo que está haciendo Filipo. insistiendo en que son cosas terribles y difíciles de tolerar. Los que me escucháis estáis mejor preparados que Filipo para lanzar discursos rebosantes de justicia y para comprender a otros cuando los pronuncian, pero no dáis muestras de energía para marcarle el alto en las empresas en que se ha embarcado.


Con lo cual acontece lógicamente lo que no puede menos de acontecer: que prospera aquello en lo que cada cual pone su empeño y diligencia; los hechos para Filipo y para vosotros los discursos. De moco que si también en el día de hoy nos basta con exponer lo que conviene la cosa resulta fácil y no requiere esfuerzo alguno. Pero si se hace necesario examinar el modo de que la situación actual mejore y los males no vayan aún más lejos, sin apenas nosotros darnos cuenta, y la manera de que no se levante un poderío tan enorme que ya no podamos enfrentárnosle, entonces es menester que modifiquemos el método de deliberar, dejando a un lado el anterior; porque, ya se trate de nosotros, los oradores, o de vosotros, los oyentes, hay que preferir lo útil y conveniente a lo más fácil y agradable.


Ante todo, varones atenienses, me maravilla que alguien pueda sentirse tranquilo viendo cuán poderoso es ya Filipo y de cuántas regiones se ha apoderado, y juzgue que eso no implica un peligro para la ciudad, y que todo junto sean preparativos contra nosotros. Y a todos quiero suplicar indistintamente que escuchéis la exposición que en pocas palabras haré de las razones que me hacen prever todo lo contrario y considerar a Filipo como un enemigo, a fin de que, caso de que halléis mejores mis previsiones, hagáis caso de mí; pero si preferís a quienes se mantienen tranquilos y en él confían, a ellos sigáis.


Porque yo varones atenienses, discurro así: ¿De qué ha empezado Filipo a hacerse dueño, una vez concluída la paz? De las Termópilas y de la República de F6cida. ¿Por qué? ¿Qué uso ha hecho de ello? Ha elegido servir a los intereses de los tebanos y no a los de los atenienses. Pero, ¿por qué? Porque dirigiendo sus cálculos a su engrandecimiento y a subyugarlo todo y no hacia la paz, ni la tranquilidad, ni nada que sea justo, creo que ha visto muY bien que a nuestra ciudad y a un pueblo como el vuestro nada podía prometer ni hacer que le indujera a abandonar por vuestra ventaja personal ninguno de los demás países griegos, sino que, al contrario, teniendo en cuenta lo que es justo, huyendo de la infamia que representa una política semejante y previniendo todo lo que sea necesario, caso de que emprendiera algo parecido, os opondríais a él en forma tan enérgica como si con él estuvierais en guerra. En cambio pensaba -y así ha ocurrido- que los tebanos, a trueque de ciertas ventajas, le dejarían hacer cuanto quisiera en todo lo demás, y no sólo no intentarían nada en contra suya ni le detendrían, sino que harían la campaña junto a él si así se lo mandaba. Y actualmente favorece a los mesenios y a los argivos por las mismas razones. Lo cual es el elogio más grande para vosotros, varones atenienses.


Porque, según se desprende de estos hechos, sois temidos por él como los únicos que entre todos sois incapaces de sacrificar los derechos comunes de Grecia para vuestro beneficio personal, ni cambiar por ningún favor ni interés vuestra lealtad hacia los griegos; y tiene razón al suponer esto de vosotros, cosa muy contraria a lo que supone de los argivos y de los tebanos: no sólo tiene en cuenta el presente, sino también el pasado. Y se da cuenta y oye decir que cuando a vuestros antepasados les era posible señorear sobre los demás griegos a condición de que aquéllos obedecieran al Rey, no sólo no aceptaron esta propuesta cuando Alejandro, el antepasado de Filipo, llegó en su calidad de heraldo a proponérselo, sino que prefirieron abandonar su país y afrontar toda clase de sufrimientos; y luego de esto realizaron tales hazañas que todo el mundo siente deseo de contarlas, pero nadie ha podido celebrarlas dignamente; y por esto también yo haré bien en dejar este asunto, porque las acciones de ellos son demasiado grandes para que nadie las iguale con palabras; en cambio, los antepasados de los tebanos y de los argivos combatieron unos al lado de los bárbaros y los otros no se resistieron a Filipo, como éste sabe muy bien. Por tanto no ignora que estos dos pueblos acogerían con gusto cuanto les fuera particularmente ventajoso, sin parar mientes en los intéreses comunes a los demás griegos. Por ello suponía que si os tomaba a vosotros, obtendría unos amigos para las causas justas, en tanto que si se unía con ellos lograría unos auxiliares, para su ambición. He aquí por qué entonces y ahora los ha preferido a vosotros; y no porque los vea más provistos de galeras que vosotros, ni porque le haya impulsado a renunciar al mar y a los puertos comerciales, ni porque se acuerde de las palabras ni de las promesas mediante las cuales obtuvo la paz.


Mas, ¡por Zeus!, tal vez alguien dirá, con aires de saberlo todo, que no es por ambición ni por ninguno de los motivos que le imputo que Filipo haya obrado de esta forma, sino porque se da cuenta, de que los tebanos tienen más razón que vosotros. He aquí precisamente el único argumento que hoy no puede alegar Filipo; porque el hombre que ordena a los lacedemonios que renuncien a Mesenia, ¿cómo podría, luego de haber entregado a Orcomenes y Queronea a los tebanos, argumentar que lo ha efectuado porque lo consideraba justo?


Pero se ha visto forzado por Zeus, a ello, me dirán como defensa última y a disgusto suyo, cogido entre la caballería tesalia y la infantería tebana, ha tenido que hacer esas concesiones. Muy bien: por esto dicen que actualmente desconfía de los tebanos y hay personas que hacen correr que va a fortificar Elatea.


Yo opino que sí, que tiene esta intención y que la seguirá manteniendo; pero, en cambio, cuando se trata de unirse con los mesenios y los argivos contra los lacedemonios, no tiene ninguna intención de ello, pues les manda mercenarios y dinero, y parece que le esperan a él en persona con un gran ejército. ¿Destruye a los lacedemonios porque son enemigos de los tebanos y en cambio salva actualmente a los focenses que arruinó de buenas a primeras? ¿Y quién iba a creerse esto? No; a pesar de que Filipo hubiera efectuado eso antes a la fuerza y contra su voluntad y que actualmente se desentendiera de los tebanos, no sospecho que se mostrase en forma tan constante como adversario de los enemigos de éstos; al contrario, de lo que actualmente realiza se deduce que también hizo aquello otro porque quiso, y todo junto, si uno lo observa bien, demuestra que toda su política está ordenada contra nuestra ciudad.


Además, en cierta manera, se ve obligado a ello. Fijaos: quiere dominar, y ha comprendido que vosotros sois sus únicos antagonistas. Ya hace tiempo que os causa daños, y tiene plena conciencia de ello; porque las posiciones vuestras que actualmente ocupa son las que le aseguran sus otras conquistas. En efecto, si hubiera abandonado Anfípolis y Potidea; no podría considerarse seguro ni en su casa. Así pues, sabe estas dos cosas: que él hace planes contra vosotros y que tenéis noticias de ello. Y como os considera inteligentes, piensa que tenéis razones para odiarIo y por eso está irritado; porque prevé que será castigado si se os presenta ocasión caso de que él no se os adelante a hacerlo. Por eso vigila, está alerta y halaga a algunos tebanos contra nuestra ciudad, así como a los peloponenses que simpatizan con sus deseos. Piensa que su ambición hará que acepten las ventajas inmediatas y su estupidez no les dejará prever nada de lo que vendrá posteriormente. De todos modos, la gente que reflexione, aunque sea un poco, podrá contemplar bajo sus ojos los ejemplos que he tenido ocasión de citar á los mesenios y a los argivos. Pero tal vez valdría más que os lo explicara también a vosotros.


¿Os imagináis, mesenios, les decía, con qué impaciencia los olintios hubieran escuchado a alguien que hubiese hablado contra Filipo en aquella época en que éste les abandonaba Antemunte, ciudad que hasta entonces todos los reyes de Macedonia habían reivindicado y les regalaba Potidea después de haber ahuyentado de ella a los colonos atenienses o arrostraba la enemistad de Atenas, a fin de darles a ellos el usufructo de aquel territorio? ¿Pensáis que esperaban ser objeto de un trato como el que han recibido, y que si alguien se lo hubiese dicho no le habrían hecho caso? Nada de esto.


Y, ¿qué decir de los tesalos? Créeis, les decía yo, cuando Filipo expulsaba a su tiranos, o todavía, cuando les entregaba Nicea y Magnesia, y esperaban ellos esta decarquía que actualmente ha instituido en su casa que quien les devuelve el puesto del Consejo Anfictiónico va a quedarse con sus propias riendas? Nada de esto. Y con todo, ahí ha ocurrido, y todo el mundo puede saberlo. Y vosotros -les aconsejaba contemplad los dones y las promesas de Filipo; pero si tenéis cordura, rogad a los dioses que no tengáis que ver sus engaños y sus trapacerías. Claro está. ¡Por Zeus!, les decía yo, que hay toda clase de inventos para proteger y asegurar las ciudades, como estacadas, murallas fosos y otras cosas parecidas. Todo esto tiene que efectuarse con las manos Y trae aparejado unos gastos; pero el instinto, en los hombres razonables, tiene en sí mismo una salvaguarda común, que es una protección excelente para todo el mundo, pero especialmente para las democracias frente a los tiranos. ¿Y qué es ello? La desconfianza. Guardadla y aferraos a ella: si la conserváis no tendréis que sufrir ningún daño. ¿Qué deseáis? -les predecía-. ¿La libertad? ¿Pues no veis que incluso los títulos de Filipo son lo más contrario de ella? Los reyes y los tiranos son por naturaleza enemigos de la libertad y adversarios de las leyes. ¿No queréis vigilar que buscando saliros de una guerra os encontréis con un tirano?


Pero ellos, luego de haber oído esto y de haberlo aprobado tumultuosamente como otros muchos discursos de los embajadores -primero ante mí y, según parece, también más tarde-, no se desprenderán de la amistad de Filipo ni de sus promesas. Y eso nada tiene de absurdo, o sea que unos mesenios y unos peloponenses tomen un partido diferente del que racionalmente se les hace comprender que es el mejor. Mas vosotros, que comprendéis por vosotros mismos y que oís decir a los oradores que se están efectuando planes contra vosotros y que se os rodea de trampas, me temo que, por no hacer nada a tiempo, cuando menos lo penséis tendréis que hacer frente a todo. De tal forma el goce inmediato y la molicie tienen mucha mayor fuerza que los intereses futuros.


En cuanto a lo que os es necesario hacer, ya lo discutiremos más tarde entre vosotros si tenéis cordura; pero qué respuesta tenéis que dar ahora y qué cosa tenéis que decidir con vuestro voto, voy a decíroslo en seguida. (Interrupción mientras salen los embajadores)


Sería justo en estos momentos, ¡oh atenienses!, que llamaseis a quienes os han traído las promesas a base de las cuales os han persuadido a efectuar la paz. Porque ni yo hubiera consentido nunca en encargarme de la embajada, ni VOsotros, ya lo sé, habríais puesto fin a la guerra si hubieseis pensado que Filipo, una vez obtenida la paz, haría cuanto ha realizado. Pero lo que entonces se dijo era cosa muy diferente a lo que ha ocurrido. Y todavía sería necesario llamar a otros. ¿Quiénes? Aquellos que, cuando una vez efectuada la paz, al regresar yo de la segunda embajada que mandasteis para el intercambio de juramentos, dime cuenta de que engañaban a la ciudad y lo dije y lo atestigüé públicamente, oponiéndome al abandono de las Termópilas y de la Fócida, decían que ya era de esperar que un abstemio como yo fuera un cascarrabias y un mal genio; pero que Filipo; si pasaba adelante, haría todo lo que vosotros podíais desear y fortificaría Tespia y Platea, pondría fin a la insolencia de los tebanos, abriría a su costa un canal a través del Quersoneso y os devolvería Eubea y Oropos a cambio de Anfípolis. Porque todo esto fue dicho aquí mismo, en esta tribuna; ya sé que lo recordáis, aunque vosotros no sois muy buenos para recordar aquellas cosas que os causan daño. Y lo más ignominioso de todo es que, en vista de esas esperanzas, decretasteis que este pacto sería válido para vuestros descendientes. Tan completamente hechizados estabais.


Mas, ¿por qué refiero actualmente esto y por qué afirmo que es necesario llamar a aquellos hombres? ¡Por los dioses!, voy a deciros la verdad, con entera franqueza y sin ocultar nada. No para llegar a los insultos ni para dar ocasión de hablar en plan de igualdad ante vosotros, procurando a quienes han chocado conmigo desde el primer momento una excusa para volver a cobrar de Filipo; ni tampoco para poder hablar con entera libertad. No, pero pienso que algún día las acciones de Filipo os causarán más daño que hoy, porque contemplo los progresos que realiza su empresa y no quisiera acertarlo, mas temo que esto esté ya demasiado próximo. Y cuando no os quede posibilidad de desentenderos de los acontecimientos ni oigáis decir, a mí o a cualquier otro, que todo va contra vosotros, sino que lo veáis con vuestros propios ojos y os deis perfecta cuenta de ello, pienso que entonces no os irritaréis y que seréis rigurosos. Por eso tengo miedo de que frente al silencio de los embajadores, que mucho se han guardado de decir por qué razones saben ellos que los han sobornado, vuestra indignación caiga sobre quienes se esfuerzan en enderezar alguna de las cosas que por culpa de ellos se han torcido. Porque observo que a menudo ciertos hombres desatan su rabia, no contra los culpables, sino contra quienes tienen más a mano.


Por tanto, mientras aún se están fraguando los acontecimientos y nosotros nos escuchamos mutuamente, quiero recordar a cada uno de vosotros, a pesar de que todos lo sabéis muy bien, que es el hombre que os convenció para que abandonarais la Fócida y las Termópilas, abandono que hizo de Filipo el dueño de la una y de las otras, le ha hecho asimismo dueño de los caminos del Ática y del Peloponeso y os ha forzado a deliberar, no sobre vuestros derechos ni sobre la situación exterior, sino sobre la situación del país y la guerra contra el Ática, esta guerra que a todos hará sufrir cuando esté aquí, pero que nació aquel mismo día. Porque si entonces no hubieseis sido engañados, actualmente no existiría problema para la ciudad: No, Filipo no hubiera podido obtener ni una victoria naval que le permitiese venir hacia el Ática con un ejército ni atacarnos por tierra a través de las Termópilas y de la Fócida. Antes bien, o hubiera procedido con arreglo a derecho, manteniendo la paz y sin promover querellas, o bien inmediatamente se hubiese encontrado en una guerra parecida a la que entonces le hizo desear la paz.


Os he dicho lo suficiente para despertar vuestros recuerdos. Mas, por los dioses, que estas cosas no lleguen a verificarse nunca con demasiada exactitud. Porque no querría yo que nadie, ni aún siendo digno de la muerte, sufriera su castigo con daño y detrimento de nuestra ciudad."