viernes, 14 de octubre de 2016

HILLARY CLINTON “Tenemos a los militares más poderosos, a los empresarios más innovadores y los valores más profundos: libertad e igualdad, justicia y oportunidades. Deberíamos sentirnos muy orgullosos de que estas palabras estén asociadas a nosotros, que cuando la gente las escucha, escuchan 'Estados Unidos'.”



HILLARY CLINTON “Tenemos a los militares más poderosos, a los empresarios más innovadores y los valores más profundos: libertad e igualdad, justicia y oportunidades. Deberíamos sentirnos muy orgullosos de que estas palabras estén asociadas a nosotros, que cuando la gente las escucha, escuchan 'Estados Unidos'.”


 palabras de Clinton al aceptar su nominación como candidata a la presidencia de Estados Unidos
 
Estas fueron las palabras de Clinton al aceptar su nominación como candidata a la presidencia de Estados Unidos al cierre de la Convención Demócrata en Filadelfia.

Gracias a todos por esta increíble convención y Chelsea, gracias. Estoy tan orgullosa de ser tu madre y de la mujer en la que te has convertido. Muchas gracias por traer a Marc a nuestra familia y a Charlotte y Aidan al mundo.
Bill, esa conversación que empezamos en la biblioteca de Derecho hace 45 años sigue fuerte. Saben, esa conversación ha pasado por buenos momentos que nos han llenado de alegría y ha traído momentos difíciles que nos han puesto a prueba. Hemos dicho palabras difíciles durante el camino.

El martes por la noche me sentí feliz de ver que mi comentarista en jefe [se refiere a Bill Clinton] sigue trabajando. También estoy muy agradecida con el resto de mi familia y mis amigos de siempre. A todos los que han trabajado duro para que estemos aquí esta noche. Y a los que se han unido a nuestra campaña esta semana. ¡Qué semana tan maravillosa hemos tenido!
Hemos escuchado a la persona de la esperanza, Bill Clinton, y al hombre de la esperanza, Barak Obama.
Estados Unidos es más fuertes gracias al liderazgo del presidente Obama y yo soy mejor gracias a su amistad. Hemos escuchado a nuestro fantástico vicepresidente, el inimitable Joe Biden, quien habló con el corazón sobre el compromiso de nuestro partido con los trabajadores. Y la primera dama Michelle Obama nos recordó que nuestros hijos nos están mirando y que el presidente que elijamos también será su presidente.
Y para los que apenas empiezan a conocer a Tim Kaine, pronto entenderán por qué la gente de Virginia sigue ascendiéndole: de consejero y alcalde a gobernador, y ahora senador. Él hará que estemos orgullosos de él como nuestro vicepresidente. También quiero dar las gracias a Bernie Sanders. Bernie, tu campaña ha inspirado a millones de estadounidenses, especialmente a la gente joven que puso todo su corazón y alma en las primarias. Tú has puesto la economía y la justicia social donde tienen que estar, en el centro. Y para todos tus partidarios aquí y en el resto del país: quiero que sepan que los he escuchado, su causa es nuestra causa.

Nuestro país necesita sus ideas, energía y pasión. Esa es la única forma en la que podremos convertir nuestra plataforma progresista en un cambio real para los Estados Unidos de América. La redactamos juntos, ahora hagamos que se haga realidad juntos.
Amigos, hemos venido a Filadelfia –el lugar que vio nacer a nuestra nación–, porque lo que sucedió en esta ciudad hace 240 años tiene aún algo que enseñarnos hoy. Todos conocemos la historia. Pero solemos centrarnos en cómo sucedió, y no prestamos suficiente atención a lo cerca que estuvo de no escribirse jamás. Cuando los representantes de 13 colonias rebeldes se reunieron justo aquí, algunos querían quedarse junto al Rey. Otros querían abandonar. La revolución estaba descompensada.
Entonces, de alguna forma empezaron a escucharse, a ceder, a buscar un propósito común y cuando dejaron Filadelfia ya habían comenzado a verse como una nación. Eso hizo posible que se levantaran contra un rey. Hacía falta tener mucha valentía, y la tenían. Nuestros fundadores abrazaron la verdad de que somos más fuertes juntos.
Ahora, Estados Unidos está en un momento en el que hay que pensar muy bien. Fuerzas muy poderosas tratan de dividirnos. Los lazos de confianza y respeto se están quebrando. Al igual que nuestros fundadores, no tenemos garantías de qué pasará. Tenemos que decidir si vamos a trabajar juntos para poder levantarnos juntos. Nuestro lema nacional es: e pluribus unum (de muchos, uno). ¿Vamos a seguir fieles a ese lema? Ya escuchamos la respuesta de Donald Trump la semana pasada en su convención. Él quiere dividirnos, del resto del mundo y entre nosotros. Dice que los peligros del mundo de hoy nos cegarán ante sus amenazas.

Él está llevando el Partido Republicano muy lejos… del "Buenos días América" a "Medianoche América". Quiere que tengamos miedo al futuro y nos temamos los unos a los otros. Un presidente demócrata maravilloso, Franklin Delano Roosevelt, lanzó la perfecta reprimenda a Trump hace más de 80 años, en una época mucho más peligrosa: "Lo único que tenemos que temer es el temor en sí mismo". Ahora sabemos a lo que se enfrenta nuestro país, pero no tenemos miedo, vamos a prepararnos para este desafío, como siempre lo hemos hecho. No construiremos un muro, sino una economía en la que todo el mundo que quiera un trabajo bien pagado lo tenga. ¡Construiremos un camino hacia la ciudadanía para millones de inmigrantes que ya están contribuyendo a nuestra economía! Nosotros no vamos a prohibir una religión, sino que trabajaremos con todos los estadounidenses y nuestros aliados para luchar y vencer al terrorismo.
Tenemos mucho trabajo por delante. Demasiadas personas no han tenido un aumento de sueldo desde la crisis económica. Hay demasiada desigualdad y muy poca movilidad, hay demasiada parálisis en Washington, demasiadas amenazas en casa y fuera. Pero miren la fortaleza que tenemos para afrontar estos desafíos:
Tenemos al pueblo más dinámico y diverso del mundo;
Tenemos a la gente joven más tolerante y generosa que hemos tenido jamás;

Tenemos a los militares más poderosos, a los empresarios más innovadores y los valores más profundos: libertad e igualdad, justicia y oportunidades.
Deberíamos sentirnos muy orgullosos de que estas palabras estén asociadas a nosotros, que cuando la gente las escucha, escuchan 'Estados Unidos'.
Así que no dejen que nadie les diga que nuestro país es débil, porque no lo es. O que no tenemos lo que hace falta, sí lo tenemos. Y sobre todo, no crean a nadie que les diga: “Yo puedo arreglarlo solo”. Esas fueron las palabras que Donald Trump dijo en Cleveland y deberían hacer saltar las alarmas. ¿En serio? ¿Yo solo puedo arreglarlo? Se le olvida quizá que hay tropas en el frente, oficiales de policía y bomberos que corren hacia el peligro, médicos y enfermeras que nos cuidan, profesores que cambian las vidas de sus alumnos, empresarios que ven posibilidades en cualquier problema, madres que han perdido a sus hijos por la violencia y crean un movimiento para mantener a sus hijos seguros. Se olvida de todos nosotros.
Los estadounidenses no dicen “puedo arreglarlo solo”, sino “lo arreglaremos juntos”.
Recuerden: nuestros fundadores lucharon y crearon la Constitución para que Estados Unidos nunca fuera una nación en la que una sola persona tuviera todo el poder. 240 años después seguimos confiando los unos en los otros. Vean lo que pasó en Dallas después del asesinato de cinco valientes policías. El jefe de policía David Brown pidió apoyo a la comunidad, incluso que se unierán a ellos. ¿Y saben cómo respondió la comunidad? Casi 500 personas se apuntaron en solo 12 días. Así es como los estadounidenses responden cuando hace falta ayudar. Hace 20 años escribí un libro titulado It takes a village (en español 'Es labor de todos'). Mucha gente leía el título y me preguntaba: "¿A qué demonios te refieres?" Me refiero precisamente a esto: ninguno de nosotros puede levantar una familia, un negocio, una comunidad o un país completamente solo. Estados Unidos necesita que todos nosotros pongamos nuestra energía, nuestro talento y ambición para lograr que nuestra nación sea mejor y más fuerte. Creo en esto con todo mi corazón.

Por eso 'juntos somos más fuertes' no es solo una lección de nuestra historia ni únicamente un eslogan de campaña. Es un principio que guía el país que siempre hemos sido y el futuro que vamos a construir. Un país donde la economía funcione para todos, no solo para los que están arriba. Donde se puede conseguir un buen trabajo y enviar a tus hijos a un buen colegio sin importar el código postal en el que vives. Un país en el que nuestros hijos pueden soñar y que sus sueños estén a su alcance, en el que las familias sean fuertes, y las comunidades estén seguras. Y donde el amor triunfe sobre el odio.
Ese es el país por el cual luchamos, ese es el futuro por el que estamos trabajando. Así pues, amigos, con gran humildad, determinación y una completa confianza en la promesa de Estados Unidos, ¡acepto su nominación para ser presidenta de Estados Unidos!
Ahora bien, hay también personas en este podio que son nuevas a nivel nacional. Como saben, yo no soy una de ellas. He sido primera dama, senadora durante ocho años en el maravilloso estado de Nueva York, y después les representé a todos ustedes como secretaria de Estado. Pero mi trabajo solo dice lo que he hecho, no dice por qué. La verdad es que durante todos estos años de servicio público, la parte de servicio ha sido siempre más sencilla que la parte pública. Entiendo que muchas personas simplemente no saben qué pensar de mí. Se los voy a contar.
En la familia de la que vengo nadie tenía su nombre en grandes edificios. En mi familia eran constructores de otro tipo, como la mayoría de familias estadounidenses. Utilizaron las herramientas que tenían, las que Dios les había dado y construían vidas mejores para sus hijos. Mi abuelo trabajó en el molino de Scranton durante 50 años porque creía que si daba todo lo que tenía, sus hijos tendrían una vida mejor que él. Y tenía razón.
Mi padre, Hugh, llegó hasta la universidad, jugó fútbol en Pennsylvania y después se alistó en la marina tras Pearl Harbour. Cuando la guerra terminó, abrió su propio pequeño negocio de impresión de telas para cortinas. Recuerdo verle imprimiendo durante horas. Quería darnos a mi hermano y a mí las oportunidades que él no había tenido. Y lo hizo. Mi madre, Dorothy, fue abandonada por sus padres cuando era una niña. A los 14 años se mantenía sola limpiando casas. La salvó la bondad de otros. Su profesora de primer grado vio que no tenía nada para comer y se llevaba comida de más para compartirla con ella. La lección que me pasó años después se me ha quedado grabada: Nadie pasa por la vida solo. Tenemos que cuidarnos y ayudarnos mutuamente. Ella se aseguró de que aprendiera las palabras de la fe metodista: "Haz todo el bien que puedas, a todas las personas que puedas y de todas las formas que puedas, durante el tiempo que puedas".
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Me fui a trabajar para el Fondo de Defensa de los Niños, yendo puerta por puerta en New Bedford (Massachusetts) en representación de niños con discapacidad física que no podían ir al colegio. Recuerdo verme con una niña en el porche se su casa. Quería ir a la escuela, pero no era posible. No podía dejar de pensar en mi madre y lo que ella había vivido de niña. Para mí estaba claro que el simple cuidado no es suficiente. Para traer verdadero progreso uno tiene que cambiar los corazones y las leyes. Se necesitan ambos: corazón y acción. Nuestro trabajo empezó en el Congreso para garantizar que todos los estudiantes con discapacidad tuvieran acceso a la educación. Una gran idea, ¿no creen?
Cada niño con una discapacidad física tiene derecho a ir a la escuela. ¿Pero cómo se hace una idea así realidad? Día a día, año a año, a veces incluso puerta a puerta. Mi corazón se hinchó cuando vi a Anastasia Somoza sobre este escenario representando a millones de jóvenes que, gracias a esos cambios en nuestras leyes, han podido recibir una educación.
Es cierto… importan todos los detalles de la política, ya estemos hablando del nivel exacto de plomo en el agua potable en Flint (Michigan), del número de centros de salud mental en Iowa o del coste de los medicamentos. Porque no es un detalle si se trata de su hijo o su familia. No es algo pequeño, es grande. Y también debe serlo para su presidente. Durante los últimos tres días de esta convención han visto a algunas de las personas que me han inspirado, que me han permitido entrar en sus vidas y convertirse en parte de la mía. Gente como Ryan Moore y Lauren Manning, quienes contaron su historia el martes por la noche.
Primero conocí a Ryan cuando tenía siete años. Llevaba una faja en todo su cuerpo que debía pesar 40 libras. Niños como Ryan hicieron que siguiera trabajando cuando nuestro plan de sanidad universal falló, e hizo que siguiera trabajando con líderes de todos los partidos para crear el Programa de Seguro de Salud Infantil que cubre a ocho millones de niños cada año.
Lauren resultó gravemente herida el 11 de septiembre. Y Debbie St. John, y John Dolan y Joe Sweeney y todas las víctimas y sobrevivientes también hicieron que siguiera trabajando tan duro como pude en el Senado en representación de las familias del 11 de septiembre y de las personas que enfermaron por trabajar en la zona cero. Aún seguí pensando en Lauren, Debbie y todos los demás diez años después en la sala de decisiones de la Casa Blanca cuando el presidente Obama tomó la valiente decisión que hizo justicia con Osama Bin Laden. En esta campaña he conocido a mucha gente que me ha motivado para seguir luchando por un cambio.
Con su ayuda, me llevaré todas sus voces e historias a la Casa Blanca. Seré una presidenta para los demócratas, los republicanos y los independientes. También para los que sufren, aquellos que se esfuerzan y los exitosos. Para los que votan por mí y para los que no. Para todos los estadounidenses, juntos. Esta noche hemos alcanzado un hito en nuestro país para lograr una unión perfecta: es la primera vez que un partido grande nomina a una mujer para ser presidenta. Estando aquí, de pie, como la hija de mi madre y la madre de mi hija, me siento muy feliz de que haya llegado este día por las abuelas y niñas, por los niños, hombres, porque cuando una barrera cae en Estados Unidos, se abre el camino para todos. Cuando no hay techos, el cielo es el límite.
Así que sigamos adelante hasta que los 161 millones de niñas y mujeres de Estados Unidos tengan las oportunidades que se merecen. Pero incluso algo más importante que la historia que hoy escribimos, es la historia que vamos a construir en los próximos años. Empecemos por lo que ya estamos haciendo para ayudar a los trabajadores de nuestro país a que salgan adelante. No creo que el presidente Obama ni el vicepresidente Biden hayan recibido el agradecimiento suficiente por sacarnos de la peor crisis económica de nuestras vidas. Nuestra economía está mucho más fuerte que cuando llegaron al gobierno. Se han creado cerca de 15 millones de nuevos puestos de trabajo. 20 millones más de estadounidenses tienen seguro médico y la industria automovilística ha tenido su mejor año. Eso es un gran progreso. Pero ninguno de nosotros puede sentirse satisfecho con el estatus quo, no por mucho tiempo.
Aún nos enfrentamos a profundos problemas que surgieron mucho antes de la recesión y que han permanecido con nosotros durante la recuperación. He viajado por todo el país hablando con las familias trabajadoras. Y he sabido de muchos de ustedes que sienten que la economía no está funcionando. Algunos de ustedes están frustrados, incluso furiosos. ¿Y saben qué? Tienen razón. Aún no está funcionando como debería.
Los estadounidenses están dispuestos a trabajar, y trabajar duro. Pero en este momento, una gran cantidad de gente siente que hay cada vez menos respeto por el trabajo que hacen. Y menos respeto hacia ellos en general. Los demócratas son el partido de los trabajadores, pero no hemos hecho un buen trabajo demostrándoles que entendemos por lo que están pasando y que vamos a hacer algo al respecto.
Por eso quiero decirles esta noche cómo vamos a empoderar a los estadounidenses para que vivan una vida mejor. Mi misión principal como presidenta será crear más oportunidades y buenos empleos con mayores salarios aquí en Estados Unidos. ¡Desde mi primer día en el cargo hasta el último! Especialmente en lugares que han sido olvidados y abandonados durante demasiado tiempo. Desde nuestras ciudades hasta nuestros pequeños pueblos, desde los territorios indígenas hasta las regiones carboneras. Desde las comunidades devastadas por las adicciones hasta las regiones vaciadas por el cierre de plantas.
He aquí lo que pienso: Creo que Estados Unidos prospera cuando la clase media prospera; creo que nuestra economía no está funcionando como debería, porque nuestra democracia no está funcionando como debería. Por eso tenemos que nombrar a jueces de la Corte Suprema que separen el dinero de la política y amplíen los derechos electorales, no que los limiten. ¡Y pasaremos una enmienda constitucional para revocar Ciudadanos Unidos!
Creo que las empresas estadounidenses que han recibido tanto de nuestro país deben ser igualmente patrióticas a cambio. Muchas lo son, pero muchas otras no lo son. No está bien recibir exenciones fiscales con una mano y entregar cartas de despido con la otra. Y creo que nunca se debe volver a permitir que Wall Street arruine al pueblo.
Creo en la ciencia. Creo que el cambio climático es real y que podemos salvar nuestro planeta, y a la misma vez crear millones de empleos bien remunerados en el sector de la energía limpia.
Creo que cuando tenemos millones de trabajadores inmigrantes que contribuyen a nuestra economía, sería contraproducente e inhumano expulsarlos. La reforma migratoria integral hará crecer nuestra economía y mantendrá las familias juntas, y eso es lo correcto.
Sea cual sea el partido al que usted pertenece, o si no pertenece a ningún partido, si comparte estas creencias, ésta es su campaña. Si usted cree que las empresas deben compartir las ganancias con sus trabajadores, en lugar de engrosar los bonos de los ejecutivos, únase a nosotros. Si cree que el salario mínimo debe ser un salario digno y que nadie que trabaja a tiempo completo debería tener que criar a sus hijos en la pobreza, únase a nosotros. Si usted cree que cada hombre, mujer y niño en Estados Unidos tiene derecho a recibir asistencia médica asequible, únase a nosotros. Si usted cree que hay que decirle 'no' a los acuerdos comerciales injustos, que debemos enfrentar a China, que debemos apoyar a nuestros trabajadores siderúrgicos, a los trabajadores de la industria automovilística y los fabricantes domésticos, únase a nosotros.
Si usted cree que deberíamos ampliar la seguridad social y proteger el derecho de la mujer a tomar sus propias decisiones en materia del cuidado de la salud, únase a nosotros. Y sí, si usted cree que su madre, esposa, hermana o hija trabajadora merece igualdad salarial, únase a nosotros. Asegurémonos de que esta economía funcione para todos, no sólo para los que están arriba.
Ahora, ustedes no escucharon nada de esto de Donald Trump en su convención. Habló durante 70 y tantos minutos, bastante más de 70, y no ofreció ninguna solución. Pero ya sabemos que él no cree en estas cosas.
No es de extrañar que no le guste hablar de sus planes. Quizás usted lo notó, a mí me encanta hablar de los míos. En mis primeros 100 días, vamos a trabajar con ambos partidos para aprobar la mayor inversión en nuevos empleos bien pagados desde la Segunda Guerra Mundial. Empleos en la industria manufacturera, la energía limpia, en tecnología e innovación, en pequeñas empresas, y en infraestructura. Si invertimos en infraestructura ahora, no solo crearemos puestos de trabajo hoy, sino que sentaremos las bases para los empleos del futuro. Y transformaremos la forma en que preparamos a nuestros jóvenes para esos empleos.
¡Bernie Sanders y yo trabajaremos juntos para hacer que las colegiaturas universitarias sean gratis para la clase media y libres de deudas para todos! También liberaremos a millones de personas que ya tienen deudas estudiantiles. No es justo que Donald Trump pueda ignorar sus deudas, pero que los estudiantes y las familias no puedan refinanciar las suyas. Y aquí hay algo que no decimos con suficiente frecuencia: la universidad es crucial, pero un título de cuatro años no debería ser el único camino para obtener un buen empleo.
Vamos a ayudar a más personas a aprender un oficio o a practicar un oficio y a que ganen buenos salarios con esos oficios. Vamos a darles un impulso a las pequeñas empresas, facilitar el proceso de obtención de créditos. Demasiados sueños mueren en los estacionamientos de los bancos. En Estados Unidos, si usted puede soñarlo, usted debería poder lograrlo.
Vamos a ayudarle a equilibrar la familia y el trabajo. ¿Y sabe qué?, si luchar por un sistema asequible de cuidado de niños y de baja familiar remunerada es jugar la 'carta de la mujer', ¡pues juego esa carta! (Ah, ¿ya habían escuchado ésa?)
Ahora, aquí está la cosa, no sólo vamos a hacer todas estas inversiones, sino que vamos a pagar por cada una de ellas y de la siguiente manera: Wall Street, las corporaciones y los súper ricos van a comenzar a pagar su proporción justa de impuestos. No porque nos moleste el éxito, sino porque cuando más del 90% de las ganancias las recibe el 1% de las personas, pues ahí es donde está el dinero. Y si las empresas reciben exenciones fiscales y luego envían empleos al extranjero, haremos que nos compensen. Y vamos a hacer que ese dinero produzca ... ¡creando empleos aquí en casa!
Ahora, sé que algunos de ustedes están sentados en casa pensando que todo esto suena bastante bien. Pero, ¿cómo vas a lograrlo? ¿Cómo vas a romper el estancamiento en Washington? Miren mi historial. He cruzado las barreras entre partidos para aprobar leyes y tratados y para lanzar nuevos programas que ayudan a millones de personas. Y si me dan la oportunidad, eso es lo que haré como presidenta.
Pero Trump, él es un hombre de negocios. Él debe saber algo de la economía. Bueno, vamos a analizarlo más de cerca. En Atlantic City, a 60 millas de aquí, se pueden encontrar contratistas y pequeñas empresas que lo perdieron todo porque Donald Trump se negó a pagar sus cuentas. Las personas hicieron el trabajo y necesitaban el dinero, y no lo obtuvieron – y no porque no pudo pagarles, sino porque no quiso pagarles. ¿Ese es el argumento de venta que tiene para ser su presidente? Confíen en él y... ¿ganarán mucho? Ese es el mismo argumento de venta que les lanzó a todas aquellas pequeñas empresas. Después Trump se fue y dejó a la gente con las deudas.
También fanfarronea mucho sobre poner a Estados Unidos primero. Por favor, que alguien me explique qué parte de Estados Unidos primero hace que las corbatas Trump se fabriquen en China y no en Colorado; los trajes Trump en México, no en Michigan; los muebles Trump en Turquía, no en Ohio; los marcos de fotos Trump en la India, no en Wisconsin. Donald Trump dice que quiere hacer de Estados Unidos nuevamente un gran país – bueno, pues podría empezar por fabricar las cosas en Estados Unidos nuevamente.
La opción que enfrentamos es igual de sombría cuando se trata de nuestra seguridad nacional. Cualquiera que lea las noticias puede ver las amenazas y la turbulencia que enfrentamos. Desde Bagdad y Kabul, hasta Niza, París y Bruselas, hasta San Bernardino y Orlando, estamos lidiando con enemigos resueltos que debemos derrotar. No es de extrañarse que la gente esté ansiosa y busque tranquilidad, que busquen el liderazgo constante.
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La gente quiere un líder que entienda que somos más fuertes cuando trabajamos con nuestros aliados en todo el mundo y cuidamos de nuestros veteranos aquí en casa. Mantener seguro nuestro país y honrar a las personas que lo hacen será mi primera prioridad.
Estoy orgullosa de que hayamos contenido el programa nuclear de Irán sin disparar un solo tiro – ahora tenemos que hacer que se cumpla, y seguir apoyando la seguridad de Israel. Estoy orgullosa de que hayamos alcanzado un acuerdo climático global – ahora tenemos que hacer que todos los países responsables rindan cuentas, incluidos nosotros mismos. Estoy orgullosa de apoyar a nuestros aliados en la OTAN contra cualquier amenaza que enfrenten, incluyendo las de Rusia. He presentado mi estrategia para derrotar al Estado Islámico: vamos a golpear sus santuarios desde el aire y apoyar a las fuerzas locales para que los desalojen de sus territorios. Vamos a aumentar nuestra inteligencia para poder detectar y prevenir los ataques antes de que ocurran; vamos a interceptar sus esfuerzos en línea para alcanzar y radicalizar a los jóvenes de nuestro país.
No será fácil ni rápido, pero que quede bien claro - vamos a vencer.
Ahora Donald Trump dice, y esto es una cita, "sé más del Estado Islámico que los generales...." No, Donald, no sabes. Él cree que sabe más que nuestros militares porque ha afirmado que nuestras fuerzas armadas son "un desastre". Bueno, he tenido el privilegio de trabajar en estrecha colaboración con nuestros soldados y nuestros veteranos durante muchos años, incluso como senadora en la Comisión de Servicios Armados. Yo sé lo equivocado que está. Nuestro Ejército es un tesoro nacional. Le encomendamos a nuestro comandante en jefe tomar las decisiones más difíciles que enfrenta nuestro país, las decisiones sobre la guerra y la paz, sobre la vida y muerte.

Un presidente debe respetar los hombres y mujeres que arriesgan sus vidas para servir a nuestro país – incluyendo a los hijos de Tim Kaine y Mike Pence, quienes son infantes de marina. Pregúntese: ¿Tiene Donald Trump el temperamento para ser comandante en jefe? Donald Trump ni siquiera puede manejar la rudeza de una campaña presidencial. Pierde la calma ante la menor provocación: cuando un reportero le hace una pregunta difícil, cuando lo desafían en un debate, cuando ve a un manifestante en una protesta. Imagínenselo en la Oficina Oval frente a una crisis real. Un hombre al que puedes provocar con un mensaje de Twitter no es un hombre al que podamos confiarle armas nucleares.
No puedo decirlo mejor que Jackie Kennedy después de la crisis de los misiles en Cuba. Dijo que lo que le preocupaba al presidente Kennedy durante ese momento tan peligroso era que se iniciara una guerra – no por parte de los grandes hombres con autocontrol y moderación, sino por los pequeños hombres – a los que los mueven el miedo y el orgullo. La fuerza de Estados Unidos no proviene de las agresiones. La fuerza se basa en la inteligencia, el juicio, la determinación con sangre fría, y la aplicación precisa y estratégica del poder. Ese es el tipo de comandante en jefe que me comprometo a ser.
Y si tomamos en serio la seguridad de nuestro país, tampoco podemos darnos el lujo de tener un presidente que esté en el bolsillo del lobby de las armas. No estoy aquí para revocar la Segunda Enmienda. No estoy aquí para quitarles sus armas. Simplemente no quiero que ustedes reciban un disparo de alguien que, en primer lugar, no debería tener un arma de fuego. Deberíamos estar trabajando con los propietarios de armas responsables para aprobar reformas sensatas y mantener las armas lejos de las manos de los criminales, terroristas y todos aquellos que quieren hacernos daño.

Durante décadas, la gente ha dicho que este tema era demasiado difícil de resolver y que la política era demasiado difícil de manejar. Pero me pregunto: ¿cómo podemos quedarnos de brazos cruzados y no hacer nada?
Ya oyeron, ya vieron a los familiares de personas muertas por la violencia con armas de fuego. Ya oyeron y ya vieron a los familiares de los policías muertos en cumplimiento del deber porque los delincuentes tenían más armas que ellos. Me niego a creer que no podamos encontrar intereses comunes aquí. Tenemos que sanar las divisiones en nuestro país. No sólo en cuanto a las armas de fuego, sino a la raza, la inmigración y más. Eso comienza escuchándonos unos a otros, prestándonos atención unos a otros, tratando lo mejor posible de ponernos en el lugar de los demás.
Así que pongámonos en los zapatos de los jóvenes negros y de los hombres y mujeres latinos que enfrentan los efectos del racismo sistémico, y les hacen sentir que sus vidas son desechables. Pongámonos en el lugar de los oficiales de policía, quienes se despiden con un beso de sus hijos y cónyuges todos los días y van a hacer un trabajo peligroso y necesario. Reformaremos completamente nuestro sistema de justicia criminal y reconstruiremos la confianza entre la policía y las comunidades a las que sirven. ¡Vamos a defender todos nuestros derechos – los derechos civiles, humanos y electorales ... los derechos de la mujer y de los trabajadores ... los derechos de la comunidad LGBT y los derechos de las personas con discapacidad! Y enfrentaremos la retórica divisiva y hostil venga de donde venga.
Durante el año pasado, muchas personas cometieron el error de reírse de los comentarios de Donald Trump – justificándolo como un artista que acaba de hacer su espectáculo. Muchos piensan que en realidad no cree todas las cosas horribles que dice – como cuando llamó a las mujeres "cerdos", o cuando dijo que un juez estadounidense no podía ser justo debido a su herencia mexicana, o cuando se burla e imita a un reportero con una discapacidad, o cuando insulta a prisioneros de guerra como John McCain: un verdadero héroe y patriota que merece nuestro respeto.
Admito que al principio yo tampoco creí que él hablara en serio.bEra demasiado difícil entender que alguien que quiere dirigir nuestra nación pudiera decir esas cosas, que pudiera ser así. Pero esta es la triste verdad: no hay otro Donald Trump ... Él es así. Y al final, todo se reduce a lo que Donald Trump no entiende: que Estados Unidos es grande – porque Estados Unidos es bueno. Así que basta de intolerancia y grandilocuencia. Donald Trump no está ofreciendo un cambio verdadero, está ofreciendo promesas vacías. ¿Qué ofrecemos nosotros? Una agenda valiente para mejorar la vida de las personas de todo el país, para mantenerlas seguras, para conseguirles buenos empleos y para darles a sus hijos las oportunidades que se merecen. La elección es clara.
Cada generación de estadounidenses se ha unido para hacer de nuestro país un país más libre, más justo y más fuerte. Ninguno de nosotros puede lograrlo solo. Sé que en un momento en que tantas circunstancias parecen estarnos separando, puede ser difícil imaginar cómo podríamos volver a unirnos, pero estoy aquí para decirles esta noche: el progreso es posible. Lo sé porque lo he visto en la vida de personas en todo Estados Unidos que caen y se vuelven a levantar. Y lo sé por mi propia vida. Unas cuantas veces he tenido que levantarme y volver al juego. Como tantas otras cosas, eso lo aprendí de mi madre. Ella nunca me permitió desistir de ningún desafío, cuando yo trataba de esconderme de algún bravucón del vecindario, ella literalmente bloqueaba la puerta: "Vuelve allá afuera", decía. Y tenía razón, hay que enfrentar a los bravucones.
Hay que seguir trabajando para mejorar las cosas, aún cuando las probabilidades sean pocas y la oposición sea feroz. Perdí a mi madre hace unos años, la extraño todos los días y aún escucho su voz que me impulsa a seguir trabajando, a seguir luchando por lo que es justo, sin importar las dificultades. Eso es lo que tenemos que hacer juntos como nación. Aunque "puede que no vivamos para ver la gloria", como dice la canción del musical Hamilton, "unámonos a la lucha con gusto".
Qué nuestra herencia sea "plantar las semillas en un jardín que nunca llegaremos a ver". Para eso estamos aquí ... no sólo en esta sala, sino en esta Tierra. Los padres fundadores nos enseñaron eso y también muchos otros desde entonces. Estaban unidos por el amor al país y la pasión desinteresada de construir algo mejor para todos los que vendrían después.
Esa es la historia de Estados Unidos y esta noche empezamos un nuevo capítulo. Sí, el mundo está observando lo que hacemos. Sí, nosotros debemos elegir el destino de Estados Unidos.
Así que debemos ser más fuertes juntos. Mirando hacia el futuro con valentía y confianza, construyendo un futuro mejor para nuestros queridos hijos y nuestro querido país. Cuando lo logremos, Estados Unidos será más grande que nunca.
¡Muchas gracias y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América!"

DONALD TRUMP “comenzaremos a construir un muro físico impenetrable en la frontera sur. Utilizaremos la mejor tecnología, incluyendo sensores de superficie y subterráneos, torres de vigilancia aérea, y personal para reforzar el muro, encontrar y destruir túneles, y mantener alejados a los carteles criminales, y México pagará ese muro”



DONALD TRUMP “comenzaremos a construir un muro físico impenetrable en la frontera sur. Utilizaremos la mejor tecnología, incluyendo sensores de superficie y subterráneos, torres de vigilancia aérea, y personal para reforzar el muro, encontrar y destruir túneles, y mantener alejados a los carteles criminales, y México pagará ese muro”
El discurso completo de Donald Trump sobre inmigración en Arizona


El discurso completo de Donald Trump sobre inmigración en Arizona
El miércoles 31 de agosto, tras un repentino viaje a México para entrevistarse con el presidente Enroque Peña Nieto, el candidato republicano Donald Trump ofreció un discurso en el que planteó sus 10 puntos para atacar el problema de la inmigración ilegal. Fue un discurso que muchos esperaban para aclarar la posición definitiva del magnate sobre el tema que ha convertido en puntal de su campaña. Este es el mensaje completo:
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"Gracias, Phoenix. Estoy muy contento de estar nuevamente en Arizona, un estado que ocupa un lugar muy especial en mi corazón.
Me encanta la gente de Arizona y, juntos, vamos a ganar la presidencia en noviembre.
Esta noche no voy a dar un discurso normal de mítin.
En cambio, voy a dar un discurso político detallado sobre uno de los mayores desafíos que enfrenta nuestro país actualmente: la inmigración.
Acabo de regresar de una reunión muy importante y especial con el Presidente de México – un hombre que me cae bien y a quien respeto mucho, y un hombre que verdaderamente ama a su país. Al igual que yo soy un hombre que ama a Estados Unidos.
Estuvimos de acuerdo en la importancia de ponerle fin al tráfico ilegal de drogas, dinero, armas y personas a través de nuestra frontera, y sacar los carteles criminales del negocio.
También hablamos sobre los grandes aportes que hacen los ciudadanos estadounidenses de origen mexicano a ambos países, mi amor por el pueblo de México, y la estrecha amistad entre nuestras dos naciones.
Fue una conversación profunda y sustanciosa. Ésta es la primera de lo que espero serán muchas conversaciones durante una administración Trump sobre cómo crear una nueva relación entre nuestros dos países.
Pero para arreglar nuestro sistema de inmigración, debemos cambiar nuestros líderes en Washington. No hay otra forma. La verdad es que nuestro sistema de inmigración está peor que lo que cualquiera se imagina. Pero no se conocen los hechos porque los medios de comunicación no los reportan, los políticos no hablan de ellos, y aquellos con intereses especiales gastan mucho dinero intentando ocultarlos.
Hoy ustedes sabrán la verdad. El problema fundamental con el sistema de inmigración de nuestro país es que atiende las necesidades de los donantes ricos, los activistas políticos y los políticos poderosos. Déjenme decirles a quiénes no atiende: no los atiende a ustedes, al pueblo estadounidense.
Cuando los políticos hablan sobre la reforma migratoria, por lo general significa lo siguiente: amnistía, fronteras abiertas, y salarios más bajos.La reforma migratoria debe significar algo totalmente diferente: debe significar mejoras en nuestras leyes y políticas para mejorar la vida de los ciudadanos estadounidenses.
Pero si queremos que nuestro sistema de inmigración funcione, entonces tenemos que estar preparados para hablar con honestidad y sin temor acerca de estos temas importantes y delicados.

Por ejemplo, tenemos que escuchar las preocupaciones que los trabajadores tienen sobre las cifras récord de inmigrantes y el impacto en sus empleos, salarios, viviendas, escuelas, facturas fiscales, y condiciones de vida. Éstas son preocupaciones válidas, expresadas por ciudadanos decentes y patriotas de todos los orígenes sociales.
También tenemos que ser honestos sobre el hecho de que no todo el que intenta ingresar a nuestro país podrá adaptarse exitosamente. Es nuestro derecho como nación soberana elegir los inmigrantes que creemos son los más propensos a prosperar y florecer aquí.
Luego está el tema de la seguridad. Se han perdido innumerables vidas de estadounidenses inocentes porque nuestros políticos han fracasado en su deber de asegurar nuestras fronteras y hacer cumplir nuestras leyes.
Me he reunido con muchos de los padres que perdieron a sus hijos a causa de las políticas de Ciudades Santuario y fronteras abiertas. En unos momentos, ellos se me unirán en el escenario.
Innumerables estadounidenses que han muerto en los últimos años podrían estar vivos hoy si no fuera por las políticas de fronteras abiertas de esta administración. Esto incluye a estadounidenses increíbles como Sarah Root, de 21 años de edad. El hombre que la mató llegó a la frontera, fue puesto en custodia federal, y luego fue puesto en libertad en una comunidad estadounidense en el marco de las políticas de la Casa Blanca. Fue puesto en libertad nuevamente después del crimen, y ahora está libre.
Sarah se había graduado de la universidad con un 4.0, la mejor de su clase, el día anterior. También entre las víctimas de las políticas de fronteras abiertas de Obama-Clinton está Grant Ronnebeck, de 21 años de edad, y empleado de una tienda de conveniencia en Mesa, Arizona. Fue asesinado por un inmigrante ilegal miembro de una pandilla, quien previamente había sido condenado por robo, y que también había sido liberado de la custodia federal.
Otra víctima es Kate Steinle, ultimada a balazos en la Ciudad Santuario de San Francisco por un inmigrante ilegal que ya había sido deportado cinco veces previas.
Luego está el caso de Earl Olander, de 90 años de edad, quien fue brutalmente golpeado y abandonado hasta que murió desangrado en su casa. Los autores del crimen fueron inmigrantes ilegales con antecedentes penales que no cumplían con las prioridades de la administración Obama para su deportación.
En California, una veterana de 64 años de la Fuerza Aérea, Marilyn Pharis, fue agredida sexualmente y asesinada a martillazos. Su asesino había sido detenido en varias ocasiones, pero nunca fue deportado.
Un informe de 2011 de la Oficina de Control y Fiscalización del Gobierno encontró que los inmigrantes ilegales y otros no ciudadanos en nuestras prisiones y cárceles tenían en su haber aproximadamente 25,000 detenciones por homicidio. Además de eso, la inmigración ilegal le cuesta a nuestro país más de 113 mil millones de dólares al año. Por el dinero que gastaremos en la inmigración ilegal en los próximos diez años, podríamos darles cheques escolares a un millón de estudiantes vulnerables.
Aunque hay muchos inmigrantes ilegales en nuestro país que son buenas personas, esto no cambia el hecho de que la mayoría de los inmigrantes ilegales son trabajadores menos capacitados y con menos educación que compiten directamente contra los trabajadores estadounidenses vulnerables, y que estos trabajadores ilegales obtienen mucho más del sistema que lo que llegarán a aportar.
Pero estos hechos nunca se reportan.
En lugar de ello, los medios de comunicación y mi oponente alegan una sola cosa: las necesidades de las personas que viven aquí ilegalmente. La verdad es que el tema central no son las necesidades de los 11 millones de inmigrantes ilegales - o cuantos sean. Eso nunca ha sido el tema principal. Nunca será el tema principal.
Cualquier persona que le diga que la raíz del problema es las necesidades de las personas que viven aquí ilegalmente sencillamente ha pasado demasiado tiempo en Washington.
Solamente las élites mediáticas que no tienen los pies en la tierra piensan el mayor problema que enfrenta la sociedad estadounidense actual es que hay 11 millones de inmigrantes ilegales que carecen de estatus legal.
Que todos los políticos, los donantes y aquellos con intereses especiales escuchen mis palabras de hoy: sólo hay un tema central en el debate sobre la inmigración y es éste: el bienestar de la población estadounidense. No hay nada que se le acerque en importancia.
Por ejemplo, Hillary Clinton habla constantemente de sus temores de que se van a separar familias. Pero ella no habla de las familias estadounidenses que han sido separadas permanentemente de sus seres queridos a causa de muertes evitables. No, ella sólo habla de familias que vinieron aquí violando la ley.
Trataremos dignamente a todos los que viven o residen en nuestro país. Seremos justos y compasivos con todos. Pero nuestra mayor compasión debe ser para con los ciudadanos estadounidenses.
El presidente Obama y Hillary Clinton han cometido graves incumplimientos del deber al renunciar a la seguridad del pueblo estadounidense al abrir las fronteras. El presidente Obama y Hillary Clinton apoyan las Ciudades Santuario, apoyan la captura y liberación en la frontera, apoyan la permanencia en el país después de que la visa ha expirado, apoyan la liberación de delincuentes peligrosos - y apoyan la amnistía ejecutiva inconstitucional.
Hillary Clinton ha prometido que habrá amnistía en sus primeros 100 días, y su plan les brindará Obamacare, Seguridad Social y Medicare a los inmigrantes ilegales - arruinando el presupuesto federal. Además de eso, promete más inmigración descontrolada poco capacitada que continúa reduciendo los empleos y los salarios de los trabajadores estadounidenses, especialmente de los trabajadores afroamericanos e hispanos. Esto incluye su plan de traer 620,000 nuevos refugiados en un período de cuatro años.
Ahora que usted ya sabe sobre el plan de Hillary Clinton - sobre el cual no ha respondido ni una única pregunta importante - déjeme informarle sobre mi plan.
Mientras Hillary Clinton se reúne sólo con donantes y grupos de presión, mi plan fue elaborado con el aporte de los agentes federales de inmigración, junto con los mejores expertos en inmigración que representan a los trabajadores, no a las corporaciones. También trabajé con legisladores quienes han tratado este tema en nombre de los ciudadanos estadounidenses durante muchos años, y más importante aún, me he reunido con personas directamente afectadas por estas políticas.

Número uno: Construiremos un muro en la frontera sur.
El primer día, comenzaremos a construir un muro físico impenetrable en la frontera sur. Utilizaremos la mejor tecnología, incluyendo sensores de superficie y subterráneos, torres de vigilancia aérea, y personal para reforzar el muro, encontrar y destruir túneles, y mantener alejados a los carteles criminales, y México pagará ese muro.

Número dos: Fin de la política de captura y liberación
Bajo mi administración, cualquiera que cruce ilegalmente la frontera será detenido hasta que sea deportado de nuestro país.

Número tres: Tolerancia cero para extranjeros criminales.
Según datos federales, hay actualmente al menos 2 millones de extranjeros criminales en el país. Vamos a empezar a deportarlos desde el primer día, en operaciones conjuntas con los gobiernos locales, estatales y las fuerzas federales del orden.
Más allá de esos 2 millones, hay un gran número de inmigrantes ilegales criminales que han huido o eludido la ley. Pero sus días en libertad acabarán pronto. Se irán de aquí, y se irán rápidamente.
En el futuro, emitiremos órdenes de detención para todos los inmigrantes ilegales arrestados por cualquier delito, y se les someterá a procedimientos inmediatos de deportación. Les pondremos fin al incumplimiento de las políticas por parte de la administración Obama que permiten que miles de extranjeros criminales se paseen libremente por nuestras calles.
Tan solo desde 2013, la administración Obama ha permitido que 300,000 extranjeros criminales regresen a comunidades en Estados Unidos - se trata de individuos encontrados o identificados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), pero que no fueron detenidos o procesados para su deportación.
Mi plan también incluye una estrecha cooperación con las jurisdicciones locales para deportar a los delincuentes extranjeros. Restableceremos el exitoso programa de Comunidades Seguras. Ampliaremos y revitalizaremos las populares asociaciones en el marco del acuerdo 287(g), lo cual nos ayudará a identificar cientos de miles de extranjeros deportables en cárceles locales. Ambos programas han sido irresponsablemente destruidos por esta administración. Ésta es otra área más en la que nos dirigimos en una dirección totalmente opuesta.
En mi primer día en el cargo, voy a pedirle al Congreso que apruebe la "Ley de Kate" - llamada así por Kate Steinle - para garantizar que los extranjeros criminales condenados por reingreso ilegal reciban fuertes sentencias mínimas obligatorias.
Otra reforma que propongo es que se apruebe la legislación que lleva los nombres del detective Michael Davis, y el ayudante de sheriff Danny Oliver, dos agentes de la ley recientemente asesinados por un inmigrante ilegal quien ya había sido deportado previamente. El proyecto de ley Davis-Oliver aumentará la cooperación con las autoridades estatales y locales para garantizar que los inmigrantes criminales y los terroristas se puedan identificar y deportar rápidamente.
Vamos a triplicar el número de agentes de deportación del ICE. Dentro del ICE voy a crear un nuevo grupo operativo de deportación, enfocado en identificar y deportar rápidamente los más peligrosos inmigrantes ilegales criminales en Estados Unidos que han evadido la justicia.
La policía local sabe quién es cada uno de estos criminales. No es un gran misterio, lo han soportado durante años. Y ahora, finalmente, vamos a darle una vuelta a la situación y a las fuerzas del orden público se les permitirá solucionar todo este problema peligroso y amenazante.
También vamos a contratar a 5,000 agentes de la Patrulla Fronteriza, y poner más de ellos en la frontera, en lugar de detrás de un escritorio. Ampliaremos el número de estaciones de la Patrulla Fronteriza.
He tenido la oportunidad de pasar tiempo con estos increíbles agentes del orden, y quiero tomarme un momento para agradecerles. El respaldo que he recibido de los oficiales de la Patrulla Fronteriza significa para mí mucho más de lo que puedo expresar.

Número cuatro: Bloquear el financiamiento de las Ciudades Santuario.
Vamos a ponerles fin a las Ciudades Santuarios que han provocado tantas muertes innecesarias. Las ciudades que se nieguen a cooperar con las autoridades federales no recibirán dinero de los contribuyentes, y vamos a trabajar con el Congreso para aprobar una legislación que proteja las jurisdicciones que sí ayuden a las autoridades federales.

Número cinco: Cancelar órdenes ejecutivas inconstitucionales y hacer cumplir todas las leyes de inmigración
Les pondremos fin inmediatamente a las dos amnistías ejecutivos ilegales del presidente Obama, en las que desafió la ley federal y la Constitución para darles amnistía a aproximadamente 5 millones de inmigrantes ilegales.
Hillary Clinton ha prometido mantener estos dos programas ilegales de amnistía - incluyendo la amnistía de 2014 que ha sido bloqueada por el Tribunal Supremo. Clinton también ha prometido añadir una tercera amnistía ejecutiva.
El plan de Clinton desencadenaría una crisis constitucional como la que nunca hemos presenciado. De hecho, aboliría los poderes legislativos del Congreso para escribir sus propias leyes desde la Oficina Oval.
En una administración Trump, todas las leyes de inmigración se harán cumplir. Al igual que con cualquier actividad de aplicación de la ley, estableceremos prioridades. Pero, a diferencia de esta administración, nadie será inmune ni estará exento de su cumplimiento - y a los agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza se les permitirá hacer su trabajo. Cualquiera que haya entrado a Estados Unidos de forma ilegal está sujeto a la deportación - para eso existen las leyes y los países.
Nuestras prioridades para la aplicación de la ley incluirán delincuentes, pandilleros, amenazas a la seguridad, personas con visas vencidas, y aquellas personas que son una carga pública - es decir, aquellas que dependen del bienestar público o que representan una carga para la red de seguridad, junto con millones de recientes inmigrantes ilegales y personas con visas vencidas que han venido bajo la actual administración.

Número seis: Vamos a suspender la expedición de visa a lugares donde no se pueda realizar una adecuada investigación de antecedentes
Según datos proporcionados al Subcomité del Senado sobre Inmigración y el Interés Nacional, entre el 11 de septiembre de 2001 y finales de 2014, al menos 380 personas de origen extranjero fueron condenadas como terroristas dentro de Estados Unidos. El número probablemente es mayor, pero la administración se niega a proporcionarle esta información al Congreso.
En cuanto ocupe el cargo, voy a pedirle al Departamento de Estado, al Departamento de Seguridad Nacional y al Departamento de Justicia que inicien una revisión exhaustiva de estos casos con el propósito de elaborar una lista de las regiones y los países desde los que se debe suspender la inmigración hasta que se implementen los mecanismos de investigación de antecedentes eficaces probados.
Los países desde los que se suspenderá la inmigración incluirían a Siria y Libia.
Por el precio de reubicar 1 refugiado en Estados Unidos, se podrían reubicar 12 en una zona de seguridad en sus regiones de origen. Otra reforma implica nuevas investigaciones de antecedentes para todos los solicitantes que incluyan una certificación ideológica para asegurarse de que las personas que admitimos en nuestro país comparten nuestros valores y aman a nuestro pueblo.
Por ejemplo, en los últimos cinco años, hemos admitido cerca de 100,000 inmigrantes procedentes de Iraq y Afganistán - en estos dos países, según una investigación de Pew, la mayoría de los residentes dicen que la barbárica práctica de los crímenes de honor contra las mujeres es justificable a menudo u ocasionalmente.
A los solicitantes se les preguntarán sus puntos de vista sobre los crímenes de honor, sobre el respeto a las mujeres, los homosexuales y las minorías, sus posturas sobre el islamismo radical, y muchos otros temas, como parte del proceso de investigación.

Número siete: Garantizaremos que otros países se lleven a sus ciudadanos cuando ordenemos sus deportaciones.
Hay por lo menos 23 países que se niegan a llevarse a sus ciudadanos después de que a éstos se les ordena salir de Estados Unidos, incluyendo un gran número de criminales violentos. Debido a una decisión del Tribunal Supremo, si estos delincuentes violentos no pueden ser enviados a casa, nuestros agentes de la ley tienen que liberarlos en comunidades de Estados Unidos.
A menudo hay terribles consecuencias, como la trágica muerte de Casey Chadwick en Connecticut el año pasado. Sin embargo, a pesar de la existencia de una ley que le ordena a la Secretaria de Estado detener la emisión de visas para estos países, la secretaria Hillary Clinton ignoró la ley y se negó a utilizar esta poderosa herramienta para hacer que otros países cumplan las leyes.

El resultado de su falta de ética fue la liberación de miles de peligrosos extranjeros criminales que deberían haber sido enviados a sus países de origen.
Según un informe del Boston Globe, desde el año 2008 hasta el año 2014, casi 13,000 extranjeros criminales fueron liberados en comunidades de Estados Unidos porque sus países de origen no quisieron recibirlos de vuelta. Muchas de estas 13,000 liberaciones ocurrieron bajo la supervisión de Hillary Clinton - ella tenía el poder y el deber de evitarlas y no lo hizo.
Entre los liberados se incluyen personas condenadas por asesinato, asalto sexual y algunos de los crímenes más atroces imaginables, quienes, en gran medida, reincidieron.

Número ocho: Finalmente terminaremos el sistema de seguimiento del visado biométrico de entrada y salida.
Durante años, el Congreso ha solicitado un sistema de seguimiento de visado biométrico de entrada y salida, pero nunca se ha concluido.
En mi administración, nos aseguraremos de que este sistema se implemente en todos los puertos terrestres, aéreos y marítimos. Aproximadamente la mitad de los nuevos inmigrantes ilegales llegaron con visas temporales y posteriormente nunca abandonaron el país. Además de violar nuestras leyes, aquellos que permanecen en nuestro país con las visas vencidas suponen una amenaza importante para la seguridad nacional. La Comisión del 11 de septiembre dice que este sistema de seguimiento debe ser de alta prioridad y que "hubiera ayudado a las fuerzas del orden y de inteligencia en agosto y septiembre de 2001 en la búsqueda de dos de los secuestradores del 11 de septiembre quienes se encontraban en Estados Unidos con visas vencidas".
Tan sólo el año pasado, casi medio millón de personas permanecieron después de que se vencieron sus visas temporales. La deportación de personas con visas vencidas será una prioridad de mi administración. Si personas de todo el mundo creen que sólo tienen que venir con una visa temporal y no irse - la política de Obama-Clinton - entonces tenemos una frontera totalmente abierta. Debemos enviar el mensaje de que se harán cumplir rigurosamente las fechas de vencimiento de las visas.
Número nueve: Eliminaremos el atractivo del empleo y los beneficios.
Nos aseguraremos de que E-Verify se utilice lo más posible bajo la legislación vigente, y colaboraremos con el Congreso para fortalecer y ampliar su uso en todo el país.
La ley de inmigración no sólo existe con el propósito de no dejar entrar a los criminales. Existe para proteger todos los aspectos de la vida estadounidense - el lugar de trabajo, la oficina de asistencia social, el sistema educativo y mucho más. Por eso se establecen primeramente los límites de inmigración. Si solamente hacemos cumplir las leyes contra la delincuencia, entonces tenemos una frontera abierta a todo el mundo. Haré cumplir todas las leyes de inmigración.
Lo mismo ocurre con los beneficios del gobierno. El Centro de Estudios de Inmigración estima que el 62% de los hogares encabezados por inmigrantes ilegales utiliza algún tipo de programas de asistencia social en efectivo o en especies, como cupones de alimentos o asistencia para la vivienda. Esto viola directamente la ley federal de carga pública diseñada para proteger el tesoro de Estados Unidos.
Se priorizará la deportación de aquellos que abusan de nuestro sistema de bienestar.

Número 10: Reformaremos la inmigración legal para satisfacer los mejores intereses de Estados Unidos y sus trabajadores
Hemos admitido 59 millones de inmigrantes a Estados Unidos entre 1965 y 2015. Muchos de ellos han contribuido enormemente a nuestro país. Pero ahora tenemos una obligación con ellos, y con sus hijos, de controlar la inmigración futura - como lo hemos hecho después de oleadas migratorias anteriores - para garantiza la asimilación, la integración y la movilidad ascendente.
Dentro de pocos años la inmigración con respecto a la población nacional romperá registros históricos.
Ha llegado el momento de que una nueva comisión de inmigración desarrolle un nuevo conjunto de reformas a nuestro sistema legal de inmigración con el fin de lograr los siguientes objetivos:
· Mantener los niveles de inmigración, según la proporción de ciudadanos, dentro de las normas históricas
· Seleccionar a los inmigrantes según sus probabilidades de éxito en la sociedad estadounidense, y sus capacidades para ser financieramente autosuficientes. Necesitamos un sistema que satisfaga nuestras necesidades - recuerde, Estados Unidos primero.
· Elegiremos a los inmigrantes según sus méritos, capacidades y aptitudes.
· Y establecer nuevos controles de inmigración para aumentar los salarios y garantizar que los trabajos abiertos se les ofrezcan primeramente a los trabajadores estadounidenses.
Queremos que la gente venga a nuestro país, pero tienen que venir de forma legal y debidamente investigados, de forma que sirva al interés nacional.
Hemos estado viviendo bajo reglas de inmigración obsoletas desde hace décadas. Para evitar que esto suceda en el futuro, creo que deberíamos caducar nuestras leyes de visado para que el Congreso se vea obligado a revisarlas y modificarlas periódicamente. No pondríamos todo nuestro presupuesto federal en modo automático durante décadas, así que ¿por qué deberíamos hacerlo con la inmigración?

Hablemos del panorama general
Estos diez pasos, si se siguen y aplican rigurosamente, lograrán más en cuestión de meses que lo que nuestros políticos han logrado en este tema en los últimos cincuenta años.
Pero como no soy un político, como no estoy en deuda con ningún interés especial, voy a lograr esto para usted y su familia.
Lograremos todos los pasos descritos anteriormente, y cuando lo hagamos, prevalecerán la paz, la ley, la justicia y la prosperidad. Disminuirá el crimen, se reducirán los cruces fronterizos, desaparecerán las bandas criminales, y disminuirá el uso del bienestar social. Tendremos un dividendo de paz que emplearemos en la reconstrucción de Estados Unidos, empezando por nuestras ciudades.
Aquellos que están aquí ilegalmente hoy y que buscan estatus legal, tendrán un camino y sólo un camino: regresar a casa y solicitar el reingreso bajo las reglas del nuevo sistema de inmigración legal que he descrito anteriormente. A aquellos que hayan abandonado el país para solicitar la entrada en virtud de este nuevo sistema no se les otorgarán visas excedentes, tendrán que entrar bajo los límites migratorios que se establezcan.
Romperemos el ciclo de amnistía e inmigración ilegal. No habrá amnistía.
Nuestro mensaje al mundo será el siguiente: no se puede obtener un estatus legal, o convertirse en un ciudadano de Estados Unidos entrando ilegalmente a nuestro país.
Esta declaración contribuirá a detener la crisis de las entradas ilegales y las permanencias ilegales después del vencimiento de las visas.
La gente sabrá que no se puede simplemente entrar de contrabando, esconderse, y esperar por la legalización. Esos días han terminado. En varios años, cuando hayamos logrado todos nuestros objetivos de aplicación de la ley - y puesto verdaderamente fin a la inmigración ilegal para siempre, incluyendo la construcción de un gran muro, y el establecimiento de nuestro nuevo sistema de inmigración legal - entonces, y sólo entonces, estaremos en una posición de considerar la distribución adecuada de los que queden.
Esa discusión sólo puede ocurrir en una atmósfera en la que la inmigración ilegal sea un recuerdo del pasado, lo que nos permitiría sopesar las diferentes opciones disponibles según las nuevas circunstancias del momento.
Sin embargo, en este momento nos encontramos en medio de una crisis de empleo, una crisis fronteriza, y una crisis de terrorismo. Todas las energías del gobierno federal y el proceso legislativo deben enfocarse ahora en la seguridad de la inmigración. Ésa es la única conversación que deberíamos tener en este momento.
Ya sean materiales peligrosos contrabandeados a través de la frontera, terroristas que llegan con visas, o estadounidenses que pierden sus empleos a causa de trabajadores extranjeros, éstos son los problemas que ahora debemos enfocarnos en solucionar - y los medios de comunicación tienen que comenzar a exigir la respuesta de Hillary Clinton sobre cómo sus políticas afectarán a los estadounidenses y su seguridad.
Éstas son cuestiones de vida o muerte para nuestro país y su gente, y merecemos respuestas de Hillary Clinton. Lo que sí sabemos, a pesar de la falta total de curiosidad por parte de los medios de comunicación, es que Hillary Clinton promete una amnistía radical combinada con una reducción radical de las leyes de inmigración. El resultado será más millones de inmigrantes ilegales, miles de delitos más violentos, y el caos total y la anarquía.
Esta elección es nuestra última oportunidad para asegurar la frontera, detener la inmigración ilegal, y reformar nuestras leyes para mejorar la vida de los estadounidenses. Eso es todo. No tendremos otra oportunidad - será demasiado tarde.
Así que quiero recordarles a todos por lo que estamos luchando - y por quiénes estamos luchando.
Así que voy a pedirles a todas las Madres de Ángeles que se me unan en el escenario en este momento.
Ahora es el momento para que estas voces sean escuchadas.
Ahora es el momento para que los medios empiecen a hacer preguntas en nombre de ellas.
Ahora es el momento para que todos nosotros, como un solo país, demócratas y republicanos, liberales y conservadores, nos unamos para traer justicia y seguridad a todos los estadounidenses.
Arreglemos este problema.
Aseguremos nuestra frontera.
Detengamos las drogas y el crimen.
Protejamos nuestra Seguridad Social y Medicare.
Y démosles nuevamente empleos en este país a nuestros trabajadores desempleados que viven del bienestar social.
Juntos podemos salvar vidas estadounidenses, empleos estadounidenses y el futuro estadounidense.
Juntos podemos salvar a Estados Unidos.
Únanseme en esta misión de hacer de Estados Unidos un gran país nuevamente.
¡Gracias, y que Dios los bendiga!"

lunes, 26 de septiembre de 2016

AUGUST SPIES “una sociedad libre sin clases ni gobernantes, una sociedad de soberanos en la que la libertad y la igualdad económica de todos produciría un equilibrio estable como base y condición del orden natural”

AUGUST SPIES 

AUGUST SPIES


“una sociedad libre sin clases ni gobernantes, una sociedad de soberanos en la que la libertad y la igualdad económica de todos produciría un equilibrio estable como base y condición del orden natural”



DISCURSO AL SER CONDENADO A LA HORCA EL 20 DE AGOSTO DE 1886

“Al dirigirme a este tribunal lo hago como representante de una clase enfrente de los de otra clase enemiga, y empezaré con las mismas palabras que un personaje veneciano pronunció hace cinco siglos ante el Consejo de los Diez en ocasión semejante:
Mi defensa es vuestra acusación; mis pretendidos crímenes son vuestra historia. Se me acusa de complicidad en un asesinato y se me condena, a pesar de no presentar el Ministerio Público prueba alguna de que yo conozca al que arrojó la bomba ni siquiera de que en tal asunto haya tenido intervención alguna. Sólo el testimonio del procurador del Estado y de Bonfield y las contradictorias declaraciones de Thomson y de Gilmer, testigos pagados por la policía, pueden hacerme pasar como criminal. Y si no existe un hecho que pruebe mi participación o mi responsabilidad en el asunto de la bomba, el veredicto y su ejecución no son más que un crimen maquiavélicamente combinado y fríamente ejecutado, como tantos otros que registra la historia de las persecuciones políticas y religiosas. Se han cometido muchos crímenes jurídicos aún obrando de buena fe los representantes del Estado, creyendo realmente delincuentes a los sentenciados. En esta ocasión ni esa excusa existe. Por sí mismos los representantes del Estado han fabricado la mayor parte de los testimonios, y han elegido un jurado vicioso en su origen. Ante este tribunal, ante el público, yo acuso al Procurador del Estado y a Bonfield de conspiración infame para asesinarnos.
Referiré un incidente que arrojará bastante luz sobre la cuestión. La tarde del mitin de Haymarket, encontre a eso de las ocho a un tal Legner. Este joven me acompañó, no dejándome hasta el momento que bajé de la tribuna, unos cuantos segundos antes de estallar la bomba. El sabe que no vi a Schwab aquella tarde. Sabe también que no tuve la conversación que me atribuye Thomson. Sabe que no baje de la tribuna para encender la mecha de la bomba. ¿Por qué los honorables representantes del Estado, Grinnell y Bonfield, rechazan a este testigo que nada tiene de socialista? Porque probaría el perjurio de Thomson y la falsedad de Gilmer. El nombre de Legner estaba en la lista de los testigos presentados por el Ministerio Público. No fue, sin embargo, citado, y, la razón es obvia. Se le ofrecieron 500 duros porque abandonase la población, y rechazó indignado el ofrecimiento. Cuando yo preguntaba por Legner nadie sabía de él; ¡el honorable, el honorabilísimo Grinnell me contestaba que él mismo lo había buscado sin conseguir encontrarle! Tres semanas después supe que aquel joven había sido conducido por dos policías a Buffalo, Nueva York. ¡Juzgad quiénes son los asesinos!
Si yo hubiera arrojado la bomba o hubiera sido causa de que se arrojara, o hubiera siquiera sabido algo de ello, no vacilaría en afirmarlo aquí. Cierto que murieron algunos hombres y fueron heridos otros más. ¡Pero así se salvó la vida a centenares de pacíficos ciudadanos! Por esa bomba, en lugar de centenares de viudas y de huérfanos, no hay hoy más que unas cuantas vidas y algunos huérfanos.
Más, decís, habéis publicado artículos sobre la fabricación de dinamita. Y bien; todos los periódicos los han publicado, entre ellos los titulados Tribune y Times, de donde yo los trasladé, en algunas ocasiones, al Arbeiter Zeitung. ¿Por qué no traéis a la barra a los editores de aquellos periódicos?
Me acusáis también de no ser ciudadano de este país. Resido aquí hace tanto tiempo como Grinnell, y soy tan buen ciudadano como él, cuando menos, aunque no quisiera ser comparado con tal personaje.
Grinnell ha apelado innecesariamente al patriotismo del jurado, y yo voy a contestarle con las palabras de un literato inglés: ¡EI patriotismo es el último refugio de los infames!
¿Qué hemos dicho en nuestros discursos y en nuestros escritos? Hemos explicado al pueblo sus condiciones y relaciones sociales; le hemos hecho ver los fenómenos sociales y las circunstancias y leyes bajo las cuales se desenvuelven; por medio de la investigación científica hemos probado hasta la saciedad que el sistema del salario es la causa de todas las iniquidades tan monstruosas que claman al cielo. Nosotros hemos dicho además que el sistema del salario, como forma específica del desenvolvimiento social, habría de dejar paso, por necesidad lógica, a formas más elevadas de civilización; que dicho sistema preparaba el camino y favorecía la fundación de un sistema cooperativo universal, que tal es el SOCIALISMO. Que tal o cual teoría, tal o cual diseño de mejoramiento futuro, no eran materia de elección, sino de necesidad histórica, y que para nosotros la tendencia del progreso era la del ANARQUISMO, esto es, la de una sociedad libre sin clases ni gobernantes, una sociedad de soberanos en la que la libertad y la igualdad económica de todos produciría un equilibrio estable como base y condición del orden natural.
Grinnell ha dicho repetidas veces que es la anarquía la que se trata de sojuzgar. Pues bien; la teoría anarquista pertenece a la filosofía especulativa. Nada se habló de la anarquía en el mitin de Haymarket. En este mitin sólo se trató de la reducción de horas de trabajo. Pero insistid: ¡Es la anarquía la que se juzga! Si así es, por vuestro honor, que me agrada: yo me sentencio porque soy anarquista. Yo creo, como Buckle, como Paine, como Jefferson, como Emerson y Spencer y muchos otros grandes pensadores del siglo, que el estado de castas y de clases, el estado donde unas clases viven a expensas del trabajo de otra clase -a lo cual llamáis orden-, yo creo, sí, que esta bárbara forma de la organización social, con sus robos y sus asesinatos legales, está próxima a desaparecer y dejará pronto paso a una sociedad libre, a la asociación voluntaria o hermandad universal, si lo preferís. ¡Podéis, pues, sentenciarme, honorable juez, pero que al menos se sepa que en Illinois ocho hombres fueron sentenciados a muerte por creer en un bienestar futuro, por no perder la fe en el último triunfo de la Libertad y de la Justicia!
Nosotros hemos predicado el empleo de la dinamita. Sí; nosotros hemos propagado lo que la historia enseña, que las clases gobernantes actuales no han de prestar más atención que su predecesoras a la poderosa voz de la razón, que aquéllas apelarán a la fuerza bruta para detener la rápida carrera del progreso. ¿Es o no verdad lo que hemos dicho?
Grinnell ha repetido varias veces que está en un país adelantado. ¡El veredicto corrobora tal aserto!
Este veredicto lanzado contra nosotros es el anatema de las clases ricas sobre sus expoliadas víctimas, el inmenso ejército de los asalariados. Pero si creéis que ahorcándonos podéis contener el movimiento obrero, ese movimiento constante en que se agitan millones de hombres que viven en la miseria, los esclavos del salario; si esperáis salvación y lo creéis, ¡ahorcadnos ...! Aquí os halláis sobre un volcán, y allá y acullá y debajo y al lado y en todas partes fermenta la Revolución.Es un fuego subterráneo que todo lo mina. Vosotros no podéis entender esto. No créis en las artes diabólicas como nuestros antecesores, pero creéis en las conspiraciones, creéis que todo esto es la obra de los conspiradores. Os asemejáis al niño que busca su imagen detrás del espejo. Lo que veis en nuestro movimiento, lo que os asusta, es el reflejo de vuestra maligna conciencia. ¿Queréis destruir a los agitadores? Pues aniquilad a los patronos que amasan sus fortunas con el trabajo de los obreros, acabad con los terratenientes que amontonan sus tesoros con las rentas que arrancan a los miserables y escuálidos labradores, suprimid las máquinas que revolucionan la industria y la agricultura, que multiplican la producción, arruinan al productor y enriquecen a las naciones; mientras el creador de todas esas cosas ande en medio, mientras el Estado prevalezca, el hambre será el suplicio social. Suprimid el ferrocarril, el telégrafo, el teléfono, la navegación y el vapor, suprimíos vosotros mismos, porque excitáis el espíritu revolucionario ...
... ¡Vosotros y sólo vosotros sois los conspiradores y los agitadores!
Ya he expuesto mis ideas. Ellas constituyen una parte de mí mismo. No puedo prescindir de ellas, y aunque quisiera no podría. Y si pensáis que habréis de aniquilar estas ideas, que ganan más y más terreno cada día, mandándonos a la horca; si una vez más aplicáis la pena de muerte por atreverse a decir la verdad -y os desafiamos a que demostréis que hemos mentido alguna vez-, yo os digo: si la muerte es la pena que imponéis por proclamar la verdad, entonces estoy dispuesto a pagar tan costoso precio. ¡Ahorcadnos! La verdad crucificada en Sócrates, en Crísto, en Giordano Bruno, en Juan de Huss, en Galileo, vive todavía; éstos y otros muchos nos han precedido en el pasado. ¡Nosotros estamos prontos a seguirles!

El discurso de Spies, interrumpido sin cesar por el juez, duró más de dos horas. Hablaba con fervoroso entusiasmo y las interrupciones hacíanle más enérgico y elocuente.