domingo, 30 de agosto de 2015

NICOLÁS SALMERÓN “¿representa acaso la democracia el predominio o el imperio de una clase, de una parcialidad, en el organismo de las sociedades, contra el resto de las clases y de los partidos políticos?”

NICOLÁS SALMERÓN
“¿representa acaso la democracia el predominio o el imperio de una clase, de una parcialidad, en el organismo de las sociedades, contra el resto de las clases y de los partidos políticos?”



DISCURSO ANTE LAS CORTES CONSTITUYENTES DE LA I REPUBLICA ESPAÑOLA AL OCUPAR POR PRIMERA VEZ EL SILLÓN PRESIDENCIAL DEL CONGRESO 13 de Junio de 1873

SEÑORES DIPUTADOS CONSTITUYENTES:
Tan difícil corro honroso el cargo que acabáis conferirme; jamás soñé alcanzarlo, porque nunca creí merecerlo, careciendo de la autoridad y condiciones personales necesarias para ocupar este altísimo sitial. Pero ya que vuestros votos aquí me han elevado estad seguros de que hasta donde mis fuerzas alcancen, en cuanto una voluntad firme e inquebrantable valga, habré de contribuir, con la autoridad que me habéis conferido, que juntos todos, sin divisiones, porque no debe haberlas cuando se trata de la salud de la patria y del honor de la República, cumplamos la misión que nos ha confiado el país, demostrando que los principios republicanos afirman el derecho y garantizan la paz de todos los españoles, y estableciendo una legalidad común que acabe para siempre con esa serie de reacciones y de revoluciones que trae perturbados los ánimos, y que tan hondamente ha quebrantado todos los intereses de la nación (Bien, bien).
Permitidme, Sres. Diputados, por más que carezcan de autoridad personal, algunas reflexiones sobre la misión de las Cortes Constituyentes de la República española. Pensemos cuáles son las condiciones en que vienen a emprender su augusta obra, cuáles las dificultades que tienen que vencer, cuál el derrotero que la razón y el patriotismo de consuno les trazan, y cuál, por último, el fin seguro a que habrán de llegar, si en la justicia se inspiran.
Sois por plenitud de derecho los representantes de la nación española; es en vano que los enemigos de la República pretendan desconocer, ni amenguar siquiera, la soberana representación que habéis recibido por virtud de un llamamiento legal que el asentimiento unánime del país ha sancionado, y que los principios constitucionales imponían sobre la voluntad de todos los poderes y sobre los intereses de todos los partidos. Mas es lo cierto que, por una serie de circunstancias que todos debemos deplorar, y en que todas las parcialidades políticas tienen alguna parte, incluso nosotros (que es bueno decir toda la verdad, por más que la verdad amargue); es lo cierto, repito, que estas Cortes se componen, en su cuasi totalidad, de republicanos federales, y que faltan los representantes de otros intereses, de otras aspiraciones, parcialidades políticas enteras de las que han venido disputándose el imperio de España, y a quienes tanto debe la causa de la libertad y del progreso.
Por esto, si firmes y seguros con la representación que de derecho nos corresponde, tenemos que cumplir una misión más alta que la de servir y favorecer los intereses y las aspiraciones del partido republicano, es necesario que por nuestra conducta, por nuestras obras, por el bien que a nuestros adversarios mismos deparemos, lleguemos a ser de hecho, en la realidad, la representación genuina de la nación. Haced que las Cortes, que hasta ahora parecen la representación exclusiva del partido republicano federal, lleguen ser las Cortes de la nación española, y que las clases conservadoras tengan que agradecernos el haber amparado sus propios intereses tan bien como si aquí hubieran tenido una fuerte y poderosa representación: ¿qué misión más santa, más augusta, se ha encomendado jamás a ningún partido político? (Aplausos)
Impórteos poco, Sres. Diputados, que se pueda decir que por virtud del retraimiento no tienen representación aquí las demás parcialidades políticas. Estad seguros de que, inspirándonos en los principios que siempre ha predicado la democracia española; de que siguiendo el camino iniciado por las minorías que han combatido desde aquellos bancos, nunca por el poder, siempre por el derecho, tendréis la representación de todo lo que vale, de todo lo que debe ponderar en la política de los pueblos libres; que en tanto vale, en cuanto a la razón y en la justicia se sustenta (Aplausos).
Pues bien, señores; ¿representa acaso la democracia el predominio o el imperio de una clase, de una parcialidad, en el organismo de las sociedades, contra el resto de las clases y de los partidos políticos? No, y mil veces no. La democracia no representa el predominio ni el imperio arbitrario de una clase, de un estado por numeroso que sea, sobre y contra los otros; no es el predominio ni el imperio del cuarto estado contra las clases que han venido abriendo el camino del progreso y de la civilización humana, y que por lo mismo han ejercido el poder.
Cierto es que la democracia trae el cuarto estado a la vida política, todavía desheredado en la esfera económica de aquellas condiciones sin las cuales no tiene el poder político el vigor interno que las fuerzas sociales le prestan; pero es cierto también que al traerlo a la vida política y social no es para que domine con exclusivo imperio, no es para que imponga servidumbre a las demás clases y a los demás partidos; es para que establezca, es para que consolide (y a nosotros nos toca esta misión) el reinado del derecho, bajo el cual todos alcancen la misma dignidad y puedan ejercer igual soberanía. Decid, si no, por qué los derechos de la personalidad humana son el evangelio de la democracia.
Esto es lo que en mi opinión, Sres. Diputados, la democracia representa. No teman, pues, las clases conservadoras el advenimiento del cuarto estado a la vida política; no teman la demanda de reformas sociales necesarias para ejercer el poder político; que si el recuerdo de su larga servidumbre a veces le exacerba el derecho que invoca, ni consiente venganzas, ni reclama violencias.
Si esto es así, Sres. Diputados, aún cuando por el retraimiento aparezca que somos sólo Cortes que representan un partido político, podemos decir que bajo nuestra bandera, bajo nuestro principio, que es el derecho, no hay intereses, no hay elementos, no hay clases sociales que no tengan su legítima, su genuina representación; representación más alta, mas ilustre que la que pudieran alcanzar aquí por el órgano de los mismos interesados en mantener sus seculares privilegios. Señores Diputados, si esta misión habéis de cumplir, dadas las criticas circunstancias por las que atravesamos, en el aislamiento de los demás partidos, hasta del mismo que proclamó con nosotros la República; con la insurrección en numerosas provincias a nombre de principios que la justicia condena y que el progreso de los tiempos hace imposible; con la administración desquiciada, con el Tesoro exhausto de recursos, con la relajación de la disciplina en el ejército y un de todo vínculo de la autoridad, porque descoyuntada de todo punto ha encontrado a la sociedad española la República el día de su advenimiento, necesitáis armaros de una gran prudencia, de una gran serenidad de ánimo y de un gran dominio sobre vosotros mismos, de tal suerte que no lleguéis jamás a dar oídos a la pasión ni al interés de partido, y que podáis sobreponeros a lo que ha perdido aquí a todas las situaciones anteriores, a lo que ha acabado con la Monarquía, y a lo que de seguro, si prevaleciera acabaría con la República : al egoísmo.
Aprended, señores, como dice un vulgar refrán de nuestra lengua, a escarmentar en cabeza ajena; ved que se ha perdido la Monarquía, no tanto porque no contara aún en nuestra patria elementos todavía fuertes y poderosos, sino porque quisieron hacer que la Monarquía fuera y sirviera sólo para los dinásticos, desde el punto en que dejó de ser bandera de principios bajo la cual vivieran todos los españoles, la Monarquía se hizo imposible, y cavó por sí misma. Pues si nosotros pretendiéramos hacer la República sólo para los republicanos, sobre cometer un crimen terrible para el cual jamás podríamos esperar perdón de las generaciones presentes, ni pedir conmiseración a nuestra memoria de las generaciones futuras, mataríamos en el instante mismo la República. ¿Y bajo este espíritu exclusivo y egoísta, verdaderamente satánico, pretenderéis implantarla en España?
Es preciso, es indispensable que con la mano puesta sobre nuestra conciencia, y nuestra razón fija en el ideal eterno de la justicia, pensemos en hacer la República para España; que nos apresuremos a invitar, a excitar, y si necesario fuere, a rogar a todas las clases que ahora parecen fuera de la organización republicana, que vengan a cooperar con nosotros a un fin que no se encierra en los estrechos límites de un partido, sino que debe abrazar todos los ámbitos de la patria rejuvenecer nuestro espíritu para afirmar de una vez y definitivamente el imperio de la libertad.
Yo desde aquí, aunque poca autoridad mi voz alcance, he de decir también a las clases conservadoras, que acaso tengan menos estrechez de miras que los partidos políticos que las representan, que no solo no deben temer los principios que la democracia entraña, y cuya forma genuina es la República, pero ni siquiera los que trae consigo la organización federal.
Contra la división histórica que la jerarquía cerrada de las clases sociales ha venido durante largos siglos elaborando, nosotros no predicamos, nosotros no pretendemos: nosotros, por lo contrario, rechazamos con todas las fuerzas de un ánimo entero y varonil la disolución social que en algunas torpes y erradas tendencias se sostenga y propague; que si afirmamos como un principio fundamental de la sociedad humana la igualdad, no queremos la desorganización; antes bien, nosotros establecemos como principio el libre organismo de la igualdad humana, en el cual y bajo el cual caben todos los elementos sociales, por contrarios que sean, pudiendo todas las clases, por grande que sea el antagonismo que el interés y las preocupaciones hayan engendrado, venir a constituirse según los fines racionales humanos, que son los únicos que prestan savia y aliento a la civilización y pueden afirmar la definitiva armonía de las sociedades. Nosotros, es cierto, condenamos los privilegios históricos que ya nada absolutamente representan; mas no precisamente por odio ni aversión, sino porque los han condenado los tiempos, porque son títulos verdaderamente caducos. Lo que fuere, lo que
deseamos, lo que afirmamos es que todas las fuerzas sociales libremente se organicen; las de arriba, las de abajo y las de en medio; que todos estos grandes, que todos estos nuevos organismos sociales constituidos, informen su espíritu en la Constitución democrática federal, de suerte que todos ellos de consuno, y en su peculiar representación, puedan alcanzar el poder, que hasta ahora se ha venido negando a los menos fuertes, a los más ínfimos, que son en cambio los que soportan el pesa de la vida.
Si de suyo exige la República federal tales organismos, presta con ellos también todas las condiciones que es posible pedir, y que con derecho pueden reclamarse, de la organización política del Estado para la resolución de todas las cuestiones sociales.
No olvidéis, Sres. Diputados, que no se puede pedir, que no se puede demandar que en una hora, que en un instante cambien las condiciones sociales de la vida de un pueblo; no penséis que tales reformas sean obra exclusiva de un partido. Todas las instituciones, todos los fines humanos necesitan cooperar para que
se realicen y cumplan: si no, son obras efímeras que duran sólo lo que uno de esos fugaces relámpagos que cruzan en noche lóbrega y tormentosa por el horizonte. Las reformas sociales deben además atemperarse a las condiciones particulares, cuasi siempre locales, que, en medio de la complejidad de las circunstancias históricas de la vida de los pueblos, hacen que cambie el problema social de una región a otra, con ser el mismo el principio de justicia bajo el cual deba resolverse. Pues a estas exigencias únicamente puede satisfacerla organización democrático-federal.
El intento de cambiar las condiciones sociales cortando con la tajante revolucionaria todos los obstáculos que puedan oponerse, hace de todo punto insoluble el problema, tormentosos sus medios, estériles sus procedimientos, y aun inicuos sus resultados.
En cambio, si desde el Estado nacional hasta el Municipio se afirma la peculiar soberanía de los organismos políticos, y los organismos sociales se constituyen libremente según los fines humanos, entonces desaparece el despotismo de las reformas impuestas de arriba, y adquiere el derecho aquella flexibilidad que el progreso de la justicia exige.
En este sentido, pues, Sres. Diputados, valga decir desde lo alto de este sitio a las clases conservadoras que no teman que la República federal vaya a quebrantar la unidad de la patria, ni herir inicuamente los intereses que ellas representan. De ninguna suerte. Antes, por lo contrario, viene a preparar la suave pendiente que debe conducirnos a realizar las reformas sociales que el derecho del cuarto estado reclama, y que la justicia y hasta el buen sentido aconsejan a las clases conservadoras que se anticipen a otorgarle.
No quiero molestar por más tiempo vuestra atención, Sres. Diputados; voy a acabar: más antes me habréis de permitir que os diga que es absolutamente indispensable, aún cuando se constituya una fuerte mayoría, aun cuando haya una minoría también fuerte y disciplinada, que todos, absolutamente todos, prestemos nuestro acatamiento, ofrezcamos el obsequio de nuestro voluntario respeto a los acuerdos de la Asamblea; que si no lo hacemos los republicanos, que si no lo hacemos los interesados en afirmar y consolidar el imperio de la República federal en España, ¿tendríamos derecho a esperar que lo prestaran nuestros adversarios, acaso apercibidos ya, si por nuestras discordias interiores nos destrozamos, para repartirse nuestros despojos y sepultar con oprobio el régimen democrático?
iEs necesario, Sres. Diputados, que la minoría se discipline en este sentido; que sepa que hay una Asamblea soberana por la voluntad del .pueblo, por la fuerza del derecho, por el asentimiento del país, y aun por el respeto de nuestros propios adversarios; y que, manteniendo la pureza indubitable de sus intenciones, mas templando su ardor y su impaciencia en los procedimientos , considere que más se han de ganar y conquistar las reformas con la razón y haciendo que la justicia llegue a prevalecer entre los hombres, que imponiéndolas por la fuerza.
¡Ah, Sres. Diputados! ¡Qué poco vale la fuerza en el mundo! Por más que aparezca ante el juicio grosero de ciertas gentes que la fuerza es lo único que impera en las sociedades, porque avasalla a los individuos y a los pueblos, la verdad es que la fuerza sólo sirve para a cosa, para derribar los obstáculos que se oponen en el camino de la civilización; que sólo se consolidan, sólo se afirman en la vida de los pueblos, que por algo es el hombre un ser racional, aquellas obras que se fundan en los eternos principios de la razón y que sirven a los fines divinos de la justicia.
Es, pues de todo punto indispensable que la minoría preste ese gran servicio; y, crea en la palabra de un amigo verdaderamente desinteresado, tanto mas ganarán sus propias ideas cuanto más fíe a la moderación y menos a la impaciencia.,
Por su parte la mayoría, aunque se sienta fuerte por el número y enaltecida por la representación que la está encomendada fura de su propio partido, sabrá mantener aquella moderación y prudencia necesarias para demostrar que n se vence a las minorías con la fuerza de los votos, sino primero y principalmente por la fuerza de la razón de las ideas. Y si no, recordad que ha poco existía una Asamblea en la cual era muy corto el número de republicanos, y por la fuerza de las ideas, por esa virtud verdaderamente divina que poseen, venció aquel pequeño número a una inmensa mayoría en tres batallas consecutivas. Consecuencia de ellas es esta Cámara Constituyente, a la cual saludo, esperando que sepa servir al alto fin que la patria le ha encomendado (Aplausos).
NICOLÁS SALMERÓN

Nicolás Salmerón y Alonso (1838-1908). Filósofo, político y periodista español. Sus artículos en los periódicos La Discusión y La Democracia le dieron renombre, y en 1867 fue detenido por sus actividades revolucionarias dentro del Partido Demócrata, junto a Pi y Margall, Figueras y Orense, sufriendo cinco meses de cárcel. Durante el sexenio democrático (1868-1874) fue uno de los adalides del republicanismo (a pesar de las discrepancias doctrinales que tenía con el federalismo de Pi y Margall). Fue Presidente del Poder Ejecutivo de la Primera República Española durante mes y medio en 1873. Dimitió por negarse a firmar una pena de muerte; catedrático de Historia Universal en la Universidad de Oviedo y de Metafísica en la Universidad de Madrid y estudioso de las teorías de Krause, que inspiraron a la Institución Libre de Enseñanza.Salmerón fue un hombre que creyó profundamente en la política como principio rector de la convivencia democrática. Entendió la libertad como no dominación, se esforzó en cultivar las virtudes cívicas y dedicó gran parte de su esfuerzo político en la creación de una ciudadanía capaz de sostener las instituciones de una sociedad libre. Le disgustaba profundamente el quebrantamiento de las reglas de la democracia representativa. Combatió el doctrinarismo de la época isabelina y de Cánovas del Castillo por que desde su punto de vista era totalmente inaceptable la soberanía compartida, la confesionalidad del Estado y, sobre todo, el fraude electoral que hizo del Parlamento una cámara sin valor representativo.


NICETO ALCALÁ-ZAMORA “Procurad que en vuestra conducta no haya nunca la menor protesta que sirva de pretexto para una reacción contraria”

NICETO ALCALÁ-ZAMORA
“Procurad que en vuestra conducta no haya nunca la menor protesta que sirva de pretexto para una reacción contraria”




Discurso del Presidente del Gobierno provisional transmitido por Unión Radio
14 de Abril de 1931

PROCLAMACIÓN DE LA II REPUBLICA

En nombre de todo el gobierno de la República española, saluda al pueblo una voz, la de su Presidente, rendida por la emoción e impulsada por el entusiasmo ante el espectáculo sin igual de una reacción casi imposible de imitar que esta nación ha dado al mundo resolviendo el problema de su revolución latente y cambio indispensable de su estructuración, en medio de un orden maravilloso y por voluntad y vía perfectamente legales. El Gobierno todo, en nombre del cual hablo, está compenetrado por su amor al país y dispuesto a resolver los ideales nacionales y ofrece que pronto, muy pronto, tan pronto como las circunstancias lo permitan, dictará el modelo de su estructuración política. Pero mientras tanto, el Gobierno realizará un programa de justicia social y de reforma administrativa de supresión de injusticia, depuración de responsabilidades y restablecimiento de la ley. Dará con todo ello la satisfacción que el pueblo anhela... El acto del domingo con ser admirable y perfecto, ha tenido complemento grandioso con el requerimiento que ayer hizo la opinión al régimen monárquico para que desaparezca e la implantación en el día de hoy de la República por un acto de voluntad soberana, de iniciativa del país, sin el menor trastorno, completando aquella empresa de tal manera que el mundo entero sentirá y admirará la conducta de España, ya puesta en otras manos con un orden ejemplar, que ha de completar su eficacia.
Asistid al gobierno con vuestra confianza, vigiladle en sus actos y, si incurrimos en responsabilidad, exigidlas; y con nuestro amor y con nuestra conciencia prometemos llenar todas vuestras aspiraciones. Si esto es así, no os reclamamos vuestro aplauso, sino vuestra confianza, para la satisfacción de la conciencia de todos nosotros. Nuestra autoridad sólo puede existir con vuestro apoyo, seguir unidos sin alborotos en las Calles y respetad el derecho de todos; pero vigilad, pues sois la guardia nacional del Gobierno que acompaña al pueblo. Procurad que en vuestra conducta no haya nunca la menor protesta que sirva de pretexto para una reacción contraria y, si ella surgiere, quede ahogada.
La normalidad en el país es completa, y nos hemos posesionado sin el menor incidente. El primer acto del Gobierno ha sido la concesión de una amplia y generosa amnistía.
Estamos todos seguros de que España goza de un completo amor en todas las regiones, que servirá para hacer una España grande, sin que ningún pueblo se sienta oprimido, y reine entre todos ellos la confraternidad.
Con el corazón en alto os digo que el Gobierno de la República no puede dar a todos la felicidad, porque eso no está en sus manos, pero sí el cumplimiento del deber, el restablecimiento de la ley y la conducta inspirada en el bien de la patria. ¡Viva España y viva la República!
NICETO ALCALÁ-ZAMORA




sábado, 29 de agosto de 2015

NELSON MANDELA “Nos comprometemos a liberar a todo nuestro pueblo del persistente cautiverio de la pobreza, las privaciones, el sufrimiento, la discriminación de género así como de cualquier otra clase”

NELSON MANDELA
“Nos comprometemos a liberar a todo nuestro pueblo del persistente cautiverio de la pobreza, las privaciones, el sufrimiento, la discriminación de género así como de cualquier otra clase”




Discurso en el acto de toma de posesión del cargo 10 de Mayo de 1994

Sus Majestades,
Sus Altezas,
Distinguidos invitados,
Camaradas y amigos.
Hoy en día, todos nosotros, mediante nuestra presencia aquí y mediante celebraciones en otras partes de nuestro país y del mundo, conferimos esplendor y esperanza a la libertad recién nacida.
De la experiencia de un desastre humano extraordinario que ha durado demasiado tiempo debe nacer una sociedad de la que toda la humanidad se sienta orgullosa.
Nuestros actos diarios como sudafricanos comunes deben producir una auténtica realidad sudafricana que reafirme la creencia de la humanidad en la justicia, refuerce su confianza en la nobleza del alma humana y dé aliento a todas nuestras esperanzas de una vida espléndida para todos.
Todo esto nos lo debemos a nosotros mismos y se lo debemos a los pueblos del mundo que tan bien representados están hoy aquí.
Sin la menor vacilación digo a mis compatriotas que cada uno de nosotros está íntimamente arraigado en el suelo de este hermoso país, igual que lo están los famosos jacarandás de Pretoria y las mimosas del Bushveld.
Cada vez que uno de nosotros toca el suelo de esta tierra, experimentamos una sensación de renovación personal. El clima de la nación cambia a medida que lo hacen también las estaciones.
Una sensación de júbilo y euforia nos conmueve cuando la hierba se torna verde y las flores se abren.
Esa unidad espiritual y física que todos compartimos con esta patria común explica la profundidad del dolor que albergamos en nuestro corazón al ver cómo nuestro país se hacía pedazos a causa de un terrible conflicto, al verlo rechazado, proscripto y aislado por los pueblos del mundo, precisamente por haberse convertido en la sede universal de la ideología y la práctica perniciosas del racismo y la opresión racial.
Nosotros, el pueblo sudafricano, nos sentimos satisfechos de que la humanidad haya vuelto a acogernos en su seno; de que nosotros, que no hace tanto estábamos proscriptos, hayamos recibido hoy el inusitado privilegio de ser los anfitriones de las naciones del mundo en nuestro propio territorio.
Les damos las gracias a todos nuestros distinguidos huéspedes internacionales por haber acudido a tomar posesión, junto con el pueblo de nuestro país, de lo que es, a fin de cuentas, una victoria común de la justicia, de la paz, de la dignidad humana.
Confiamos en que continuarán ofreciéndonos su apoyo a medida que nos enfrentemos a los retos de la construcción de la paz, la prosperidad, la democracia, la erradicación del sexismo y del racismo.
Agradecemos profundamente el papel que el conjunto de nuestro pueblo, así como sus líderes de masas, políticos, religiosos, jóvenes, empresarios, tradicionales y muchos otros, tanto hombres como mujeres, han desempeñado para provocar este desenlace. No menos importante entre ellos es mi Segundo Vicepresidente, el Honorable FW de Klerk.
También nos gustaría rendir tributo a nuestras fuerzas de seguridad, a todas sus filas, por el distinguido papel que han desempeñado en la salvaguarda de nuestras primeras elecciones democráticas, así como de la transición a la democracia, protegiéndonos de fuerzas sanguinarias que continúan negándose a ver la luz.
Ha llegado el momento de curar las heridas.
El momento de salvar los abismos que nos dividen.
Nos ha llegado el momento de construir.
Al fin hemos logrado la emancipación política. Nos comprometemos a liberar a todo nuestro pueblo del persistente cautiverio de la pobreza, las privaciones, el sufrimiento, la discriminación de género así como de cualquier otra clase.
Hemos logrado dar los últimos pasos hacia la libertad en relativas condiciones de paz. Nos comprometemos a construir una paz completa, justa y perdurable.
Hemos triunfado en nuestro intento de implantar esperanza en el seno de millones de los nuestros. Contraemos el compromiso de construir una sociedad en la que todos los sudafricanos, tanto negros como blancos, puedan caminar con la cabeza alta, sin ningún miedo en el corazón, seguros de contar con el derecho inalienable a la dignidad humana: una nación irisada, en paz consigo misma y con el mundo.
Como muestra de este compromiso de renovación de nuestro país, el nuevo gobierno provisional de unidad nacional, puesto que es apremiante, aborda el tema de la amnistía para gente nuestra de diversa condición que actualmente se encuentra cumpliendo condena.
Dedicamos el día de hoy a todos los héroes y las heroínas de este país y del resto del mundo que se han sacrificado de numerosas formas y han ofrendado su vida para que pudiéramos ser libres.
Sus sueños se han hecho realidad. La libertad es su recompensa.
Nos sentimos a la par humildes y enaltecidos por el honor y el privilegio que ustedes, el pueblo sudafricano, nos han conferido como primer presidente de una Sudáfrica unida, democrática, no racista y no sexista, para conducir a nuestro país fuera de este valle de oscuridad.
Aun así, somos conscientes de que el camino hacia la libertad no es sencillo.
Bien sabemos que ninguno de nosotros puede lograr el éxito actuando en soledad.
Por consiguiente, debemos actuar en conjunto, como un pueblo unido, para lograr la reconciliación nacional y la construcción de la nación, para alentar el nacimiento de un nuevo mundo.
Que haya justicia para todos.
Que haya paz para todos.
Que haya trabajo, pan, agua y sal para todos.
Que cada uno de nosotros sepa que todo cuerpo, toda mente y toda alma han sido liberados para que puedan sentirse realizados.
Nunca, nunca jamás volverá a
suceder que esta hermosa tierra experimente de nuevo la opresión de los unos sobre los otros, ni que sufra la humillación de ser la escoria del mundo.
Que impere la libertad.
El sol jamás se pondrá sobre un logro humano tan esplendoroso.
Que Dios bendiga a África.
Muchas gracias.

NELSON MANDELA

MUHAMMAD ALI JINNAH “Si ustedes trabajan en cooperación, olvidando el pasado, enterrando el hacha, estarán unidos al éxito”

MUHAMMAD ALI JINNAH “Si ustedes trabajan en cooperación, olvidando el pasado, enterrando el hacha, estarán unidos al éxito”



DISCURSO DE ASUNCIÓN COMO PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE PAKISTAN, REALIZADA EN KARACHI 11 de Agosto de 1947

Sr. Presidente, Damas y Caballeros
Les doy cordialmente las gracias, con la mayor sinceridad, por el honor que me han conferido -el honor más grande que le es posible conferir a esta Asamblea Soberana- al elegirme como su primer Presidente. También doy las gracias a quienes han hablado en reconocimiento de mis servicios y han tenido referencias personales hacia mí. Espero sinceramente que con el apoyo y cooperación de ustedes haremos de esta Asamblea Constituyente un ejemplo para el mundo. La Asamblea Constituyente ha tenido que cumplir dos funciones principales. La primera es la tarea muy onerosa y responsable de delinear nuestra futura constitución de Pakistán y la segunda la de funcionar como un cuerpo total y completamente soberano como la Legislatura Federal de Pakistán. Hemos hecho lo mejor que hemos podido al adoptar una constitución provisional para la Legislatura Federal de Pakistán. Ustedes realmente saben que no sólo nosotros mismos nos estamos maravillando sino que, pienso, el mundo entero se está maravillando de esta revolución sin precedentes que ha llevado adelante el plan de crear y establecer dos Dominios independientes y soberanos en este subcontinente. Tal como es, no ha tenido precedentes; no hay paralelo en la historia del mundo. Este poderoso subcontinente con habitantes de todas clases ha sido puesto bajo un plan que es titánico, desconocido, sin paralelos. Y lo que es muy importante en consideración a esto es que lo hemos logrado pacíficamente por medio de una evolución del mayor carácter posible.
Respecto a nuestra primer función en esta Asamblea, no puedo hacer ningún pronunciamiento en este momento, pero diré unas pocas cosas que se me ocurren. La primera y principal cuestión que me gustaría enfatizar es esta: Recuerden que ustedes son ahora un cuerpo legislativo soberano y que han obtenido todos los poderes. En consecuencia, esto pone sobre ustedes la más grave responsabilidad acerca de cómo tomarán sus decisiones. La primer observación que me gustará hacer es esta: Ustedes sin duda estarán de acuerdo conmigo en que el primer deber de un gobierno es mantener la ley y el orden, de manera que la vida, propiedad y creencias religiosas de sus súbditos estén completamente protegidas por el Estado.
La segunda cosa que se me ocurre es ésta: Una de las mayores maldiciones por la que India está sufriendo --no digo que otros países están libres de él, pero, pienso, nuestra condición es mucho peor-- es la corrupción y el soborno. Eso es realmente un veneno. Debemos eliminar eso con una mano de hierro y espero que ustedes tomen las medidas adecuadas tan pronto como sea posible para esta Asamblea hacerlo.
El mercado negro es otra maldición. Bien, yo sé que los que impulsan el mercado negro son atrapados y castigados frecuentemente. Se les imponen sentencias judiciales o a veces solamente multas. Ahora ustedes tienen que derribar a este monstruo que hoy es un crimen colosal contra la sociedad, en nuestras condiciones problemáticas, cuando enfrentamos constantemente escasez de comida y de otros bienes esenciales para la vida. Un ciudadano que trafica en el mercado negro comete, pienso, un crimen mayor que el más grande y gravoso de los crímenes. Estos traficantes son gente conocedora, inteligente y ordinariamente responsable, y cuando caen en el tráfico, creo que merecen ser castigados severamente, porque minan el entero sistema de control y regulación de los alimentos y bienes esenciales, y causan una hambruna indiscriminada e incluso la muerte.
La siguiente cuestión que me preocupa es ésta: Nuevamente es un legado que ha pasado a nosotros. Junto con muchas otras cosas, buenas y malas, ha arribado este gran mal: el mal del nepotismo y el engaño político. Este mal debe ser aplastado sin piedad. Quiero dejar muy claro que nunca toleraré ninguna clase de engaño político, nepotismo o cualquier influencia puesta directa o indirectamente ante mí. Siempre que encuentre que tal práctica está en curso en cualquier parte, alta o baja, ciertamente no la toleraré.
Sé que hay gente que no acuerda totalmente con la división de la India y la partición del Punjab y Bengala. Se ha dicho mucho en contra de esto, pero ahora que ha sido aceptado, es el deber de cada uno de nosotros mantenernos en esto lealmente y actuar honorablemente de acuerdo al convenio que ahora nos une a todos. Pero ustedes deben recordar, como he dicho, que esta poderosa revolución que ha tenido lugar no tiene precedentes. Uno puede entender razonablemente el sentimiento que existe entre las dos comunidades en cualquier parte en que una comunidad es mayoría y la otra minoría. Pero la pregunta es, hasta dónde era posible o practicable actuar de otra manera que en la que se lo hizo. Ha tenido lugar una división. En ambos lados, en Hindustán y en Pakistán, hay sectores del pueblo que pueden no acordar con ella, que pueden no gustar de ella, pero a mi juicio no había otra solución y estoy seguro que la historia futura registrará este juicio a favor de ella. Y lo que es más se probará por la experiencia real que lo que hicimos era la única solución para el problema constitucional de la India. Cualquier idea de una India unida nunca hubiera funcionado y a mi juicio nos habría conducido a un desastre terrible. Puede ser que este análisis sea correcto, puede que no lo sea, eso queda por verse. Lo mismo, en esta división era imposible eludir la cuestión de las minorías en un Dominio o en otro. Entonces eso era inevitable. No hay otra solución. Ahora ¿qué haremos? Ahora, si queremos hacer feliz y próspero a este gran Estado de Pakistán debemos concentrarnos total y completamente en el bienestar del pueblo, y especialmente de las masas y de los pobres. Si ustedes trabajan en cooperación, olvidando el pasado, enterrando el hacha, estarán unidos al éxito. Si ustedes cambian su pasado y trabajan juntos en un espíritu que cada uno de ustedes, no importa a qué comunidad pertenezca, no importa qué relaciones haya tenido con ustedes en el pasado, no importa cuál sea su color, casta o credo, es primera, segunda y totalmente un ciudadano de este Estado con iguales derechos, privilegios y obligaciones, no habrá fin al progreso que ustedes lograrán.
No puedo enfatizar esto lo suficiente. Debemos comenzar a trabajar en tal espíritu y en el curso del tiempo todas estas diferencias de comunidades en mayoría y en minoría, comunidad hindú y comunidad musulmana se desvanecerán --porque incluso respecto a los musulmanes ustedes tienen pathanes, punjabíes, shiitas, sunnitas, etc. y entre los hindúes tienen brahmanes, vaishnavas, también bengalíes, madrasíes, etc. De hecho si me lo preguntan diré que ésta ha sido la mayor dificultad en el camino de la India para obtener la libertad e independencia y si no fuera por esto hubiéramos sido libres hace mucho, mucho tiempo. Ningún poder puede dominar otra nación, y especialmente una nación de 400 millones de almas; nadie los hubiera conquistado, e incluso si eso hubiera ocurrido, nadie hubiera podido continuar su dominio sobre ustedes por ningún lapso de tiempo si no fuera por esto. Por lo tanto, debemos aprender de esto una lección. Ustedes son libres; son libres de ir a sus templos; son libres de ir a sus mezquitas o a cualquier otro lugar de culto en este Estado de Pakistán. Ustedes pueden pertenecer a cualquier religión, casta o credo --eso no tiene nada que ver con las cuestiones del Estado. Como ustedes saben, la historia muestra que en Inglaterra, hace algún tiempo, las condiciones fueron mucho peores que aquellas que prevalecen hoy en la India. Los católicos romanos y los protestantes se perseguían mutuamente. Aún hoy existen algunos estados donde hay discriminaciones y prohibiciones impuestas contra una clase en particular. Gracias a Dios, no hemos comenzado en esos días. Hemos comenzado en los en los días en que no hay discriminación, no hay distinción entre una comunidad y otra, no hay discriminación entre una casta o credo y otro. Hemos comenzado con este principio fundamental de que somos todos ciudadanos, ciudadanos iguales de un Estado. El pueblo de Inglaterra en el curso del tiempo tuvo que enfrentar las realidades de la situación y tuvo que descargar las responsabilidades y cargas puestas sobre él por el gobierno de su país y ellos pasaron a través de las llamas paso a paso. Hoy, ustedes pueden decir con justicia que los católicos romanos y los protestantes no existen; lo que existe ahora es que todo hombre es un ciudadano, un ciudadano igual de Gran Bretaña y todos son miembros de una Nación.
Ahora bien, yo creo que debemos mantener frente a nosotros eso como nuestro ideal y ustedes encontrarán que en el curso del tiempo los hindúes dejarán de ser hindúes y los musulmanes dejarán de ser musulmanes, no en el sentido religioso, porque esa es la fe particular de cada individuo, sino en el sentido político como ciudadanos del Estado.
Bien, caballeros, no deseo tomar más de su tiempo y gracias de nuevo por el honor que me han concedido. Siempre estaré guiado por los principios de justicia y corrección sin ningún, como se dice en lenguaje político, prejuicio o mala voluntad, en otras palabras, parcialidad o favoritismo. Mi principio guía será la justicia e imparcialidad completa, y estoy seguro que con la ayuda y cooperación de ustedes, veré a Pakistán convertirse en una de las más grandes naciones del mundo.
He recibido un mensaje de los Estados Unidos de América dirigido a mí. Dice así:
“Tengo el honor de comunicarle, en su condición de Excelentísimo Presidente de la Asamblea Constituyente de Pakistán, el siguiente mensaje que he recibido del Secretario de Estado de los Estados Unidos: En ocasión de la primera reunión de la Asamblea Constituyente de Pakistán, hago llegar a usted y a los miembros de la Asamblea, los mejores deseos del Gobierno y del pueblo de los Estados Unidos por la exitosa conclusión del gran trabajo que están ustedes por emprender.”
MUHAMMAD ALI JINNAH


Abogado y político musulmán. Fundador de Pakistán, donde se le conoce como Baba-e-Qaum ("padre de la nación"), fue nombrado primer Gobernador General de Pakistán, luego de lograr en 1947 la Independencia. El cargo de gobernador general venía desde el tiempo de la ocupación Británica (1773) y siguió existiendo en cada una de las naciones creadas hasta que se aprobaron sus respectivas cartas constitucionales. La India se convirtió en república en 1950 y Pakistán lo hizo en 1956, momento en el que desapareció el título Fue además miembro del Congreso Nacional Indio y de la Liga Musulmana, oponiéndose entonces a la creación una nación musulmana independiente. Posteriormente, cambia su posición y desde 1940 abogó por la creación de dos estados independientes en la India: Uno la “India” (en los territorios con mayoría hindú) y otro “Pakistán” (con mayoría musulmana).

viernes, 28 de agosto de 2015

MOISÉS LEBENSOHN “Los sindicatos han dejado de ser los órganos de expresión autónoma de los trabajadores en defensa de sus intereses gremiales!

MOISÉS LEBENSOHN “Los sindicatos han dejado de ser los órganos de expresión autónoma de los trabajadores en defensa de sus intereses gremiales!



DISCURSO PRONUNCIADO EN LA CONVENCION NACIONAL CONSTITUYENTE DE 1949 3 de Marzo de 1949


EL REGIMEN
Enjuiciamiento
El presidente de la República ha definido el proyecto de reforma que dio a conocer en su carácter de jefe del partido oficial como el coronamiento y la consolidación de la obra revolucionaria. Y en su discurso pronunciado en este recinto señaló el cuadro pre-revolucionario y la gestión y tendencias de su movimiento. Nosotros también creemos que la reforma constituye la etapa última del plan presidencial y consideramos indispensable, también, establecer qué orden se intenta consolidar, porque sólo del examen de los hechos obtendremos su clave de juicio e interpretación.
El signo fundamental de este momento reside en la coexistencia, en el ánimo público, de dos revoluciones. Parecen coincidir en su idioma y aún en sus consignas, mas discrepan profundamente en su esencia y sentido. Hay una revolución que ansiaba el pueblo y otra que proclama el gobierno. He aquí la médula del problema político argentino. La revolución que quería el pueblo constituía la realización de la promesa argentina de crear un ámbito nacional en que resplandeciese la dignidad del hombre. Vivió en el rumbo trazado por los fundadores y en la esperanza que alenté generación tras generación al empeño de construir la Argentina aún irrealizada. El servicio de esta causa fue la razón de ser del Radicalismo, persiguiendo una continuidad histórica quebrantada en 1930.
El espíritu de la revolución impulsó la lucha contra el régimen impuesto y contra sus características; el apartamiento del pueblo en la formación de los gobiernos, la preeminencia de los factores de injusticia económica y social y la defección de las capas dirigentes, que, en su mayoría, persiguen sus propios fines y desertaron de su función nacional. Contra ese sistema y esas tendencias se batió el Radicalismo, en contienda desigual, abnegadamente, y en sus filas una generación quemó sus mejores años en la lucha contra el privilegio nacional e internacional.
Cuando vino el golpe de estado del 4 de junio, el clima de insurgencia espiritual poseía al país. La caída del régimen conservador marcó el afloramiento de las grandes aspiraciones contenidas por la mentira electoral, de los grandes anhelos de renovación de la argentina y de afirmación del contenido moral de la vida pública, de enaltecimiento de los métodos de nuestra democracia y de una profunda transformación económica y social que afianzare las libertades esenciales.
LA REVOLUCION - MITO
Hay otra revolución, aquella que apareció en el gobierno “de facto”, que titubeó en sus primeros pasos y restableció las palabras proscriptas de libertad y democracia la cuando la guerra mundial tuvo decisión; que alzó las consignas populares que ya formaban la conciencia pública, en tanto bloqueaba la expresión de su pensamiento a quienes las predicaron y sustentaron en la larga batalla contra las direcciones políticas y económicas enseñoreadas del país desde 1930.
Entre esta revolución - mito, creada por la propaganda oficial, que semeja por mimetismo a la revolución querida por el pueblo, y el régimen que tiene su sede en la Casa de Gobierno, existe una distancia inmensa. Podrá mantenerse la confusión mientras se trabe la libre información por el control de los grandes medios de publicidad y mientras de cada diez argentinos nueve viva en la penuria totalitaria de escuchar únicamente la voz del amo; la voz del gobierno.
Han transcurrido seis años desde la toma del poder y tres desde los comicios que le dieron ratificación popular. El país confronta la consolidación constitucional de lo que el Régimen ha denominado su revolución nacional, aunando dos palabras mágicas: la que designa el sentido revolucionario de la época y la que afirma el fervor con que los hombres se sumergen en la empresa colectiva de superar la grandeza de la Nación.
Otros movimientos contemporáneos se ampararon bajo el nombre de revolución nacional. En países socialmente resentidos por el sufrimiento de la guerra y de la desilusión de la paz, con estructuras políticas inestables, aparecieron seductoras las perspectivas de jugar la gran aventura de la conquista del poder. Usóse una fraseología revolucionaria y se declamó una exuberante demagogia revolucionaria alternada con el régimen del régimen liberal. El adversario no era el capitalismo en cuanto tenía de lesivo a la economía popular, pues los grandes monopolios se ligaron a las nuevas expresiones políticas, cuando no las financiaron previsoramente. Fue contra el liberalismo espiritual, contra las libertades civiles y políticas, que se libraba la revancha del renaciente absolutismo. ¿Quién realizó la revolución nacional en Alemania? El partido socialista nacional alemán. ¿Cuál fue su organización básica para la dominación del pueblo alemán? El Frente del Trabajo. ¿Qué estructura forjó en Italia la revolución nacional? El Estado proletario y fascista. ¿Cuál fue su Instrumento de propaganda? La Carta del Lavoro. Tienen su filiación las denominaciones que aparecieron últimamente en la Argentina.
¿Qué hizo el señor Mussolini cuando capturó el poder? Mantuvo las instituciones constitucionales del reino italiano; no suprimió el parlamento, pero lo desjerarquizó; no suprimió la oposición, pero la humilló. Existía un régimen electoral de representación proporcional y lo reemplazó en 1923 por otro que otorgaba dos tercios a la mayoría. No estableció la censura, pero creó un sistema de coacción económica y moral que le permitió ir dominando paulatinamente a la prensa.
Sólo quedaron los pequeños periódicos de provincias y enhiesto en la cumbre de su prestigio internacional “IL Corriere Della Sera”, hasta que en el curso de los años la presión del régimen sofocó al noble vocero que mantenía el ideario del “risorgizniento”.
Y cuando el hombre de la calle en Italia quería enterarse de los acontecimientos de su patria y del mundo, ¿que leía? Sólo podía formarse juicio de acuerdo con las directivas del Ministerio de Propaganda. Toda la prensa estaba sometida al contralor de la organización oficial.
EL CONTRALOR DE LA PRENSA
¿Qué de distinto pasa en la Argentina? De los once diarios de mayor circulación en la Capital Federal, nueve forman parte del sistema oficial de la prensa dirigida, cuyas líneas señala desde la Casa de Gobierno el secretario administrativo de la Presidencia de la Nación, que se sienta en esta convención. Constituyen la propiedad privada de los personajes del Régimen o están fiscalizados por los bancos oficiales. Sobre los dos únicos grandes diarios libres que quedan penden las amenazas del control de cambios y del destino de “IL Corriere della Sera”.
Los periódicos representativos de los partidos políticos adversos al Régimen han desaparecido. El vocero oficioso del Radicalismo fue clausurado por decreto del Poder Ejecutivo. Sancionó una caricatura relativa a la gravitación Imperialista de los Estados Unidos en la política latinoamericana, caricatura que ofendió el sentimiento de solidaridad continental tan sensible en nuestras esferas oficiales cuando era embajador de la gran nación del norte el señor Messerschmidt, amigo dilecto del presidente y presidente del “holding que controla a la C.A.D.E.

-Hablan simultáneamente varios convencionales y suena la campana-

Visca. - Mussolini daba aceite de ricino y Perón da de comer al pueblo.

-Hablan simultáneamente varios convencionales y suena la campana-

Lebensohn. - En Italia fue necesario dar aceite de ricino porque no había jueces dóciles.

-Hablan varios señores convencionales a la vez y suena la campana-

Presidente (Mercante)... Continúa con la palabra el señor convencional de Buenos Aires.
Lebensohn.- Parece el parlamento fascista: los mismos gritos cuando una voz libre describe la realidad del Régimen.

-Hablan varios señores convencionales a la vez y suena la campana-

Lebensohn. - La Constitución establece que el Congreso dicta la legislación penal, y el Poder Ejecutivo se atribuyó el derecho de crear por decreto una nueva figura delictual. La Constitución establece que el Poder Ejecutivo no puede arrogarse funciones judiciales, y el Poder Ejecutivo aplicó “per se” la penalidad que él mismo instituyó. La Constitución confiere al Poder Judicial la protección de las libertades públicas y el Poder Judicial, en ninguna de sus instancias, tan abundantemente representadas en el sector del partido político oficial, encontró modo de pronunciarse sobre tales violaciones constitucionales. Más digna fue la conducta de la Suprema Corte alemana. Dos veces clausuró Hitler al órgano oficial de la socialdemocracia, y dos veces la Suprema Corte ordenó su reapertura hasta la asunción de los plenos poderes por el régimen nazi.
Por otros procedimientos encubiertas, mediante decisiones de carácter municipal que ningún juez argentino se atreve a revocar, o ejerciendo intimidación sobre los talleres gráficos, se eliminé de la Capital al resto de la prensa opositora, relegada al interior, donde los pequeños tirajes no inquietan al Régimen, mas donde tampoco está exenta de amenazas como o lo demuestra la clausura de “El Norte», de San Nicolás, y el atentado criminal contra “El Clarín”, de Chacabuco, incendiado en pleno día con bombas igníferas por un piquete de “gangster” enviado desde la Capital Federal.
Sin libertad de prensa no existe democracia. «Es uno de los grandes baluartes de la libertad”, estableció la declaración de los derechos de Virginia, “y sólo podrá ser restringida por un gobierno despótico”. Por la libertad de prensa, suprimida en la Argentina, el pueblo de París inició una de sus tres gloriosas revoluciones, y al regar con su sangre las barricadas que derribaron a la opresión, no defendió sólo el derecho de unos hombres a publicar sus ideas, sino su propio derecho a decidir de su destino, con pleno conocimiento de todas las ideas.
IDENTIDAD CON EL REGIMEN FASCISTA
¿Qué pasaba en Italia con el obrero de las ciudades industriales del norte o con el campesino del sur que deseaba una hora de esparcimiento y se dirigía al cinematógrafo? En el noticiario que obligatoriamente debían pasar, aparecían a diario las figuras de! régimen en actividades tendientes a promover la atracción genera. Y cuando regresaba a su casa y quería informarse de cuanto ocurría en el país o en el mundo, en balde giraba el dial de la radio. Sólo escuchaba la voz del Duce o de sus corifeos y las informaciones organizadas sistemáticamente en el Ministerio de Informaciones para reformar el juicio del pueblo, seleccionado con cuidado noticias y comentarios para justificación y gloria del régimen.
¿Qué de distinto pasa en la Argentina?
Waite Figueroa. - Que no les damos aceite de castor.
Lebensohn. - Es lo único que faltaba, porque no lo necesitan; pero lo van a aplicar cuando la resistencia popular crezca contra ustedes. Además, ustedes ya tienen mentalidad para aplicar el aceite de recino, lo que es previo para cumplir la acción.
También aquí, como en Italia, obligatoriamente todos los días los cines tienen que exhibir noticiarios confeccionados sin disimulo bajo el contralor de la Subsecretaría de Informaciones, para exaltar las bondades y figuras del gobierno. Y si el hombre del común desea enterarse a través de la radio de cuanto ocurre en el país o en el exterior, podrá girar el dial de la radio cuanto quiera que jamás oirá la voz de un hombre que no pertenezca al Régimen, y siempre deberá atenerse a las mismas informaciones meticulosamente preparadas bajo la dirección oficial.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - ¿De quiénes son las estaciones de radio? En este mismo recinto, en la Cámara de Diputados, fue denunciada la adquisición de las radios por la dirección de Correos y Telecomunicaciones. En la Comisión de Reglamento nuestros representantes quisieron investigar en vano quiénes son sus propietarios actuales. Yo voy a decir que fueron adquiridas por el Estado sin autorización legislativa, concediéndose su uso a sociedades anónimas, tras las cuales se esconden jerarcas del Régimen para obtener grandes ganancias y para controlar ese elemento vital para la información y juicio del pueblo.
La radio es un instrumento esencial en la formación de la conciencia pública, a tal punto que su libertad es signo definitorio de un régimen. Donde la oposición tiene libre acceso, en un plano de igualdad con el gobierno, se vive el decoro de la libertad, y donde es monopolio del partido oficial, como arma sin réplica para la sugestión de las multitudes, se sufre la humillación de una dictadura.
La libertad de radio es más importante todavía que la libertad de prensa. La lectura de la palabra escrita requiere un acto de decisión: la palabra radiada se impone, penetra en la intimidad del hogar y en el fuero de nuestros sentidos y tiene un poder de convicción que sólo el acento humano puede proporcionar.
Son democracias, desde Inglaterra hasta Estados Unidos, desde Francia a Canadá, todos aquellos países donde las corrientes de la opinión pública pueden propalar sus ideas, en función de pensamiento y de crítica, O las pequeñas naciones como Uruguay, donde no existe para los partidos políticos fiscalización de ningún género, donde cualquier ciudadano puede emitir sus más enérgicos juicios contra el gobierno, porque allí no actúa otro juez que la conciencia del hombre del pueblo, soberano para escuchar y decidir.
UN CRIMEN CONTRA LA LEY NATURAL
Y sigamos el paralelismo entre los comienzos de la revolución nacional de Italia y de la Argentina. Regresaba el niño italiano a su hogar. ¿Qué traía? Las consignas políticas del régimen. Así, la revolución nacional dogmatizaba las conciencias desde la infancia. ¿Qué de distinto ocurre en nuestro país? El gobierno utiliza al niño como vehículo de penetración en el hogar y encasilla su espíritu para deformar el alma del hombre del mañana. Los «slogans” de la propaganda oficial son temas de clase y de examen, y sus planes y propósitos políticos, incluso éste de la reforma constitucional, objeto de las composiciones infantiles. Ya en muchas escuelas, a imagen y semejanza de los procedimientos del fascismo, se incluye en las lecciones de escritura frases vinculadas a las figuras del Régimen. Así se destruye la alta función unificadora de la escuela argentina. Así pretende anular, desde su formación, al espíritu crítico de la futura ciudadanía y así se comete el crimen totalitario, contra la ley natural, de despojar al padre del amor de su propio hijo.
LOS SINDICATOS
Como en Italia, los sindicatos organizados verticalmente por una dirección centralizada que destruye la estructura federativa argentina, constituyen el soporte principal del Régimen.
Como en Italia, fueron ganados uno a uno por voluntad espontánea o por artes de seducción o coacción. Cuando mantienen independencia y rehúsan someterse a los designios oficiales, se eclipsa la libertad constitucional de asociación y aparece interviniéndolos el secretariado de la CGT, con el respaldo de la Secretaría de Trabajo y la Policía Federal actuando de consuno. Y si el espíritu de libre decisión permanece, las intervenciones quedan indefinidamente, como ocurre con los telefónicos y los obreros municipales.
Los sindicatos han dejado de ser los órganos de expresión autónoma de los trabajadores en defensa de sus intereses gremiales. Han quedado reducidos al “rol” de instrumentos de control, dirección y movilización de la clase obrera, según las determinaciones de la Casa de Gobierno. Y no es que se mantenga a estos fines en recato. El actual presidente de la Nación, en discurso pronunciado en la Bolsa de Comercio, al referirse a los objetivos de creación de la Secretaría de Trabajo, definió su propósito de que “pudiera ser un organismo que dirigiese al movimiento sindical argentino en una dirección, lo organizase e hiciese de esta masa inorgánica y anárquica una masa organizada que procediese racionalmente de acuerdo a las directivas del Estado”.
Visca. - ¿Porque qué no explica el 17 de octubre?
Presidente (Mercante). - No interrumpa el señor convencional al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - Se lo diré, señor convencional. La repetición de frases estereotipadas en el cine, la Radio, la prensa, la escuela, el cuartel, el sindicato dirigido, la reiteración de estados conmociónales provocados con artificiosa habilidad, permitió a las dictaduras europeas crear el clima de sugestión que hipnotizó a inmensas muchedumbres. ¿Qué de extraño tiene, pues, el éxito de esas mismas técnicas en nuestra tierra, si la regulación de las libertades públicas impidió contraponerles el conocimiento de los hechos y las ideas que posibilitaran el libre juicio de la ciudadanía?
LOS PARTIDOS POLITICOS
Y llego, señor presidente, a uno de los aspectos definitorios de la situación argentina. La vida de los partidos políticos no es cuestión particular de cada partido; es un problema substancial de la democracia. En la democracia los ciudadanos no actúan aislados, sino agrupados en grandes corrientes cívicas, y el sistema fracasa si en cada una no se aplica lealmente y el pueblo no puede deliberar, elegir y fiscalizar a sus representantes.
Como argentino que aspira a la dignificación de los métodos políticos, tengo derecho a examinarla forma como los ciudadanos adheridos al partido oficial realizan su voluntad política a través de sus organismos. Del mismo modo tengo el deber de ofrecer al resto de la ciudadanía la seguridad de los procedimientos mediante los cuales los afiliados al Radicalismo deciden de su conducta política.
El partido oficial se ha convertido en órgano del Estado. No se ha dictado una ley, como la alemana del l diciembre de 1933, que establezca la unión indisoluble entre el partido y el Estado; pero la carta orgánica del partido establece que el afiliado que ejerza la presidencia de la Nación posee el derecho de control de la vida partidaria, lo que resulta exactamente lo mismo, puesto que la fusión entre el Estado y el partido se realiza, por encima de la Constitución, entre la jefatura del Estado y la jefatura del partido.
En la democracia, las jerarquías nacen desde abajo hacia arriba y las responsabilidades se plantean desde arriba hacia abajo. En los partidos totalitarios se aplica el «Fuehrer prinzip”; la jerarquía parte desde la cúspide hacia abajo, y las responsabilidades se rinden desde abajo hacia arriba. La dirección nacional designa la dirección regional y ésta a la local. La dirección local es responsable no ante el pueblo, sino antela dirección regional, y ésta ante la nacional, donde reside la fuente del poder.
Por primera vez en la historia de los partidos políticos argentinos, la estructura que está rigiendo al partido oficial es exactamente la misma de los partidos totalitarios, y en ella y en su vinculación con el Estado naufragan todas las instituciones constitucionales argentinas y los principios históricos de la organización nacional.
No existe separación de poderes cuando el consejo superior del partido oficial que actúa bajo la jefatura del presidente de la Nación designa los candidatos a diputados nacionales que han de formar el otro poder del Estado, y hasta los propios convencionales que están ejerciendo el poder eminente de modificarla Carta Fundamental.

-Varios señores convencionales hablan simultáneamente, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - No existe separación de poderes cuando esos constituyentes son nombrados por el cuerpo político representativo del régimen y entre ellos se encuentran cuatro de los cinco jueces de la Corte y el sector del partido oficial que reconoce la jefatura omnímoda del titular del Poder Ejecutivo de la Nación.
El régimen federal se ha extinguido cuando ese cuerpo, que representa una unidad de comando incompatible con la democracia y con los principios del federalismo, designa los candidatos a gobernadores, a miembros de las Legislaturas provinciales, y hasta a los senadores nacionales que han de investir la delegación del pueblo de las provincias de la Cámara representativa en la autonomía de los Estados.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

LAS ESTRUCTURAS REALES
Lebensohn. -Si a través de los resortes del partido oficial se ha suprimido en los hechos la separación de poderes y el federalismo, y por su intermedio el presidente de la república ejerce la dirección de los cuerpos políticos del país, también controla a su arbitrio los demás aspectos de la vida nacional. El presidente de la República, que personifica en los hechos al Estado, dirige la cultura oficial, mediante los rectores de las universidades, que él designa; a los sindicatos obreros, por conductores gremiales que son los portavoces y ejecutores de sus decisiones.
Borlenghi. - ¡Está fuera de la cuestión!

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Regula el nivel de vida de la inmensa mayoría del pueblo argentino, autorizando la inflación sin límites del circulante, que desquicia la economía nacional, reduce el valor adquisitivo de los sueldos y salarios y enriquece a los poseedores.
Borlenghi. - ¡El señor convencional no está en la cuestión!
Presidente (Mercante). - La presidencia ruega al señor convencional que se ajuste a la cuestión en debate.
Lebensohn. - Estoy en la cuestión.
Borlenghi. - ¡No está en la cuestión!

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. -Advierto, señor presidente, que el Radicalismo va a realizar su examen de la Constitución real que está viviendo el pueblo argentino de acuerdo con su propio concepto y con su propia responsabilidad histórica. Vamos a hablar con absoluta libertad en este recinto.
El señor presidente de la República ha analizado la estructura del Estado argentino tal como él la ve. La Unión Cívica Radical tiene el derecho de analizar desde estas bancas del recinto de la Convención Constituyente las estructuras reales del pueblo argentino tal como ella las advierte.
El señor presidente de la República determina las orientaciones económicas a través de la burocracia del Consejo Económico Nacional que de él depende; los artículos que pueden ingresar en el país y las zonas de privilegio, verdaderos feudos industriales que se establecen al amparo de las restricciones que él impone; regla el rendimiento del trabajo de los agricultores, fijando el precio que recibirán por su producción...
Correa.- Señor presidente; el señor convencional está fuera de la cuestión.
Lebensohn.- Estoy determinando las estructuras que se quieren consolidar constitucionalmente.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Sírvanse no interrumpirlos señores convencionales al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - El señor presidente encauza la dirección del crédito y dirige la política internacional sin que la Cámara de Diputados, única en que actúan legisladores radicales, haya tenido posibilidad de considerarlos pactos en ejecución que lesionan nuestra libertad política y económica en la lucha contra los imperialismos.
El señor presidente ejerce una potestad irrestricta en el orden político y en los campos económicos, financieros, sindicales y culturales; controla a su arbitrio los rumbos de la vida nacional. Por otros caminos, con otros procedimientos usando sus mismas técnicas, ha alcanzado la finalidad totalitaria.
Ahí está instalado el Régimen en sus realidades, dispositivos y orientaciones. Se ha desarrollado en el quebrantamiento de la estructura constitucional y en la regulación de las libertades públicas; ha centralizado las direcciones del país y pretendido imprimir su concepción en todos los aspectos de la existencia argentina. No puede consolidarse sin la permanencia indefinida del conductor que constituye el centro de las decisiones. De ahí la necesidad de la reelección presidencial. Sin continuidad del jefe, no existe continuidad del sistema y no se concibe al jefe sin la total concentración del poder.
LA REELECCION
El artículo 77 de la Constitución es la garantía suprema de las libertades populares y la última valla contra la arbitrariedad. Puede un gobernante avasallar todos los derechos. Su poder tiene límite cierto, plazo infranqueable, en la prohibición dictada por el sufrimiento de dos generaciones argentinas. Su remoción es el objeto de la reforma, y el Radicalismo se opone esta “in totum”, en su conjunto, en defensa del orden democrático y de las libertades fundamentales, y en lealtad con la historia y el destino de nuestra Patria. Votará contra la reforma porque entraña el propósito de consolidar, fortificar y perpetuar al absolutismo gobernante y persigue la única finalidad de legalizar el establecimiento del sistema que está destruyendo esencias republicanas y precipitando a nuestra Patria en la abyección del despotismo.
En el curso de nuestra organización constitucional, la vida republicana, casi siempre fue amarga, pudo desarrollarse evolutivamente. Los presidentes solían ejercer influjo decisivo; su poder era inmenso, incontrolado dentro del lapso en que ejercían la dirección de la República. Imponían a sus sucesores, pero éstos, conscientes de la fuerza que reúne el poder presidencial, jamás se resignaron a ser meros ejecutores de directivas ajenas. Y en esa renovación de fuerzas, de procedimientos y de hombres, la democracia argentina se salvó y la República subsistió aun en las épocas dolorosas del fraude.
A este gran recaudo constitucional, los círculos de intereses que siempre rodean al poder personal quieren suprimirlo, no en interés del país, sino en su propio interés. No tienen la responsabilidad histórica del presidente, sino la oportunidad de enturbiarse con el fango de los negociados y de beneficiarse con el usufructo de su influencia, operando ala sombra del poder presidencial.

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Con plena responsabilidad digo que aún cuando el presidente fuese un hombre de mi partido, tal es el conjunto que concentra el poder presidencial que podría lograr su reelección indefinida, aunque no representara a las corrientes más cuantiosas de la opinión pública. Esta situación iría socavando el régimen republicano y abriendo una fisura profunda entre el gobierno y el país y su consolidación habría de provocar en esta tierra, que siempre ha sido tierra de resistencia a la opresión, las reacciones que son condignas a los pueblos que aman y defienden su libertad. A la primera reacción, el Régimen está muerto. Si triunfa, no tiene otro remedio que la huída, pero si logra la victoria, la sangre derramada...
Visca. - Estamos frente a una cuestión ajena al debate...

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúe en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - Hablar de la reelección es estar fuera de la cuestión. Ese es el drama...

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Pero si logra la victoria, la sangre derramada convierte al presidente en su prisionero para siempre; no puede volver a ser un hombre común, desfilar por la calle, porque los odios despertados le obligan a permanecer en el poder y rodearse de la vigilancia que protege al poder. Podría huir al extranjero, pero sus parciales se lo impedirían, porque necesitan la continuidad para su defensa...

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

LOS ANTECEDENTES DE LATINOAMERICA
Lebensohn. - Esta es la trágica historia de todos los dictadores latinoamericanos. Esta es la historia de Rosas.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Esta es la historia de los presidentes latinoamericanos que convocaron a asambleas constituyentes con el propósito de modificarla Constitución a fin de posibilitar sus reelecciones...

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - No interrumpan los señores convencionales al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - Tengo aquí una cantidad de antecedentes que demuestran hasta que punto el dolor de los pueblos de Latinoamérica ha necesitado crear exigencias constitucionales como las del artículo 77 para defender su derecho a la libertad.
En Guatemala, pequeño país que estuvo sometido a dictaduras, el presidente no pudo ser reelecto, sino después de doce años del cese de su ejercicio.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn.- La Constitución de México expresa que por ningún motivo y nunca podrá volver a desempeñarse ese cargo después de concluir su mandato, en Nicaragua no pueden ocupar la primera magistratura ni los parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo grado de afinidad del presidente de la República o del que ejerza la presidencia durante cualquier tiempo de los últimos seis meses anteriores a la elección; el militar que hubiese estado en servicio activo sesenta días antes de la elección se halla en la misma situación; en Panamá..,
Un convencional. - Panamá, ¿qué país es?
Lebensohn. - Se ve que es convencional de la mayoría. Lo mismo ocurre en Panamá respecto de los parientes del presidente dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad. Y así en toda Latinoamérica, salvo Santo Domingo y Paraguay.
¿Qué son los veinte años de reelección de Estrada, en Guatemala; qué son los trece años de reelección de Ubico, en el mismo país? ¿Qué es el Trujillo, en Santo Domingo y las reformas constitucionales de 1929, 1932 y 1934 introducidas por él? Cuanto más despreciable en un régimen, tanto más reformas constitucionales.
En Cuba, en 1925, se produce al advenimiento de Machado al ejercicio del poder, ya en 1927 reforma la Constitución para conectar su prolongación indefinida, hasta que en 1933, después de haber martirizado a ese pueblo con sus torturas y sus «porristas”, después de haber ensangrentado la hermosa isla del Caribe, huyó a Estados Unidos, donde pasó sus últimos días en el desprecio de su patria. ¿Qué es de Venezuela, que tuvo desde 1908 hasta 1935 el mismo dictador, Juan Vicente Gómez, de quien sólo se liberó el país con su muerte? El día de la muerte de Gómez el pueblo se abalanzó contra las puertas de la cárcel “La Rotunda” y aserrando los barrotes extrajo engrillados a combatientes de la juventud, a universitarios, a los mejores hombres de Venezuela que habían estado enfrentando el régimen despótico.
En México, desde 1877 hasta 1911, durante treinta y cuatro años que podríamos calificar con adjetivo de Yrigoyen. «Años seculares” la sangre cubrió los caminos de la tierra mejicana al grito de “no reelección”, y el pueblo estuvo despojado de su libertad y el país de su adelanto moral durante medio siglo por la ambición de mando de un presidente y de sus corifeos, que disponían de todos los resortes del poder para la permanencia en el gobierno. Es Leguía, en el Perú, que en 1919, apenas llegado al poder, convocó a una convención constituyente. Pretextaba también la inclusión de garantías sociales, mas su propósito real era posibilitar su permanencia en el poder, que mantuvo hasta 1931, en que fue derribado después de catorce revoluciones; cayó preso y murió en la cárcel.
Giovanelli. - ¿Cómo terminó Yrigoyen?

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
López Sansón. - Ustedes lo invocan a Yrigoyen cuando les conviene.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa el señor convencional por Buenos Aires en el uso de la palabra.
Lebensohn. - En el Brasil Getulio Vargas llegó al gobierno en 1930 y permaneció en el poder hasta 1944.
Miel Asquia. - Yo pregunto, señor presidente...
Presidente (Mercante). - No interrumpa el señor convencional al orador que esta en el uso de la palabra.
Lebensohn.- De 1930 a 1934 fue presidente provisional. En 1934 se dictó la nueva Constitución democrática brasileña, y en 1938, concluido el período presidencial, el jefe de Estado, que no podía ser reelegido, de acuerdo con la Constitución, por acto de fuerza personal promulgó una Constitución corporativa -que, por singular paradoja, es la única Constitución corporativa del mundo, pues la italiana y la alemana nunca existieron- y permanece en el poder hasta 1943, en que fue derribado por un golpe de Estado.
LA REFORMA DE LA CONSTITUCION DE ESTADOS UNIDOS
Es la historia trágica de América latina, es la historia trágica de la Argentina. Y a mi me extraña que un hombre tan culto como el señor informante del sector de la mayoría, que invocó en abono de su tesis, en favor de la reelección presidencial, la opinión de Hamilton, centralista y conservador, en los comienzos de la organización constitucional norteamericana, no haya invocado las actuales corrientes constitucionales norteamericanas. En Estados Unidos –después de la histórica presidencia de Roosevelt, salvador de la humanidad-, en Estados Unidos, donde el federalismo garantiza los derechos del pueblo y evita la omnipotencia del estado federal...
Miel Asquia. - Perón, salvador del pueblo argentino.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa con la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - A pesar de que en Estados Unidos las libertados públicas gozan de una total garantía...
Perazzolo. - Y hay reelección de presidente también.
Lebensohn. - A eso voy, señor convencional.
Se ha promovido la reforma constitucional, y el Congreso Federal ha encarado, por el procedimiento de enmiendas, la reforma constitucional prohibiendo que ningún presidente pueda permanecer más de ocho años en el poder. Esta decisión fue adoptada en 1947 por más de dos tercios de votos constitucionales de la Cámara de Representantes y del Senado de la Unión, y notificada a la secretaría de Estado el; 21 de marzo de 1947.Establece esta resolución que tiene que ser ratificada en el término de siete años para convertirse en reforma constitucional. Y asómbrese el señor presidente y el informante de la mayoría: rápidamente veintidós Estados ratificaron la enmienda, a pesar de que faltan más de cinco años, y estos Estados no son los representativos de una corriente política. Tengo los últimos cuatro, que lo han hecho en el curso de los últimos meses del año pasado. Son: Virginia, controlado por el Partido Democrático; Missisipi, controlado por el Partido Democrático; Nueva York, cuya Legislatura tiene una representación mixta democrática-republicana, y South Dakota, republicano.
Es decir que en la democracia norteamericana, en la que el ejemplo de Washington fue regla moral imperativa que contuvo las reelecciones pasado el término de los ocho años; -regla moral que únicamente no rigió cuando circunstancias históricas exigen una reelección- cuando se vio que había un peligro para el futuro, se puso en movimiento la máquina constitucional para impedir que en función de esa posibilidad pudiera construirse un gobierno fuerte que fuera opresor de las libertades norteamericanas.
LA CONFESION DE LA MAYORIA
Sampay. - Estados Unidos pudo elegir por tercera vez a su presidente Roosevelt en un caso en que era necesario para la salvación del país.
Lebensohn. - Eso abona mi tesis, señor convencional, porque si habiendo existido un solo caso, un caso tan evidente de necesidad, la enmienda del pueblo norteamericano resolvió suprimir las reelecciones, eso demuestra cuál es el sentido y la fuerza de los principios constitucionales.
Sampay. - Como allí, también aquí podría ocurrir que después de la reelección de Perón tuviéramos que poner otra vez la prohibición de reelegir.
Lebensohn. - Es decir, que se trata de una reforma constitucional que no es permanente, sino que se adecua a las necesidades del presidente de la República, que nos está presidiendo desde ese sillón.
Borlenghi. - Porque es un caso excepcional, como el de Roosevelt.
Lebensohn. –A confesión de parte, relevo la prueba. La mayoría, por la voz de su miembro informante, ha declarado que la reforma de este artículo se hace para Perón, que era lo que nosotros sosteníamos ante el pueblo argentino.
Waite Figueroa. - Perón es el San Martín de esta época.
Lebensohn. - El elogio del señor convencional es pequeño. A Leguía lo llamaban el Júpiter americano...
Presidente (Mercante). - Ruego a los señores convencionales que no interrumpan al orador.
AYER Y HOY
Lebensohn.- Lo más extraordinario es que el propio actual presidente de la República y el presidente de la Comisión Revisora de la Constitución han tenido un concepto tan cerrado de lo que debe ser el mecanismo que impida las reelecciones en la vida argentina por sus efectos de la moral cívica, que cuando subscribieron en calidad de ministros del gobierno de facto el decreto de los partidos políticos, establecieron en función de dignidad política, que no podían ser reelectos, por ningún concepto, ni por ninguna mayoría, los presidentes, los vicepresidentes y los secretarios de hasta los subcomités de barrio. Y ahora quieren la reelección del presidente de la Nación.
LA ACTITUD RADICAL
El Radicalismo adjudica a esta reforma constitucional la única que acaba de confesarse públicamente. Su actitud no puede ser modificada por la existencia de algunas disposiciones que contemplan anhelos sostenidos por nuestro partido.
Han sido expuestos, en general, en forma de simples enunciados teóricos, desprovistos del sistema de garantías indispensable para su eficacia por el moderno constitucionalismo, y repiten el arsenal de frases creado para desorientar a la opinión pública y levantar una cortina de humo sobre el objetivo de la reforma. La negativa del sector radical, impuesta por las circunstancias en que vive el país, no implicará definición sobre ningún principio particular en sí, sino considerándolos en su carácter de partes Inseparables de un plan destinado a sofocar las libertades argentinas.
Reelección presidencial, constitucionalización de la legislación represiva del Régimen, culminación del proceso de centralización. He ahí la reforma. Todos sus demás aspectos estaban en la legislación o podía alcanzarse mediante la legislación: derechos del trabajador, incompletos y falseados; los derechos de la familia, imprecisos e innocuos; disposiciones atinentes a servicios públicos que en parte se acercan a nuestro programa. Todo cabía como desarrollo dentro del gran encuadre orgánico de la Constitución del 53. Lo único que no podía lograrse era la remoción del infranqueable obstáculo a la ambición de mando de los gobernantes. De ahí y sólo de ahí nació la reforma.
UN PLAN PROGRESIVO
Quién siguió atentamente los acontecimientos ocurridos en los últimos años pudo creer que muchos, lesivos a nuestro pensamiento democrático, constituían simples expresiones del azar, reacciones temperamentales ante episodios de carácter personal, devaneos teóricos de asesores extraños a nuestro ambiente. Más si dirigimos la mirada hacia atrás advertimos que todos estos hechos aparentemente aislados se integran como piezas de una estructura coherente y orgánica y se advierte que un hábil estratego ha venido cumpliendo progresivamente un plan que arriba a su meta. Destrucción del sindicalismo independiente, avasallamiento de las universidades, humillación del régimen parlamentario, monopolio de la radio y del cine, restricción de la libertad de prensa, manejo discrecional de los fondos públicos y de los inmensos recursos sustraídos a la producción, absorción burocrática del control económico y la reelección indefinida del jerarca.
EL APARATO REPRESIVO
Ya están dadas las condiciones totalitarias. Y también dado el aparato represivo del Régimen para ahogar la insurgencia del pueblo cuando se aperciba de la realidad de su destino. ¿Qué otra cosa significa la revalidación del decreto ley de seguridad del Estado, merced a la jurisprudencia de la Suprema Corte?, de ese decreto ley de corte y mentalidad fascista, que establece que las huelgas declaradas ilegales -y las declara el organismo administrativo dependiente del presidente de la República-, constituyen delitos y que quienes los estimulan reciben pena no excarcelable.
¿Qué otra cosa significa el registro general de personas, que dará al gobierno la noción precisa de todas las actividades y movimientos de los habitantes del país, habitándolo para la vigilancia característica de los Estados policiales? ¿Qué otra cosa significa la sanción de la ley de organización del país para la época de guerra, que rige en época de paz, que permite al arbitrio del presidente de la Nación declarar estados de conmoción interna o de emergencia grave y reemplazar a las autoridades políticas y administrativas normales por autoridades militaras, y substraer a los ciudadanos de la jurisdicción de los jueces de la ley civil para someterse al juicio sumario de la ley militar?
¿Qué significa esto? Es el terror, es el ejército que avanza sobre un país conquistado. En su despliegue, las tropas llegan a una localidad, se apoderan de personas y cosas y de su destino. Es la ley de la guerra, la ley indispensable para que detrás de los ejércitos no existan retaguardias enemigas. ¿Quién ha pensado eso para que rija dentro de su propio país, con relación a sus propios nacionales, como instrumento de dominación que solo es concebible en esos Estados extraordinarios en que la ley suprema es la victoria en el terreno de las armas?
¿Qué otra cosa importa la reforma del Código Penal, que cancela prácticamente el último medio de emisión del pensamiento, la tribuna callejera, puesto que su concepto del desacato instituye el delito de opinión en sus términos más altos?

-Suena la campana indicadora de que ha vencido el término de que dispone el orador para hacer uso de la palabra-

Presidente (Mercante). – Ha vencido el plazo para hacer uso de la palabra, señor convencional por Buenos Aires.
Albarracín Godoy. - Hago indicación de que se prorrogue el término.
Presidente (Mercante). - Se va a votar si se acuerda al orador prórroga del término para usar de la palabra.

- Resulta afirmativa de 109 votos; votan 138 señores convencionales-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - ¿Para qué y en previsión de qué ha sido sancionado este aparato represivo que coloca un dogal sobre el cuello del hombre del pueblo y somete el honor, la libertad, el pensamiento y el nivel de vida de los argentinos al arbitrio del presidente de la República? No somos nosotros quienes hemos despertado pasiones con la ley del odio, de la división y de la persecución. La nuestra es la prédica de la tolerancia en el respeto de la opinión ajena, de la paz en la dignidad del derecho y de la igualdad en el ejercicio común de la libertad. Triste destino de nuestro país seguir el camino que los otros recorrieron sin que su experiencia ni final sirvieran de lección. Con los mismos métodos, con las mismas técnicas, aquellos conductores dominaron a sus pueblos y les enseñaron a idolatrar, a odiar y hasta a morir conforme a la voz de mando que descendía entre el coro alucinante de las grandes multitudes organizadas.
LA REVOLUCION-CONTRA
Rotas aparentemente las coyunturas del fraude, el país debía ingresar en el orden dinámico de la libertad y debatir en la agitación fecunda de la democracia las formas de superación política y de transformación económica y social reclamadas por el espíritu popular, sostenidas por el Radicalismo y postergadas por la coacción electoral. Fue necesario copar la revolución que maduraba en las conciencias, conquistar la adhesión de los sectores populares satisfaciendo sus reivindicaciones más inmediatas y mantener la disposición del poder del Estado para impedir cualquier modificación de estructura que afectase al orden impuesto. No fue un movimiento progresista, fue una fase negativa la revolución-contra que llamara Mac Leish, pero una fase, en fin, del proceso revolucionario que se esta desarrollando en la humanidad. Sólo intento frenar el impulso de transformación social, que es el signo de la época, con reajustes que mantuvieron inalterables las relaciones de producción capitalista una amortiguación del régimen del privilegio tendiente a fortalecerlo y a confundirlo con el Estado.
A la preeminencia de la oligarquía terrateniente formada al amparo del poder político, en la época de la afirmación de los valores agropecuarios, sucedió la de las expresiones financiero-industriales vinculadas al poder revolucionario, que facilitó así el transito de nuestra estructura capitalista a las nuevas formas impuestas por el desarrollo económico. Al servicio de esta evolución se colocó a los recursos del país, entregando los dispositivos del control económico-financiero de la Nación a representantes conspicuos de la nueva oligarquía.
Los hechos probarán a nuestros amigos obreros, en su debido tiempo, que la justicia social no fue un fin en si mismo, sino un medio de lograr el apoyo popular para conquistar el poder y luego realizar desde él los otros objetivos de quienes se embarcaron en la gran aventura de dominar al país.
Fue la misma estrategia social de Napoleón, figura histórica grata al espíritu del presidente, que proclamó los ideales de la Revolución en tanto sofocó su espíritu, alejó a los hombres que le eran leales y recreó el absolutismo para su mayor gloria imperial. Fue, en otro sentido, la experiencia de Bismarck, cuyo ideal prusiano de potencia inspira al oficialismo. El Canciller de Hierro no hizo sancionar las primeras leyes sociales alemanas movido por sentimientos de justicia, sino guiado por la voluntad de atraer a los trabajadores para dominarlos y forjar con su apoyo una economía y un ejército adecuados a sus planes imperiales. Y fue también la reciente experiencia de los pueblos subyugados por el fascismo que entregaron su libertad y su vida en la ilusión fugaz de suprimir su inseguridad económica.
EL PODER PERSONAL
La finalidad de fortificar y perpetuar el poder adquiere plena evidencia en la reforma. La experiencia de casi un siglo señaló las deficiencias de la Carta del 53 en las limitaciones del poder personal de los presidentes, origen de gran parte de nuestros males políticos. Más el proyecto no recoge esa experiencia. El régimen de intervenciones, del estado de sitio, de provisión de cargos públicos y de gastos ilegales permanece con sus fallas actuales. Se aclara la imprecisión de conceptos en cuanto a la prorroga de sesiones del Congreso, pero en sentido desfavorable a la buena doctrina. No se contemplan garantías efectivas para el resguardo de la autonomía de las provincias y prácticamente se las ha colocado en situación de dependencias del poder central al condicionarse su autonomía a cooperaciones que las privan de seguridad política.
No se prevé la convocatoria automática del Congreso para juzgar de la pertinencia del estado de sitio que puede declarar el Poder Ejecutivo durante el receso, o en su defecto, la creación de una comisión parlamentaria permanente que lo substituye en esa función. Se incluye, en cambio, el estado de prevención y alarma, al que se califica de intermedio con el de sitio. Más puede ser declarado al arbitrio del Poder Ejecutivo, aun durante el funcionamiento del Congreso, y excluye la opción del abandono del país a los detenidos.
La ley de residencia, sancionada por la oligarquía para reprimir el movimiento obrero, cuya derogación comprometieron los diputados gremialistas, no solamente queda, sino que se incorpora al texto constitucional. Aparecen bases constitucionales igualmente para el decreto-ley de delitos contra la seguridad del Estado, y para la vigencia, en época de paz, de la ley de organización del país para la época de guerra, al establecerse, en expresión de estudiada ambigüedad, la aplicación del Código de Justicia Militar a los civiles asimilados.
ABSOLUTISMO ECONOMICO AL SERVICIO PRIVILEGIO
Podrá tener el Poder Ejecutivo presupuestos por períodos de tres años, sellar moneda y fijar su valor y negarse a contestar verbalmente las interpelaciones a sus ministros. En el campo económico se constitucionaliza el actual monopolio de exportaciones e importaciones, sin prever recaudos que evítenla formación de un absolutismo económico al servicio del privilegio. Nosotros queremos el contralor social de la economía, pero con un Estado dirigido democráticamente, en forma tal que todas las fuerzas de la sociedad intervengan, sin interferencias deformadoras, en la expresión de la voluntad colectiva y tengan al Estado como agente y no como dueño de la comunidad.
Este monopolio en los últimos años, ha significado el manejo sin publicidad, sin fiscalización de la opinión pública ni del Parlamento, de recursos muy superiores a los del presupuesto nacional y la regulación discrecional del rendimiento ni del trabajo del campo argentino. El presidente de la República, por intermedio de sus funcionarios, ha dispuesto discrecionalmente de miles de millones de pesos. Ni aún hoy en día el país puede enterarse de la naturaleza de las operaciones de compra o de venta realizadas, de su conveniencia ni del destino de esas inversiones.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - De lo que es el monopolio tal como lo incorpora el proyecto de reforma constitucional, sin ningún recaudo y sin tener en cuenta lo que aconseja la experiencia argentina, pueden dar fe dos hechos actuales.
Primero la mayor parte de la cosecha de maíz del año pasado se encuentra acumulada en los sitios de producción, semiinvadida y destruida por los parásitos.

-Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Visca. - Sinceramente, es lamentable que el señor convencional...
Lebensohn. - Me faltan pocos minutos y ruego a los señores convencionales me permitan examinar la realidad del régimen que se quiere constitucionalizar.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - En segundo lugar, la carencia de divisas fuertes está creando una crisis en nuestro intercambio internacional. Faltan elementos imprescindibles para la reposición del utilaje industrial y los que se hallan se cotizan a precios de exacción.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Ruego a los señores convencionales no interrumpan al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - El presidente y sus asesores dispusieron de centenares de millones de pesos para la adquisición de barcos. Nos parece muy bien pero en su mayor parte fueron acordados a grupos navieros particulares y no destinados a la adquisición de barcos para la Flota del Estado. Con el dinero del país, con sus divisas, por las cuales la Nación sacrifica su economía...

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - ...el señor Dodero adquirió una gran flota. Transportan sus barcos la producción nacional, los inmigrantes y gran parte de las importaciones, en situación de privilegio, pues se los prefiere para evitarlas demoras que existieron hasta hace poco tiempo en el puerto de Buenos Aires. Con los dineros del Estado se adquirieron los barcos; con los contratos del Estado se les paga; pero los barcos no son propiedad del Estado, sino propiedad privada del Señor Dodero, el gran amigo del presidente de la Nación.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

OSCUROS PRESAGIOS
Lebensohn. - La reforma se consuma bajo oscuros presagios. Los discursos del presidente ofrecen, alternativamente, la paz de la sumisión o amenazan encender en guerra al país. El presidente necesita crear un clima conmocional. Es la característica de estos regímenes, para los cuales es fatal la tranquilidad que permita reflexionar. Tiene sus razones. Recibió el gobierno en condiciones económicas afortunadas que jamás se dieron. Desde el comienzo de la guerra, Argentina entregó su producción y sus importaciones se restringieron al mínimo. Los países proveedores estaban absorbidos por el esfuerzo militar. Nuestra industria naciente debió multiplicarse para atender a las necesidades nacionales. Floreció el espíritu de empresas y la capacidad técnica. El trabajo argentino, el trabajo de nuestros despojados productores agropecuarios, acumuló los grandes saldos en oro y divisas que se atribuyó la jactancia del régimen. La coyuntura económica hizo pasar a la Argentina de país deudora acreedor y, en consecuencia, de economía independiente. Ese inmenso caudal ofrecía las perspectivas más halagadoras para el porvenir nacional. Pero en pocos meses ha sido dilapidado y nuestro país se encuentra en extraordinarias dificultades para satisfacer sus exigencias de importación. Se sienten los pródromos de la crisis. El derroche oficial pudo ser posible extrayendo a la producción las grandes diferencias entre el precio interno y el externo de que el gobierno se apropiaba. En baja los precios mundiales, el peso de nuestra máquina burocrática extenúa a la economía. La ineptitud y el despilfarro trasladan su incidencia al aumento del costo de la vida. La inflación avanza vertiginosamente. El Régimen comprende que tendrá que mostrar su verdadera índole. Cuando los vientos de la prosperidad cubrían nuestra tierra, pudo aumentar salarios que no afectaban las ganancias impresionantes de los grandes consorcios, pero para cuando la utilidad merme, está decidido a arrojar el peso de la crisis sobre los hombros obreros. A la desvalorización monetaria que restringe el salario real, seguirá una política de congelación de sueldos que los volverá, en su capacidad adquisitiva, al nivel de 1943, en los tiempos de la oligarquía conservadora.
En nombre de la lucha contra la agresión extranjera requerirá sacrificios al país, y descalificará como traidores a cuantos se opongan a sus agresiones contra las libertades argentinas.
Hará rápidamente elecciones en las provincias intervenidas, e inmediatamente e iniciará la nueva política, el viraje hacia la derecha, apretando el torniquete extorsivo.
LA PRORROGA DE MANDATOS
Presume la reacción popular, y para evitarla está urdiendo un inaudito atento contra la democracia: la suspensión de las elecciones que debían verificarse en 1950, para la renovación parcial de la Cámara de Diputados y la elección de la mayor parte de los gobiernos provinciales. Se prorrogan los mandatos de los diputados y se convertirá a las legislaturas provinciales en constituyentes sui generis ‘para prorrogar a su vez el mandato de gobernadores, legisladores municipales. El Régimen aspira a un interregno de tres años para aplastar al espíritu de independencia popular y someter a los argentinos al orden silencioso de los oprimidos sin esperanza.
Perspectivas dramáticas son éstas. Errado está el Presidente si presume la mansedumbre de este grande y generoso pueblo. Escuche las inspiraciones del patriotismo por encima de los círculos de intereses que rodean al poder. Aún es tiempo para detener esta marcha que conducirá al país al despeñadero. ¡Que Dios inspire a su espíritu y salve a la Nación!
SEGUIREMOS LA LUCHA
Nosotros seguiremos nuestra lucha, dispuestos siempre a tender la mano de la cordialidad argentina en el decoro hoy ausente de la libertad. No nos sentimos adversarios del hombre del pueblo que votó en contra nuestra. Sus aspiraciones nacionales son nuestras aspiraciones nacionales. Cree, a través de los dispositivos oficiales de información, que son los únicos que hasta él llegan, que se quiere operar una grande y justiciera modificación del panorama argentino y le presta el aporte sincero de su devoción. El Régimen sólo podrá subsistir mientras pueda mantener a ese hombre en el desconocimiento de la realidad nacional; mas, a medida que transcurran los acontecimientos, el tiempo, que es el gran maestro de la vida, irá probando quiénes estuvieron lealmente al servicio de esta causa revolucionaria, por la que hemos luchado con sangre de nuestros corazones.
En balde será la armazón de fuerza que se pretende erigir. Como todo lo edificado sobre cimientos de arena, caerá ante el primer soplo de la adversidad.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - No es ésta la nueva Argentina; ésta es la última etapa de la vieja Argentina, de aquella que fue frustrando a través de mil formas cambiantes a la Argentina irrealizada que quisieron forjar los creadores de la nacionalidad. Tiene su mismo sentido de goce sensual de la vida, su misma moral de éxito y del poder.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - Frente a este régimen que intenta reducir a nuestro pueblo a la categoría de masas semejantes y moldeables al redoble de las consignas de propaganda, confiriéndole la justicia como dádiva y la solidaridad como soborno, afirmamos nuestra absoluta convicción en la lealtad del hombre del pueblo con el destino nacional, y en su aptitud para elevarse a los grandes fines y a las grandes responsabilidades, en el libre albedrío negado por los mecanismos de comprensión espiritual que caracterizan ala actual dictadura. Desvalidos de poder material, sin prensa, sin radio, sin aulas y sin armas, sin bancos ni gobiernos, libramos esta batalla...

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - ...con victoriosa confianza en la prevalencia final de los ideales que nutrieron la historia argentina, serenos y seguros, porque son nuestros la razón y el futuro.

-Suena la campanilla indicadora de que ha vencido el plazo de que disponía el orador-

Presidente (Mercante). - Señor convencional; ha vencido el plazo de que disponía para su exposición.
Lebensohn. - El propio miembro informante de la mayoría ha confesado ante la conciencia argentina que la Constitución se modifica en el artículo 77 para Perón, con el espíritu de posibilitar la reelección de Perón.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - La representación radical desiste de seguir permaneciendo en este debate, que constituye una farsa.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-
Varios señores convencionales abandonan sus bancas.
Lebensohn.. - Volveremos, volveremos a dictar la constitución de los argentinos.
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Fuente: Extraído del libro “Pensamiento y Acción” publicado por la Fundación Máximo Mena