sábado, 3 de febrero de 2018

EMMELINE PANKHURST seguro que no tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas.

EMMELINE PANKHURST seguro que no tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas.


EMMELINE PANKHURST seguro que no tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas.

1914. Hartford, Connecticut

Señora Hepburn, señoras y señores: Muchas personas vienen a Hartford para hacer frente a las reuniones, de alguna forma, como defensores. Esta noche no me dirijo a esta reunión en Hartford para para defender una reforma. No vengo aquí como una defensora, porque cualquier posición que el movimiento sufragista puede ocupar en los Estados Unidos de América, en Inglaterra ha ido más allá del ámbito de la defensa y ha entrado en la esfera de la política práctica. Se ha convertido en el tema de la revolución y la guerra civil, así que esta noche no estoy aquí para defender el sufragio femenino. Las sufragistas estadounidenses pueden hacerlo muy bien por sí mismas.
Estoy aquí como un soldado que ha abandonado temporalmente el campo de batalla con el fin de explicar -parece extraño que tenga que hacerlo- qué es la guerra civil y cómo es cuando la libran las mujeres. No estoy aquí sólo como un soldado temporalmente ausente del campo de batalla; Estoy aquí -y eso, creo, es la parte más extraña de mi visita- Estoy aquí como una persona que, de acuerdo con los tribunales de justicia de mi país, no tiene ningún valor para la comunidad: debido a mi estilo de vida se ha juzgado que soy una persona peligrosa, bajo pena de trabajos forzados en una prisión. Así que debe haber algo de interés en escuchar a una persona así. Me atrevo a decir que, en la mente de muchos de ustedes, seguro que no tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas. [...] [Advierte de que va a empezar a tutear]

Ahora, en primer lugar quiero hacerte entender lo inevitable de la revolución y la guerra civil, incluso por parte de las mujeres, al llegar a una determinada fase en el desarrollo de la vida de una comunidad. No es nada difícil si los revolucionarios vienen de Rusia, si vienen de China, o de cualquier otra parte del mundo, si son hombres, para hacer entender la revolución en cinco minutos; cada hombre y cada mujer comprenden a la perfección los métodos revolucionarios cuando son adoptados por los hombres.

Muchos de ustedes han expresado su simpatía, probablemente incluso la simpatía práctica, con los revolucionarios en Rusia. Me atrevo a decir que ha seguido con gran interés la historia de cómo el revolucionario chino, Sun Yat-sen, llevó a cabo la revolución china de Inglaterra. Y sin embargo me encuentro en los periódicos americanos que hay una gran cantidad de incomprensión ante el hecho de que una de las principales mentes dedicadas a la realización de la revolución de las mujeres, por razones de conveniencia, se encuentre en París.

Sería muy fácil que lo entendiera y no sería necesario entrar en explicaciones si al definir la conveniencia de revolución lo estuviera haciendo un hombre, en cualquiera de estos países, incluso en una parte del Imperio británico conocido como es Irlanda. Si un revolucionario irlandés hubiera ocupado esta reunión, y muchos han abordado las reuniones de todo Estados Unidos durante los últimos veinte o treinta años, no sería necesario explicar la necesidad de revolución más allá de decir que la gente era negada en su país y que a esa gente, es decir los hombres, se le ha negado el derecho de autogobierno. Eso explicaría la situación. Si yo fuera un hombre y te dijera: "Yo vengo de un país que profesa tener instituciones representativas y sin embargo me niegan los derechos de representación," usted entendería que ese ser humano , siendo hombre, se estaría justificando en la adopción de métodos revolucionarios para conseguir instituciones representativas. Pero, ya que soy una mujer, se hace necesario explicar, en el siglo XX,  por qué las mujeres han adoptado métodos revolucionarios para ganar los derechos de la ciudadanía.
 A pesar de que nosotras tenemos nuestras reivindicaciones claras, siempre hay que argumentar nuestra postura e instar a los hombres de nuestro público a que entiendan un hecho muy simple: que las mujeres son seres humanos. Es evidente que no todos se dan cuenta de que somos seres humanos ya que, en caso de ser ser así, no sería necesario discutir por qué las mujeres, que sufren de la injusticia intolerable, se conducen para adoptar métodos revolucionarios. Tenemos, en primer lugar, que convencerte de que somos seres humanos, y espero ser capaz de hacerlo en el transcurso de la noche pero, antes de hacerlo, quiero poner sobre la mesa algunos argumentos políticos sobre los argumentos para el sufragio y la adopción de métodos de militantes para ganar derechos políticos.

Una gran parte de ustedes han sido llevados a creer, a partir de escasos relatos que obtienen en los periódicos, que en Inglaterra hay una manifestación extraña: una nueva forma de histeria que se extendió por parte de la población feminista. Esta histeria toma la forma irresponsable de romper ventanas, quemar cartas. [...] Es tan irracional que dices: incluso si estas mujeres tuvieran la inteligencia suficiente para comprender lo que estaban haciendo, y realmente quisieran el voto, han adoptado los medios más irracionales para conseguirlo. "¿Cómo van a convencer a la gente de que deben contar con el voto rompiendo sus ventanas?". Se nota que no entiende el significado de nuestra revolución en absoluto y yo quiero mostrar que, cuando se hace daño a la propiedad, no se hace con el fin de convertir a la gente al sufragio femenino en absoluto. Se trata de un práctico medio político, el único medio que consideramos abierto a personas sin votopara lograr una situación política, que sólo puede ser resuelta si se da a las mujeres el voto.

Supongamos que los hombres de Hartford tuvieron una queja, y pusieron esa queja ante su legislatura, y la legislatura obstinadamente se negó a escucharlos, o eliminaron su queja; ¿cuál sería la adecuada y constitucional forma práctica de conseguir su queja eliminada? [...] Es muy sencillo y perfectamente fácil para las comunidades de voto, llevar sus quejas si actúan en combinación y hacer un ejemplo de legislatura, cambiando la composición de la legislatura y el envío de mejores personas para tomar el lugar de los que han dejado de hacer justicia.

Pero imaginad que los hombres de Hartford no estaban en la posición de ser electores. ¿Qué harían? Tendrían que hacer una elección entre dos males: presentar su queja de forma indefinida a un estado injusto de las cosas, o levantarse y adoptar algunos de los medios anticuados por el cual los hombres en el pasado consiguieron remediar sus quejas. Sabemos lo que ocurrió [...] cuando sintieron que no podían esperar más [...]. Comenzaron por el Tea Party en Boston, y continuaron hasta ganar la independencia de los Estados Unidos de América. Eso fue lo que sucedió en los viejos tiempos.

Es perfectamente evidente para cualquier mente lógica que, cuando tienes el voto, se puede salir de cualquier legislatura o elegir a otras personas que estarán más atentas a sus demandas. Pero está claro que, si no ha conseguido el voto, debe someterse a las leyes justas o injustas, hasta que llegue el momento inevitable en el que usted se rebele contra esa injusticia utilizando medios violentos para poner fin a la misma. Es lo que escuchamos hablar a los políticos sobre el derecho inherente de la revolución y rebelión por parte de los seres humanos que padecen injusticia intolerable y en Inglaterra hoy estamos teniendo una situación provocada por los hombres que ilustra exactamente el caso. Tenemos en Irlanda hoy una situación muy grave. Me refiero al hecho de que agitadores irlandeses, delincuentes irlandeses, criminales irlandeses, que han sido condenados a largas penas de prisión en cárceles, convictos ingleses; han llegado a América y han pedido a la gente de los Estados Unidos que les den dinero para para que puedan combatir la rebelión irlandesa.

La rebelión irlandesa ha entrado por fin, en los últimos años, en la política práctica, y se ha encontrado una medida que ya ha pasado a través de la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores, dando a los irlandeses lo que siempre quisieron: autonomía. Es decir, el próximo junio, un parlamento va a ser establecido en Dublín, un parlamento irlandés, para la gestión de los asuntos irlandeses, distinto del gobierno en Londres.

La mayoría de los hombres en Irlanda lo deseaban; presumiblemente, la mayoría de mujeres accedió a su deseo, pero no se les preguntó si lo deseaban o no. Es cierto que en el curso de la rebelión irlandesa, las mujeres han supuesto una parte muy importante; y éste es un punto notable sobre el que me gustaría llamar su atención: que cuando los encarcelamientos de los irlandeses tuvieron lugar en el curso de su rebelión política, fueron tratados como delincuentes políticos; y cuando las mujeres, las que ayudan a los hombres, se metieron en las bobinas de la ley, todas las mujeres en Irlanda que estaban ayudando a los hombres para conseguir la autonomía, fueron tratadas siempre como delincuentes comunes y se les dio ese tratamiento. Usted ve a señoras incluso en una rebelión. Hay una ventaja en ser votante, y si usted no es un votante, es responsable de obtener mucho peor trato que los votantes. Ahora bien, hoy en día la situación es que la autonomía para Irlanda tomará efecto a principios del próximo año, o en el transcurso del próximo año.

Pero hay una parte de Irlanda que no quiere la autonomía. Hay una parte de Irlanda que prefiere ser gobernada desde Londres. En el norte de Irlanda, en el condado de Ulster. Por razones raciales, por razones religiosas, por razones económicas, la mayoría de la gente de allí no quiere la autonomía en absoluto. Se hacen llamar Leales, unionistas, y quieren mantener la unión con Gran Bretaña en su forma actual. Inmediatamente después de que el proyecto de ley estuvo claro, estas personas comenzaron a rebelarse. Tenían un líder, un hombre que formó parte de la última administración conservadora, Sir Edward Carson. Un distinguido abogado, un estadista distinguido: un irlandés. Sir Edward Carson llegó a ser el líder de la rebelión del Ulster. Ha abogado por la guerra civil: no sólo ha defendido la guerra civil, ha instado a los hombres de Ulster a prepararse para luchar si la guerra civil llega a ser. La primera etapa de esta rebelión fue la firma de una gran declaración en nombre de la Unión. Es bastante notable que no sólo los hombres firmaron esa declaración, sino que las mujeres firmaron también; Se invitó a las mujeres de Ulster a firmar la declaración junto con los hombres. Y a esas personas que dicen que la provincia de la mujer está aparte de la política, y que las mujeres por naturaleza no tiene ningún interés en la política, me gustaría decirles que hubieron más mujeres que firmaron la declaración que hombres en una cifra considerablemente mayor. 

Bueno, la última etapa de esta lucha, y la lucha en sí; está llegando a un punto crítico. Es el siguiente: que Sir Edward Carson ha estado haciendo discursos en los que se ha vanagloriaba de haber violado la ley; haber desafiado al gobierno británico para arrestarlo [...] Y quiero decir a ustedes en esta reunión "¿cuánto has oído hablar de todo esto en los periódicos americanos? ¿Has oído condena en voz alta de los periódicos ingleses?" No; los periódicos han aceptado con mucha calma el hecho de que la revolución se está preparando en Irlanda, y no hay uno de ustedes que pongan en duda el derecho de los hombres en Ulster a recurrir a la revolución si todo lo demás falla.

Bueno, hay otra imagen que quiero rescatar. Tenemos a Sir Edward Carson predicando la revolución y justificando el derramamiento de sangre -propia y ajena- en defensa de lo que él llama los derechos de la humanidad de Ulster, el derecho a gobernarse a sí mismos de la manera que prefieran. No ha dudado en defender el derramamiento de sangre en defensa de sus derechos ciudadanos, a tener el derecho a elegir la forma de gobierno que desea. Sir Edward Carson no ha sido arrestado; Sir Edward Carson no ha sido acusado de conspiración; Sir Edward Carson no ha sido enviado a la cárcel. Él ha estado haciendo exactamente el mismo tipo de discursos que yo he hecho hasta el mes de marzo pasado, con la diferencia de que -mientras él ha justificado el derramamiento de sangre humana en una revolución-, yo siempre he dicho que nada me iba a llevar al punto de afirmar que hay que destruir la vida humana en el transcurso de la revuelta de la mujeres. Ésa es la única diferencia entre sus discursos y los míos. Siempre he dicho que la vida humana es sagrada, y en la revolución de la mujer, respetamos la vida humana, y nos detenemos de lesiones hacia la vida humana.

Ahora, a esas personas que dicen que las mujeres son mejor tratadas que los hombres cuando se rompen las leyes, a aquellas personas que dicen que no hay necesidad de que las mujeres tomen los métodos de la revolución, quiero llamarlas con este apunte; aquí está Sir Edward Carson, un hombre que presuntamente por su educación y formación, debería ser más respetuoso con la ley que las personas que no están ya sea en posición de entender las leyes o votar por los que las hacen. Usted tiene Sir Edward Carson, un libertino fletado, yendo de aquí para allá hacia Inglaterra e Irlanda, por estos discursos; mientras que aquí me tiene a mí: una mujer arrestada y acusada y condenada a una larga pena de trabajos forzados por hacer precisamente lo mismo que usted ha hecho, aunque no haya tenido la misma justificación que yo. De nuevo quiero llamar su atención sobre el punto: todo ello a pesar de que Sir Edward Carson y sus amigos tienen el voto, y tienen la forma legítima y apropiada de obtener la reparación de sus agravios, mientras que ni yo ni ninguna de las mujeres tenemos ningún medio constitucionales ni métodos legítimos y reconocidos que nos amparen para obtener una reparación a nuestras quejas, excepto los métodos de la revolución y la violencia.
Bueno, ahora, quiero discutir con ustedes en cuanto a si el camino es el correcto: Quiero explicar todas estas cosas que no se han entendido: Quiero hacerte entender exactamente nuestro plan de campaña porque siento que la mayoría de personas son, por lo general, lógicas y que sólo se pueden hacer entender a los corazones de la gente que están en el lugar correcto. 

[…] Voy a hablar después de las quejas, pero quiero antes que nada hacer entender que esta guerra civil llevada a cabo por las mujeres no es la manifestación histérica que se pensaba que era, estaba cuidadosa y lógicamente pensada. […] No podíamos hacer otra cosa: era o permanecer en una situación peor de la que era antes de que todo esto comenzara, o seguir con estos métodos hasta que se asegurara la victoria. Quiero convenceros de que estos métodos ganarán, porque cuando se adoptan los métodos de la revolución, hay dos justificaciones que creo que son necesarias o que se deben desear. La primera es que se tiene una buena causa para la adopción de esos métodos desde el principio; y la segunda, que se ha adoptado métodos que -cuando se persiguen con coraje y determinación suficientes- están llamados a ganar a largo plazo.

Llevaría demasiado tiempo trazar el curso de métodos militantes adoptados por las mujeres, ya que hace tan sólo ocho años que la palabra militante fue utilizada por primera vez para describir lo que estábamos haciendo; hace alrededor de ocho años que se dio la primera acción militante hecha por las mujeres. No fue militante en absoluto, excepto que provocó la militancia por parte de aquellos que se oponían a ella. Hacer preguntas en las reuniones políticas es un derecho reconocido de todas las personas que asisten a las reuniones públicas; sin duda en mi país, los hombres siempre lo han hecho [...] En cualquier caso en Gran Bretaña es una costumbre, una larga tradición, hacer preguntas a los candidatos en el Parlamento y hacer preguntas a los miembros del Gobierno. Ningún hombre fue expulsado de una reunión pública por hacer preguntas, hasta que los votos para las mujeres entraron en el horizonte político. Las primeras personas que fueron expulsadas de una reunión política por hacer preguntas, fueron mujeres; fueron brutalmente maltratadas; se encontraron en la cárcel antes incluso de que hubieran transcurrido veinticuatro horas.
Pero los periódicos, inspirados en gran parte por los políticos, en realidad dijeron -en vez de que los hombres habían asaltado a las mujeres- que eran las mujeres las que eran militantes y a quienes había que culpar. Qué diferente es el razonamiento que los hombres adoptan cuando
se están discutiendo los casos de los hombres con respecto a los de las mujeres. Si hubieran sido hombres quienes hubieran hecho las preguntas y a quienes hubieran maltratado, habrían oído un coro de reprobación por parte de las personas que se negaron a responder a estas preguntas. Pero como eran las mujeres quienes lo hicieron, no eran quienes tenían los altavoces los que no quisieron responder a los culpables, sino que las culpables fueron las pobres mujeres que habían recibido sus golpes y arañazos, y que fueron puestas en prisión por haber celebrado una reunión de protesta en la calle después de que todo hubiera terminado. Sin embargo, fuimos llamadas "militantes" por hacer eso, y estábamos dispuestas a aceptar el nombre, porque la militancia para nosotras es de larga tradición; Estábamos decididas a presionar esta cuestión de la emancipación de la mujer hasta el punto de que ya no estamos para ser ignoradas por los políticos. 

Encontramos que todas las bellas frases sobre la libertad eran del todo para el consumo masculino, y que no las hicieron en forma alguna pensando en las mujeres. Cuando se dijo impuestos sin representación es tiranía, se decía "fiscalidad de los hombres sin representación es tiranía" pues todo el mundo aceptó tranquilamente el hecho de que las mujeres tenían que pagar impuestos y que incluso tenían que ser enviadas a la cárcel si no pudieran pagarles. Se encontró que el "Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", que es también un principio liberal de larga tradición, fue de nuevo sólo para el consumo de sexo masculino; la mitad de la gente ignoró por completo; que era el deber de las mujeres pagar sus impuestos y obedecer las leyes. De hecho, todos los principios de la libertad enunciados en cualquier país civilizado en la tierra, con muy pocas excepciones, están destinados exclusivamente a los hombres, y cuando las mujeres trataron de forzar la puesta en práctica de estos principios para las mujeres, entonces se descubrió que habían entrado en una situación muy, muy desagradable. 

Ahora, voy a pasar rápidamente por todos los incidentes que sucedieron después de que las dos primeras mujeres fueran a la cárcel por hacer preguntas a los ministros del gabinete, hasta llegar al momento en que nuestra militancia se convirtió en militancia real, cuando nos organizamos en un ejército base, cuando determinamos si era necesario para luchar por nuestros derechos; al igual que lo habían hecho nuestros antepasados. 

La gente empezó a decir que, mientras que era bastante justificable que la gente se rebelase contra la injusticia intolerable, era absurdo y ridículo que las mujeres lo intentaran porque las mujeres no podían tener éxito. La crítica proveniente de los hombres sostenía que no podíamos tener éxito. Ellos decían: "Estaríamos con usted si pudiera tener éxito, pero es absurdo que las mujeres que son el sexo débil, que no han conseguido llegar al control de los grandes intereses, que han conseguido muy poco dinero, que tienen deberes peculiares por ser mujeres que les desventajas extremadamente - por ejemplo, el deber de cuidar a los niños -…es absurdo que las mujeres piensen que pueden ganar sus derechos por medio de los combates". 

Entonces las mujeres decidimos mostrar al mundo que las mujeres, aunque "discapacitadas", todavía pueden luchar y todavía pueden ganar. Quiero mostrar cómo este plan fue cuidadosamente pensado, incluso nuestros ataques a la propiedad privada, que ha sido tan mal entendido. En Londres, grupos de hombres de negocios entraban a las reuniones muy, muy enojados con nosotras. Algunos tenían su comunicación telefónica cortada y no habían podido recibir telegramas de sus corredores de bolsa. Como es natural, venían a nuestras reuniones muy enojados como para entender la situación y sí ha sido posible hacerles entender. Algunos incluso se han mostrado entusiastas con nuestros métodos […]. 

Me gustaría sugerir que si, más adelante, mientras yo te estoy explicando estos asuntos, en la mente de cualquier hombre o mujer del público entran mejores planes para conseguir lo que queremos de un gobierno obstinado, estaría agradecida de que me digan un mejor plan para hacer frente a la situación.

Tenemos un sistema político en el que no se pueden realizar reformas en el libro de estatutos del viejo país a menos que sean iniciadas por el gobierno, por el gabinete, por el puñado de personas que realmente gobiernan el país. No importa si usted tiene a prácticamente todos los miembros del Parlamento de su lado, no podrá conseguir lo que quiere a menos que el gabinete inicie la legislación. Se puede presentar proyectos de ley, pero sabe bien que sólo se está registrando una opinión piadosa de un cierto número de electores de su circunscripción; puede ser la suya propia; pero que la opinión piadosa nunca encontrará su camino en el libro de estatutos de su país hasta que el gobierno que está en el poder, el primer ministro y sus colegas, introduzcan una medida de gobierno para llevar a cabo esa reforma. 
Pues bien, todo el problema de las personas que quieren la reforma está en llevar suficiente presión política sobre el gobierno para que inicie y redacte un proyecto de ley; y lo introduzca en primera instancia en la Cámara de los Comunes… para que finalmente aterrice con seguridad […] como ley del Parlamento. Bueno, las combinaciones de los votantes han tratado durante generaciones, incluso con el poder del voto, de conseguir sus reformas registradas en la legislación, y han fracasado. 

Bueno, ese fue el problema que tuvimos que enfrentar y se enfrentaron a él un puñado de mujeres. Independientemente de si gustan nuestros métodos o no,  hemos logrado que el sufragio femenino sea una cuestión que, incluso los ministros del gabinete ahora admiten, no puede ser descuidada indefinidamente. Debe ser tratada dentro de un período muy corto de tiempo. 

No hay otros métodos como el nuestro para provocar ese resultado. Usted puede ver artículos en las revistas escritos por el ministro de Hacienda, que parece ser capaz de disponer de tiempo de sus ocupaciones ordinarias para escribir artículos en revistas que dicen que la militancia es un lastre para el movimiento por el sufragio femenino. Pero nuestra respuesta a eso es: me parece que nuestros señores protestan demasiado, ya que hasta la militancia pasó a ser conocida: ni el Sr. Lloyd George ni ningún hombre de Estado pensaron que era necesario mencionar el tema del sufragio femenino en absoluto. Ahora lo mencionan constantemente para decirnos el daño que hemos hecho a nuestra causa. Todos ellos están instándonos a considerar la seria posición en la que hemos dejado al sufragio femenino.

Ahora bien, dejadme profundizar en la situación tal y como la encontramos. Nos pareció que teníamos que despertar al público hasta que ellos dijeran al gobierno: debe dar a las mujeres el voto. Nos tuvimos que ir hasta los electores, teníamos que despertar los intereses comerciales y profesionales. Nos tuvimos que dirigir a los hombres de ocio de forma unificada para decir al gobierno: aliviad la tensión de esta situación y dad a las mujeres el voto; y eso es un problema que creo que el político más astuto en esta reunión encontrará muy difícil. Lo hicimos; lo estamos haciendo todos los días. 

Y creo que cuando tome este hecho en consideración se dará cuenta de por qué hemos estado atacando la propiedad privada. Por qué hemos estado atacando a la propiedad de los hombres, tan absortos en sus negocios, que por lo general se olvidan hasta de votar en las elecciones ordinarias. Por qué  hemos atacado los placeres de hombres cuya vida entera se gasta en una ronda de placer, y que pensar en la política es tan aburrido y tan por debajo de su distinguido status, que apenas saben qué partido está en el poder. Todas estas personas han tenido que ser trasladadas bajo el fin de llevar suficiente presión al gobierno para obligarlos a hacer frente a la cuestión del sufragio femenino. 

Hay un proverbio inglés hogareño que puede ayudar a aclarar la situación, que es la siguiente: "No se puede despertar al británico a menos que le toque el bolsillo”. Eso es literalmente cierto. Tal vez ahora se pueda entender por qué nosotras las mujeres pensábamos que debíamos atacar aquello que era de más valor en la vida moderna, con el fin de hacer que estas personas se despertaran y se dieran cuenta de que las mujeres queremos el voto, y que las cosas iban a ser muy incómodas hasta que no lo consiguieran. Porque lo único que hace que la gente cómoda se mueva para conseguir cosas en la práctica, es hacerlas sentir incómodas.
Usted tiene dos bebés mucha hambre y ganas de que sean alimentados. Uno de los bebés está enfermo, y espera indefinidamente hasta que su madre esté lista para alimentarlo. El otro bebé es un bebé impaciente y llora vigorosamente, grita y patea hasta que se le alimenta. A este bebé se le asistió a la primera. Así se puede describir toda la historia de la política. Dejando a un lado el sentimiento, las personas que realmente quieren reformas, aprenden esa lección rápidamente. Sólo la gente que está muy conforme en ir en defensa de ellas indefinidamente juegan la parte del bebé paciente en la política. Si no, tienes que hacer más ruido que cualquier otra persona, tienes que ser más molesto que nadie, tienes que llenar más papeles que nadie…

Eso es lo que las mujeres han estado haciendo y lo que han tenido que hacer en el curso de nuestra lucha desesperada: incomodar a un gran número de personas. Una mujer fue detenida en una ocasión por un gran número de ventanas que se rompieron en Londres como protesta contra un gran engaño por parte del gobierno, que será leído de manera increíble en cincuenta años, cuando se escriba la historia del movimiento. Las mujeres rompieron algunas ventanas como forma de protesta: rompieron las ventanas de los comerciantes donde en otras ocasiones habían gastado la mayor parte de su dinero comprando sombreros y prendas de vestir. También rompieron las ventanas de muchos de los clubes, clubes elegantes en Piccadilly.

Uno de los clubes fue el Club de Guardia. Bueno, el hombre que pertenece al ejército ordinario no es mucho en política pero, muy a menudo, debido a sus conexiones aristocráticas y sociales, tiene una influencia considerable. Una mujer rompió las ventanas del Club de la Guardia, y cuando ella rompió las ventanas, se quedó allí en silencio hasta que el hall porter de Guardia salió y se apoderó de ella y la mantuvo hasta que los policías llegaron a llevarla a la cárcel. 

Varios de los guardias salieron a ver qué clase de mujer era la que había roto sus ventanas, y se encontraron allí a una "mujercita tranquila". Ella pasó de ser una actriz a una mujer que había entrado en nuestro movimiento militante porque sabía de las dificultades y peligros y tentaciones de la vida de la actriz: sus penas privadas y sus dificultades. Había entrado en el movimiento militante para conseguir el voto para las actrices tan pronto como fuera posible para asegurarse así mejores condiciones.
Algunos de los guardias -creo que los hombres que nunca habían conocido lo que era ganarse la vida, que no sabían nada de las dificultades de la vida de un hombre, por no hablar de las dificultades de la vida de una mujer- salieron, y dijeron: “¿Por qué rompéis las ventanas? No os han hecho nada". Ella dijo:
"Es precisamente porque no han hecho nada que he roto las ventanas". Y tal vez porque esa mujer rompió las ventanas ha llegado este nuevo movimiento de los hombres de mi país: hombres distinguidos que lucharon durante la guerra Boer quieren  proteger a las mujeres militantes. Probablemente esa ventana rota del Club de la Guardia fue una buena estrategia para despertar a los hombres hacia la defensa de la mujer y la injusticia de su situación.

Los comerciantes no podían entender por qué teníamos que romper las ventanas de los tenderos. ¿Por qué deberíamos alejarnos de la simpatía de los comerciantes? Bueno… ahí el otro lado de la cuestión, señores, ¿por qué los comerciantes alinean la simpatía de sus clientes al negarse a ayudarles a conseguir el poder político o algo de poder para hacer que la condición de la mujer que le ayuda a ganar el dinero sea más fácil de lo que es en la actualidad? Esas mujeres rompieron  las ventanas de los comerciantes, y ¿cuál era la situación? Justo al comienzo de la temporada de invierno cuando se están mostrando todos los nuevos sombreros de invierno y abrigos, los comerciantes tuvieron que tapar todas sus ventanas con madera y nadie podía ver la nueva moda de invierno. Una situación imposible. El comerciante no puede darse el lujo de pelearse con sus clientes, y hoy tenemos más simpatía de los comerciantes de Londres que cuando éramos sufragistas tranquilas, apacibles… pidiendo de “buena manera” nuestro derecho al voto.

Pues bien… allí estaban los hombres de placer o los hombres de negocios,  tan ocupados ganando dinero durante la semana que lo único que podían pensar cuando la semana llegaba a su fin era en la recreación; y la gran recreación en Inglaterra hoy día es jugar al golf. En todas partes ves los sábados a hombres que durante el fin de semana vienen a jugar al golf. Así lo monopolizan los campos de golf que tienen una regla: aunque las mujeres puedan jugar al golf durante todo la semana, los campos de golf están enteramente reservados para los hombres el sábado y domingo: y usted tiene este espectáculo del éxodo de los hombres de Londres en el país con el que llenan el fin de semana con la práctica del golf. Estos no están, señoras, juntando sus cabezas para pensar en cómo gobernar mejor para usted o en qué leyes son buenas para usted y el mundo; sino que están allí, todos ellos, trabajando su salud; y yo no los hago culpables por ello  durante el fin de semana. 

Bueno… atacamos los campos de golf. Queríamos hacerles pensar.. y si hubierais estado en Londres habríais leído con consternación –sobre todo si habéis jugado alguna vez al golf- cómo todos los verdes hermosos que habían tardado años en hacerse, habían sido cortados o destruidos con un ácido, lo que hizo casi imposible jugar el viernes por la noche y, en muchos casos, no iba a haber partidos importantes durante el sábado por la tarde y el domingo.

Sólo para dar un ejemplo de la eficacia de estos métodos. Me estaba quedando en una pequeña casa en el país en un campo de golf, una casa que me habían prestado para cada vez que pudiera descansar de mi trabajo. Varias veces en el curso de ese domingo por la mañana recibí llamadas telefónicas de los caballeros que eran miembros prominentes de palos de golf en esa vecindad. Dio la casualidad de que los campos de golf donde yo estaba pasando el fin de semana, no se habían tocado. Esos vínculos se habían respetado porque algunas de las mujeres prominentes sufragistas pasaron a ser miembros del club. Bueno, entonces una y otra vez los señores exaltados me pedían que esos campos de golf debían respetarse, diciendo: "No sé si sus seguidores saben que todos somos sufragistas. En nuestra comisión, estamos totalmente a favor del sufragio femenino". Y yo contesté: "Bueno, ¿no crees que sería mejor decirle al Sr. Asquith [Primer  Ministro] que esto es así? Porque si ustedes son sufragistas y no hacen nada, naturalmente, sólo se agregan a la indignación de las mujeres. Si realmente quieren que sus campos de golf se salven, mejor que diga al Sr. Asquith que usted piensa que es hora de que él ponga sus principios en práctica y otorgue el voto a las mujeres".

Otro señor llamó por teléfono y dijo: "Los miembros de nuestro comité, que son todos sufragistas, están considerando seriamente echar a los miembros mujeres del club si este tipo de situaciones continúan”. "Bueno", le dije, "¿no cree que su mayor seguridad es mantener a las mujeres en el club como una especie de póliza de seguro contra todo lo que pueda ocurrir a sus enlaces?".

A la sufragista práctica nunca le fue de utilidad que le tengan simpatía. Lo que la sufragista quiere es hacer algo práctico y si se hace por simpatía o si se hace por miedo, o si se hace porque quiere estar cómodo de nuevo y no estar preocupado de esta manera, nada importa sobre eso, siempre y cuando usted lo consiga. Tuvimos suficiente simpatía durante cincuenta años; nunca nos ha traído nada, y preferiría tener a un hombre enojado en el gobierno que va diciendo que su negocio se ve interferido porque no van a dar a las mujeres el voto, que tener a un caballero en nuestras plataformas año tras año hablando de su ardiente simpatía por el sufragio femenino.
Ahora bien, déjame ir a los asuntos más graves y a algunos de los acontecimientos más recientes. Usted sabe que, cuando se está en guerra, suceden muchas cosas que todos lamentan. Luchamos en una gran guerra no hace mucho tiempo, en África del Sur. Se esperaba que las mujeres, para hacer frente con ecuanimidad a la pérdida de sus seres más queridos en la guerra, se sometiesen a ser empobrecidas; se esperaba que pagaran el impuesto de guerra exactamente como los hombres por una guerra por la que las mujeres nunca fueron consultadas en lo absoluto. Cuando pensamos en el objeto de la guerra, algunas de nosotras nos sentimos muy indignadas por la hipocresía de algunos de nuestros críticos. Esa guerra fue librada ostensiblemente para conseguir la igualdad de derechos para todos los blancos en Sudáfrica. Todo el país se volvió loco. Tuvimos una enfermedad llamada Mafeka porque, cuando la victoria de Mafeking fue declarada a todo el mundo en el país, fue absolutamente loca la gratificación en el sacrificio de miles de seres humanos en el transcurso en esa guerra. Esa guerra se libró para conseguir votos para los hombres blancos en Sudáfrica y se justificó por esos motivos: por tener una voz en el gobierno de Sudáfrica para hombres que la hubieran tenido igual dentro de cinco o seis años si hubieran esperado. Sin embargo, el hecho fue considerado como suficiente justificación para llevar a cabo una de las guerras más costosas y sangrientas de los tiempos modernos.

En las guerras, las personas sufren: los no combatientes y los combatientes sufren. Y así sucede en la guerra civil. Cuando sus padres arrojaron el té en el puerto de Boston, un buen número de mujeres tuvieron que quedarse sin su té. Siempre me pareció una cosa extraordinaria que ustedes no siguieran con la protesta lanzando, por ejemplo, el whisky por la borda. A quien sacrificaron fue a las mujeres y en la guerra los hombres toman una gran cantidad de glorificación que se ha construido sobre el sacrificio práctico de la mujer. Siempre ha sido así. Las quejas de los que han conseguido el poder, la influencia de los que han conseguido el poder consigue una gran cantidad de atención; pero los agravios y las quejas de las personas que no tienen ningún poder en absoluto tienden a ser absolutamente ignorados. Ésa es la historia de la humanidad desde el principio.

Bueno, en nuestra guerra civil [habla de nuestra guerra civil cuando se refiere a la batalla por el sufragio. Recordad que se consideraban militares], la gente ha sufrido, pero no se pueden hacer tortillas sin romper huevos; no se puede tener una guerra civil sin dañar algo. Lo bueno es ver que el daño es proporcional al sentimiento que despertará para lograr la paz, una paz honorable para las combatientes. En los últimos días he leído que algunas casas vacías han sido quemadas, que una casa de cactus ha sido destruida y algunas plantas valiosas han sufrido en esa casa… Es muy posible que haya ocurrido.

Yo sabía antes de venir aquí que, durante un día, la comunicación telefónica entre Glasgow y Londres se suspendería por completo. Hacemos más en Inglaterra en nuestra propia guerra civil, sin el sacrificio de una sola vida, de lo que lo hicieron en la guerra de los Balcanes cuando hicieron el asedio de Adrianópolis, porque ahí miles de personas fueron asesinadas y las casas fueron bombardeadas y destruidas; mientras la comunicación telegráfica fue continua durante todo el tiempo. Si hubiera habido un corredor de bolsa en Adrianópolis que hubiera querido comunicarse con un cliente en Londres,  podría haberlo hecho. No ha habido pérdida de una sola vida en nuestra guerra, en este esfuerzo  conjunto por despertar a los hombres de negocios y obligarles a que nos den el voto, porque ellos son las personas que lo pueden hacer […]. No voy a decir cómo se hacía. No voy a decir cómo las mujeres llegaron a la red eléctrica y cortaron los cables; pero se hizo. Lo hicieron y se demostró a las autoridades que las mujeres débiles, las mujeres del sufragio como se supone que debemos ser, tenemos suficiente ingenio como para crear una situación de ese tipo. Ahora me pregunto si las mujeres pueden hacer eso, ¿hay algún límite sobre lo que podemos hacer, salvo el límite que nos imponemos nosotros mismos?

Si se trata de una revolución industrial, una guerra de unas mujeres y hombres de una clase contra mujeres y hombres de otra clase; sabemos exactamente localizar dónde estará la dificultad y dónde estará exactamente la violencia y cómo va a producirse la guerra. Pero en nuestra guerra contra el gobierno no puede localizarse esto mismo. Ustede puede tomarnos a la señora Hepburn y a mí en esta plataforma…  ¿cómo puede decir que la señora Hepburn es no-militante y que yo sí lo soy? Es absolutamente imposible. Cualquier caballero que viviera en Inglaterra, padre de las hijas de esta reunión, no podría decir al volver a casa si alguna de sus hijas son militantes o no militantes. Cuando sus hijas salieran a publicar una carta, no podrían decir si se fueron a cumplir con un compromiso de tenis o si fueron a poner un poco de materia corrosiva para  quemar todas las cartas del interior  de ese buzón. No usamos marca alguna; pertenecemos a todas las clases, desde la más alta a la más baja; y, por lo que se ve, en la guerra civil de la mujer los queridos hombres de mi país están descubriendo que es absolutamente imposible tratar con ella: no se puede  la localizar y no se la puede detener.

Ellos ponen a las mujeres en prisión con largas penas porque ellas son una molestia para sí mismos. Pensaban que enviándolas a la cárcel por un día lo pondrían de nuevo todo “en su sitio” y no habría más problemas. Pero no sucedió así en lo absoluto: más y más mujeres se unieron hasta que hubieron trescientas mujeres a la vez, que jamás antes habían roto una sola ley. Entonces pensaron que debían ir un poco más lejos y así empezaron imponiendo castigos serios. El juez que me condenó en mayo pasado lo hizo con tres años de trabajos forzados por ciertos discursos en los que yo había aceptado la responsabilidad por los actos de violencia realizados por otras mujeres. Me dijo que, si yo decía que lo sentía, si podía prometer no hacerlo de nuevo, revisarían la sentencia y la acortarían […]. Me dijeron que me darían una oración que me iba a convencer para que renunciara a mis "malos caminos" y disuadiría a otras mujeres a imitarme. Pero cada vez más mujeres estaban haciendo estas cosas que yo les había incitado a hacer, y estaban más decididas a hacerlas: de modo que la sentencia larga no tuvo ningún efecto en el aplastamiento de la agitación.

Pues bien…  sentían que debían hacer algo más y comenzaron a legislar. Quiero decirle a los hombres en esta reunión que el gobierno británico, que no destaca por tener leyes muy leves de administrar, ha aprobado leyes más estrictas para hacer frente a esta agitación de lo que nunca creyó necesario durante toda la historia de la agitación política en mi país. Ellos… que fueron capaces de hacer frente a los revolucionarios en tiempos de los cartistas; que fueron capaces de hacer frente a la agitación de Sindicatos; que fueron capaces de hacer frente a los revolucionarios más adelante, cuando se aprobaron las Leyes de Reforma de 1867 y 1884… Sin embargo la ley ordinaria no ha bastado para frenar a las mujeres insurgentes. Han tenido que pasar una legislación especial, y ahora están a punto de admitir que esa legislación especial ha fracasado totalmente.

Tuvieron que echar mano de nuevo a la Edad Media para encontrar un medio de represión de las mujeres en la revuelta; y toda la historia demuestra lo inútil que es para los hombres intentar hacer frente a las mujeres insatisfechas que están decididas a ganar su ciudadanía y a no someterse al gobierno hasta que se obtenga su consentimiento. Ése es el punto central de nuestra agitación. Toda la discusión con los anti-sufragistas o incluso con el hombre sufragista crítico, es la siguiente: que se puede gobernar a los seres humanos sin su consentimiento.

Ellos nos han dicho que el gobierno se basa en la fuerza, las mujeres no han de forzar así que deben someterse. Bueno, estamos mostrando que el gobierno no se apoya en la fuerza en lo absoluto sino que se basa en el consentimiento: “Nosotras retenemos nuestro consentimiento, no vamos a ser gobernadas por más tiempo siempre y cuando que el gobierno sea injusto" […]  Y todos los extraños sucesos que han leído acerca de nosotras por aquí, han sido manifestaciones ante negativa a dar su consentimiento por parte de las mujeres.

Cuando nos pusieron en la cárcel en un primer momento, permitimos que nos vistieran con ropa de prisión; permitimos que ellos nos pusieran en confinamiento solitario; permitimos que ellos nos trataran como delincuentes comunes… y nos alegramos mucho de la experiencia, porque de esa experiencia hemos aprendido de la necesidad de reforma del sistema penitenciario; hemos aprendido de los errores terribles que los hombres de todas las naciones han cometido cuando se trata de hacer frente a los seres humanos; nos enteramos de algunos de los males terribles de nuestra llamada “civilización” que no podríamos haber aprendido de cualquier otra forma…  Fue una valiosa experiencia y nos hemos alegramos de tenerla. Pero llegó un momento en que dijimos: "Es injusto enviar “agitadores políticos” a la cárcel de esta manera por el solo hecho de reclamar justicia, y no vamos lo vamos a tolerar por más tiempo".

Siempre me da satisfacción recordar a las audiencias americanas que dos de las primeras mujeres que llegaron a la conclusión de que no se iban prestar al injusto encarcelamiento por más tiempo eran dos chicas americanas que actualmente están haciendo algunos de los más espléndidos trabajos en sufragio en América (Washington). No sé si todas las mujeres de América saben lo que esas dos mujeres, que trabajan en conjunto con otras, están haciendo para la emancipación de las mujeres estadounidenses en este momento. Siempre me enorgullece pensar que la señorita Lucy Burns y la señorita Alice Paul sirvieron su aprendizaje en sufragio a las filas de militantes en Inglaterra… Una de ellas fue arrestada y enviada a prisión con una veintena más, y ese grupo de veinte mujeres fueron las primeras mujeres que decidieron que no se sometían a la degradación de usar ropa de prisión; y se negaron, y fueron casi las primeros en adoptar la huelga de hambre como una protesta contra el tratamiento penal. Entonces fue que las mujeres comenzaron a negar su consentimiento.


He estado en las audiencias donde he visto hombres sonreír al oír las palabras "huelga de hambre" y, sin embargo, creo que hay muy pocos hombres de hoy que estarían dispuestos a adoptar una "huelga de hambre" por cualquier causa […] Éstas se prolongaron durante tanto tiempo que el gobierno sintió que había perdido su poder, y que no fueron capaces de hacer frente a la situación. Fue entonces cuando, para vergüenza del gobierno británico, forzaron a comer a las mujeres. Puede haber médicos en esta reunión: si es así, saben que esto se usa para tratar a un loco o a un paciente que tiene algún tipo de enfermedad; pero otra distinta es alimentar a un ser humano en su sano juicio, una persona que se resiste con cada nervio y con cada fibra de su cuerpo. Con eso pensaron que nos habían aplastado. Pero se encontraron con que no podían sofocar la agitación, con que cada vez más mujeres entraron en prisión y, aun pasado por esa terrible experiencia, no pudieron ni con su alimentación forzosa a que las mujeres acometieran sus sentencias injustas. Estaban obligados a dejarlas ir.
Antes de continuar con la última parte del discurso de Emmeline Pankhurst, tengo que agradecer a https://es.linkedin.com/in/laura-montiano-825271b4(entre otras cosas, filóloga inglesa, amiga y compañera de http://equilateras.wordpress.com/) por haber realizada la traducción de la última parte. Como habéis podido comprobar, el discurso es bastante largo y le pedí una "mano-ayuda". ¡Muchas gracias compañera! Os dejo con la última parte del discurso...

Ahora, quiero dirigirme a aquellos que piensan que las mujeres no pueden triunfar, hemos traído al gobierno de Inglaterra a esta posición, a que se enfrenten a esta alternativa: o bien hay que asesinar a todas las mujeres o hay que permitirles votar. Pregunto a los hombres americanos de esta reunión ¿qué dirían si en su país les planteasen esta alternativa: que o las matan o les dan su ciudadanía –a las mujeres, muchas a las cuales respetáis, mujeres que ustedes saben que han tenido vidas útiles, mujeres que saben, aunque no las conozcan personalmente, que se mueven por grandes propósitos, mujeres que persiguen su libertad y el poder de realizar servicios públicos beneficiosos? Bueno, sólo hay una respuesta a esa pregunta; sólo hay un camino, a no ser que estén dispuestos a retrasar la civilización dos o tres generaciones más: deben conceder el voto a las mujeres. Ese es el resultado de nuestra guerra civil.

Ustedes se ganaron su libertad en América cuando tuvieron la revolución, con matanzas, con sacrificios de vidas humanas. Ganaron la guerra civil mediante sacrificios humanos cuando decidieron emancipar a los negros. Han delegado en las mujeres de sus tierras, los hombres de todos los países civilizados han delegado en las mujeres el trabajo de su propia salvación. Y así es como lo estamos haciendo las mujeres de Inglaterra. La vida humana es sagrada para nosotras, pero nosotras decimos que si alguna vida tiene que ser sacrificada, que sea la nuestra; no lo haremos nosotras, pero podremos al enemigo en la tesitura de elegir entre darnos la libertad o darnos la muerte.
Bien nos den su apoyo o no, deben ver que hemos llevado la cuestión del sufragio femenino a un nivel de suma importancia, donde no se le puede ignorar más. Incluso el político más empoderado dudará de atreverse a tener la responsabilidad directa de decidir si sacrificar las vidas de las mujeres de indiscutible honor, de indudable formalidad de causa. Esa es la situación política como ya he comentado anteriormente.

Ahora bien, permítanme decir algo acerca de qué ha iniciado esto, porque deben saber que sólo el más fuerte de los motivos llevaría a las mujeres a hacer lo que han hecho. La vida es dulce para todo el mundo. Cada ser humano ama la vida y le encanta disfrutar de las cosas buenas y de la felicidad que la vida le proporciona: y aún así tenemos una serie de cosas en Inglaterra que han hecho que, no sólo una o dos mujeres, sino miles de mujeres bastante preparadas para hacer frente a estas horribles situaciones que he estado intentando exponerles sin arrebatos o exageraciones.

Bueno, podría pasar dos o tres noches debatiendo sobre cómo afecta la revolución industrial a las mujeres, sobre la posición legal de las mujeres o sobre la posición social de las mujeres. Me gustaría decir un par de cosas al respecto. En primer lugar está la condición de la mujer trabajadora. Una de las cosas que da fuerza a nuestro movimiento es que las mujeres que forman parte activa del mismo no son mujeres pobres, ni mujeres sobreexplotadas; son mujeres tenidas por afortunadas, las mujeres que no tienen grandes quejas de sí mismas. Esas mujeres se han apropiado de esta lucha para su propio beneficio, es cierto, porque quieren ser libres, pero principalmente para luchar por las mujeres menos afortunadas que ellas.

Las trabajadoras industriales de Gran Bretaña tienen un sueldo medio, eso sí, no un sueldo mínimo, un sueldo medio, de menos de dos dólares a la semana. Imaginen qué pasaría en cualquier país si los trabajadores de las fábricas tuviesen que subsistir con un sueldo así. Miles y miles de esas mujeres (porque hay alrededor de 5 millones de cabezas de familia en mi país) miles de estas mujeres tienen personas a su cargo; son mujeres con hijas e hijos que dependen de ellas, mujeres abandonadas con hijos e hijas que dependen de ellas, o mujeres con maridos enfermos; son madres solteras, o mujeres solteras que tienen personas mayores, hermanos pequelos o familiares enfermos que dependen de ellas. Su sueldo medio, tomando como ejemplo a una profesora altamente cualificada e igualando su salario al de una ama de casa no cualificada, el sueldo medio es menos de dos dólares a la semana.

Ahí tienen una explicación sobre un levantamiento de un tipo muy concreto para asegurar mejores condiciones; y cuando sabes que el gobierno es el mayor empleador de todos y actúa como pésimo ejemplo para las empresas privadas en cuanto a los salarios que reciben las mujeres, te encuentras con otra explicación. Las economías constantes se están viendo afectadas en los departamentos de gobierno por la sustitución del trabajo de mujeres por el de hombres, y siempre hay una reducción de salarios cada vez que se contrata a mujeres. Esa es la situación laboral. Hablar del duro trabajo doméstico me llevaría mucho tiempo, pero hay mujeres, mujeres incluso con personas a su cargo, que sólo consiguen 3 o 4 chelines a la semana, miles de ellas, y tienen que pagar los altos costes de vivir, alquileres desorbitados por una habitación en nuestras grandes ciudades, lo que ocasiona que varias familias completas vivan en una sola habitación ya que no pueden permitirse una habitación para cada una. La situación laboral es demasiado.


Luego está la situación legal

Las leyes de matrimonio de nuestro país están atrayendo cientos y cientos de mujeres a las filas militantes porque no podemos conseguir una reforma, el tipo de reforma que las mujeres quieren, de nuestras leyes matrimoniales. En primer lugar, una chica es apta para contraer matrimonio según la ley inglesa a la edad de 12 años. Cuando yo fui a juicio, trajeron a una niña pequeña como testigo, una niña que había encontrado algo en el barrio donde se encontraba la casa del Ministro de Hacienda, que fue destruida por algunas mujeres, y esta niña pequeña fue llamada a declarar. Se dijo que era una cosa horrible llamar al estrado de un tribunal de justicia a una niña de 12 años de edad. Yo estaba de acuerdo pero remarqué al juez y el jurado que una de las razones por las que las mujeres se habían rebelado era porque a esa niña, cuya cabecita apenas asomaba por el estrado, se la consideraba lo suficientemente adulta por las leyes de su país para asumir las terribles responsabilidades de matrimonio y maternidad, y las mujeres no pudimos cambiar eso, los políticos no nos escucharon cuando pedimos el cambio de la ley matrimonial en ese aspecto.
Luego, la situación de la esposa

 Se dice mucho por ahí que cada mujer que exige el voto, lo exige porque ha sido defraudada, porque no ha sido elegida en matrimonio. Bueno, les puedo asegurar que si la mayoría de las mujeres hubiesen hecho un estudio de la ley antes de casarse, un gran número de mujeres habría considerado seriamente si merecía la pena, si el precio no era demasiado, porque según la ley inglesa, una mujer tiene que dedicarse toda la vida a su mujer y su familia, debe trabajar en los asuntos de su marido, debe ayudarle económicamente a construir una familia, y si él decide al final de una larga vida coger cada penique del dinero que esa mujer ha ahorrado y del que ha privado a sus hijas/os y a ella misma, él puede hacerlo, y ella se queda sin nada. Puede que ella y sus hijos se encuentren en la ruina al final de una dura y larga vida porque su marido ha decidido alejarla del dinero. Eso es lo que tenemos desde el punto de vista legal, así que no es para nada un gran logro ser esposa en mi país. Hay muchos grandes riesgos que van de la mano de esa situación.
Ahora tomen a una madre. Si el hijo de dos padres recibe alguna propiedad como herencia de otro familiar, y ese hijo muere antes de tener la edad para hacer testamento, o sin haber hecho testamento, la única persona que hereda la propiedad de ese hijo es su padre; la madre no existe como heredera de su hijo bajo ninguna circunstancia; y durante la vida del padre no solo no puede heredar de sus hijos, además no tiene ni voz ni voto en todo lo que tenga que ver con decidir la vida de su hijo. Su marido puede dar el hijo en adopción para que lo eduquen en cualquier lugar o puede traer a quien le plazca a casa para que enseñe a su hijo. Él decide todas y cada una de las condiciones en las que ese niño vivirá; decidirá sobre su educación, puede incluso elegir qué religión profesará, y no se requiere en consentimiento materno para ninguna de estas decisiones. Las mujeres estamos tratando de modificar esto, lo hemos intentado durante generaciones, pero no podemos porque las asambleas no tienen tiempo de escuchar las opiniones y deseos de gente que no tiene derecho al voto.
Ahora bien, cuando se refiere al asunto de cómo puede salir la gente de un matrimonio, si son infelices, bajo las leyes de divorcio, la ley inglesa de divorcio es la ley de divorcio más injuriosa de todo el mundo civilizado. Seguramente haya algunos estados en América, e incluso en Canadá, donde se aplican las mismas leyes, pero la ley de divorcio inglesa es un estigma para las mujeres, es humillante, es una invitación a la inmoralidad por parte del marido, tanto que creo que la propia ley del divorcio justifica una revuelta por parte de las mujeres.

Quedas registrado en leyes con estándares morales desiguales hacia el matrimonio, y un hombre casado es alentado por la ley a pensar que puede cometer tantos fallos como crea conveniente dentro de la fidelidad marital; mientras que, si un acto de infidelidad lo comete la esposa, el marido puede deshacerse de ella por medio del divorcio, puede quitarle a los hijos y convertirla en una marginada. Las mujeres que llevan generaciones pidiendo a gritos una ley del divorcio igualitaria no han recibido ninguna atención. Eso sí, hemos asistido a una comisión real sobre el divorcio y hemos realizado un informe, pero no nos aseguran a las mujeres que vaya a haber justicia bajo una nueva ley mientras que los hombres sean elegidos por hombres para gobernar y esos hombres sean afines a registrar las opiniones morales de los hombres, no las de las mujeres, en las leyes.
Tenemos que mirar a los hechos a la cara. Parte del movimiento militante por el sufragio femenino ha tenido ese efecto, el que las mujeres hayan aprendido a mirar a los hechos de frente; se han deshecho de las sentimentalidades; están mirando a los hechos reales: y cuando los anti-sufragistas hablan de caballerosidad, y cuando hablan de colocar a las mujeres en atriles y protegerlas de todas las dificultades y los peligros de la vida, nosotras miramos los hechos de la vida como los vemos y les decimos: “las mujeres tenemos todo el derecho a desconfiar de ese tipo de cosas, todo el derecho a estar descontentas; queremos saber la verdad, no importa lo mala que sea, y enfrentarnos a ella porque sólo conociendo la verdad podremos llegar a algo mejor”.

Estamos dispuestas a tener estas cosas claras, y es absolutamente ridículo decir a las mujeres que pueden dejar, sin ningún problema, sus intereses en manos de los hombres que ya han registrado en las leyes de su país unos valores tan desiguales para ambos sexos como los que encontramos en la legislación de Inglaterra hoy en día.
Cuando la comisión de divorcio se reunió, todo tipo de personas mostró pruebas, y las mujeres tenían la experiencia de leer en los periódicos las pruebas del hombre que había sido elegido por otros hombres para presidir los juzgados de divorcio, el juez cuya tarea era decidir qué era crueldad legal y decidir si las mujeres debían continuar encadenadas a sus maridos. ¿Qué dijo? Me alegra pensar que ese hombre ya no está en posición de aplicar sus ideas nunca más; ahora adorna la Cámara de los Lores: pero todavía era juez del tribunal de divorcio cuando dijo que , en su opinión, mujer sabia era aquella que cerraba los ojos a los fallos morales de su marido; y ese fue el hombre, mujeres de esta asamblea, que ha decidido durante años qué es crueldad legal y lo que las mujeres deben soportar o no en una relación de marido y esposa.
Bueno, ¿pueden imaginar por qué todas estas cosas nos hacen más militantes? Me parece que una vez que miras las cosas desde el punto de vista de las mujeres, una vez que dejas de escuchar a los políticos, una vez que dejas de permitirte a ti misma mirar los hechos de la vida a través de las gafas de los hombres en lugar de con las tuyas propias, cada día que eso ocurre te están llegando imágenes frescas de la necesidad que tienen las mujeres de rechazar el esperar más tiempo su emancipación.
Seguidamente, la más reciente manifestación, la última causa de la militancia ha sido la ruptura de la gran conspiración de silencio en relación a cuestiones morales y el asunto de las enfermedades venéreas que hemos tenido durante los últimos años.

Quiero ofrecer mi testimonio de gratitud a las mujeres como la señora que nos preside hoy y a los muchos hombres médicos de los Estados Unidos que han abierto un sendero en esa dirección. Antes de que algunas de las sufragistas tuviesen siquiera el coraje para estudiar este asunto, estas personas hablaron; la profesión médica ha liderado el camino, y a través del doctor Prince Morrow, así como otros hombres cuyos nombres nosotras honramos, estamos al fin empezando a conocer los hechos reales de la situación. Sabemos esto, que sean cuales sean los deseos de las mujeres, es su tarea en nombre de la raza y para salvar la raza, el insistir en que esta cuestión de salud moral de la nación se aproxime desde el punto de vista de las mujeres y que se llegue a un acuerdo de mujeres en colaboración con los hombres. Es nuestra incumbencia mostrar la estrecha relación que existe entre el horrible estado de salud social y la degradación política de las mujeres. Las dos cosas van de la mano. Recientemente he estado leyendo muchos artículos escritos por pensadores profundos, y veo que de alguna forma u otra cuando consigues que los hombres escriban sobre ellos, incluso los mejores hombres, sí que tratan de evitar hablar de lo que realmente importa, y esto es, el estado de las mujeres.
Nosotras las mujeres vemos tan claramente que el hecho de que la única forma para tratar este asunto es aumentar el estatus de las mujeres; primero el estatus político, luego el laboral y el social. Deben hacer que las mujeres sean tan válidas como los hombres; debe haber unos valores igualitarios; y la única forma de imponer esto dando poder político a las mujeres para que ese código de valores igualitarios quede escrito en las leyes del país. Es la única forma. No sé si realmente los hombres se dan cuenta de ello pero las mujeres sí: cada vez nos damos más y más cuenta, y es por esto que las mujeres se han atrevido a hablar sobre esta cuestión.

En primer lugar, sentimos que lo más importante es que las mujeres deberían saber esto. Hace diez años hubiera sido imposible que cualquier mujer u hombre hablase en público sobre este asunto en cualquier tarima, porque a las mujeres les habían enseñado que debían mantener sus ojos cerrados ante estos temas; se les había enseñado que debían incluso ignorar el hecho de que una gran parte de las que son de su mismo sexo estaban viviendo vidas degradantes y proscritas. Si conocían todo esto, se les decía en términos difusos que era para que las vidas del resto de las mujeres fuesen seguras; les dijeron que era un mal necesario; les dijeron que había algo que las mujeres buenas no entienden y sobre lo que no deben saber nada. Todo eso ha llegado a su fin.

Las mujeres están rehusando, 

hombres de esta asamblea, incluso aunque eso fuese cierto, a que les aseguren sus vidas a expensas de sus hermanas. Las mujeres están dispuestas. Buena parte de la oposición al sufragio femenino viene del peor elemento de la población, quienes se dan cuenta de que una vez que se consiga el sufragio femenino, una gran parte de los lugares que hoy aguantan tendrán que desaparecer. Es posible que sea duro decir para algunos hombres que tendrá que haber auto-control y unos valores igualitarios, pero los mejores hombres de hoy, los científicos de cada país, están apoyando el punto de vista de las mujeres.
Hace ya 30 años en Inglaterra que una maravillosa mujer llamada Josephine Butler luchó para establecer un código ético igualitario para ambos sexos. Luchó toda su vida; fue drogada; fue abucheada; sus reuniones fueron destruidas; hicieron que su vida fuese terriblemente peligrosa; y aún así esa mujer resistió y consiguió la revocación de ciertas leyes referentes a la prostitución que deshonraban el código de leyes de nuestro país. Por aquellos tiempos los doctores estaban en contra de ella; todo el mundo estaba en su contra, prácticamente. A los hombres se les dijo que era necesario para su salud que nuestros códigos morales fueran desiguales. Ahora que ya se ha terminado todo y los doctores y científicos más importantes están de acuerdo con las mujeres; están coincidiendo con las mujeres en que es muy posible y necesario para el bien de la raza misma, que este código ético igualitario se establezca. Bueno, probablemente sea difícil; será difícil durante generaciones; pero está al llegar, y va a llegar a través del movimiento de las mujeres, porque las mujeres de hoy que se han beneficiado de los estudios, que se han beneficiado de prácticas médicas y que se han beneficiado del entrenamiento legal, están informando a las suyas sobre esta cuestión, y hay un gran grupo opositor que viene de extrañas direcciones; incluso personas que se han auto proclamado conservadores de la moral pública se oponen a los hechos relatados.
Una de las cosas más extrañas que he experimentado durante años es el hecho de que en Nueva York, muy recientemente, copias de nuestro periódico “La Sufragista”, en el que había artículos escritos por mi hija, citando opiniones de doctores de todo el mundo acerca de esta cuestión, y basándose en esas citas como declaración de derechos, se ofrecieron para su venta, y hubo un intento, un exitoso intento temporalmente, se hizo para prevenir la venta de ese periódico porque contenía artículos que decían la verdad: y un libro con un compendio de artículos cuyo prefacio era un artículo que hablaba sobre el porqué se había escrito tal libro, también ha recibido ataques de otro auto-denominado guardián de la moral pública, el señor Comstock, apoyado por varias secciones de la prensa americana.

Bien, ese libro está aquí esta noche: está aquí a la venta. Ese libro fue escrito no para gente de mi edad, no por gente que si hay peligros que afrontar o bien han escapado de ellos o los han sufrido: ese libro fue escrito para gente joven. Ese libro fue escrito para que las mujeres conocieran. ¿Qué sentido tiene cerrar el establo una vez que han robado el caballo? Más vale prevenir que curar. Este libro fue escrito para convencer a todo el mundo del peligro, para señalar los simples hechos de la situación, y para convencer a gente razonable de que únicamente a través de la emancipación de las mujeres, sólo mediante el alzamiento de las mujeres, se puede lidiar eficazmente con la situación.

Hemos intentado, nosotras las mujeres, deshacer algo de esta maldad durante generaciones; hemos creado nuestras asociaciones de rescate; hemos realizado todo tipo de esfuerzos; hemos cogido a los pobres niños desafortunados que han sido el resultado de este desigual código de valores entre hombres y mujeres y, ¿qué ha ocurrido? Los problemas han empeorado tristemente; hemos arañado la superficie en lugar de cortar de raíz esta maldad. Todo eso ha cambiado. Las mujeres de hoy están trabajando en mi país, se están sacrificando y sufriendo para ganar el alzamiento político de las de su mismo sexo, para que podamos conseguir mejores leyes y una mejor administración de las mismas.
Podría seguir esta noche señalando cómo en mi país pequeños crímenes contra la propiedad, pequeños hurtos o pequeñas injurias a la propiedad son castigados más severamente que cualquier crimen cometido contra la integridad moral y física de aquellas con mi mismo sexo. Creo que he contado lo suficiente como para que entiendan que este levantamiento de las mujeres británicas tiene tanta justificación e incitación como cualquier otro levantamiento de hombres en su deseo por libertades políticas en el pasado. No estamos trabajando para conseguir el voto. No estamos yendo a la cárcel para conseguir el voto, simplemente para decir que queremos el voto. Estamos atravesando todo esto para conseguir el voto y así por medio del voto podamos obtener mejores condiciones no sólo para nosotras sino para toda la comunidad.
Los hombres han hecho cosas maravillosas en este mundo; han conseguido grandes logros en ingeniería; han hecho un trabajo organizacional magnífico; pero han fallado, tristemente han fallado, en lo que al trato de las vidas de seres humanos se refiere. Ellos se posicionan como fallos confesos, porque los problemas que desconciertan a la civilización son absolutamente pésimos hoy en día. Bien, esa es la función de las mujeres en la vida: es nuestro deber cuidar de los seres humanos, y somos conscientes de que debemos llegar sin retraso a la salvación de la raza. La raza debe ser salvada, y solamente puede serlo a través de la emancipación de las mujeres.
Bien, señoras y señores, quiero decir que estoy muy agradecida de que me hayan escuchado aquí esta noche; me congratula si he sido capaz hasta cierto punto de explicarles algo acerca de la situación inglesa. Quiero decir que no estoy aquí para pedir disculpas. No me importa mucho incluso cuando ustedes realmente entienden, porque cuando se está en un movimiento de lucha, un movimiento al que cada fibra de tu ser te ha forzado a entrar, no es la aprobación de otros seres humanos lo que quieres; estás tan concentrado en tu objetivo que quieres alcanzarlos aunque el mundo entero esté sublevado en contra tuya. Así que no estoy aquí para pedir disculpas o ganarme su aprobación. La gente ha dicho: “¿por qué la Sra. Pankhurst viene a América? ¿Ha venido a América para alzar a las mujeres americanas como militantes?” No, no he venido a América para alzar a las mujeres americanas como militantes. Creo que las mujeres americanas, según su seriedad aumenta, según se dan cuenta de la necesidad del alzamiento de las de su mismo sexo, se darán cuenta ellas mismas de la mejor manera para asegurar ese objetivo. Cada nación debe trabajar en su propia salvación, y por eso las mujeres americanas encontrarán su propio camino y usaran sus propios métodos competentemente.
Otras personas han dicho: “¿qué derecho tiene la Sra. Pankhurst a venir a América y pedir dólares americanos?”. Bueno, creo que tengo el mismo derecho que toda persona oprimida a pedir solidaridad sensata a otros más libres que yo. Vuestro derecho de ir a Francia y pedir ayuda nunca se cuestionó. Lo hicisteis y recibisteis esa ayuda.  Hombres de todas las nacionalidades han venido a América, y no se han ido con las manos vacías, porque la compasión americana se ha extendido a personas de todo el mundo.
En Inglaterra, si pudieseis entenderlo, se está librando la lucha más patética y valiente, porque encontráis débiles y dependientes a las personas que estáis acostumbrados a mirar por encima, las personas que siempre habíais pensado que se apoyaban en otras por protección, se han levantado y están luchando por ellas mismas. Las mujeres han encontrado una nueva forma de respeto propio, una nueva forma de energía, una nueva forma de fuerza: y creo que todas esas personas oprimidas que podrían pedir vuestra compasión y apoyo, mujeres que luchan esta batalla anteriormente desconocida en la historia de la humanidad, librando esta batalla en el siglo XX para obtener mejores poderes de desarrollo propio, expresión propia y auto-gobierno, podrían sin duda atraer la compasión y ayuda práctica del pueblo americano.
No ha habido una sola batalla que las mujeres de América hayan librado de la que no nos hayamos alegrado. Creo que hemos leído cada mes acerca de los nuevos estados que se han ido añadiendo a la lista de estados empoderados completamente, quizás sabiendo lo dura que es la lucha, nos hemos alegrado más que las propias mujeres americanas.
He oído aplausos en una reunión en Londres cuando se daba la noticia de que algún nuevo estado se había añadido a la lista, vítores más altos y más entusiastas que los que yo haya oído acerca de una victoria en una reunión americana. Cierto es que aquellos que están librando una dura batalla, aquellos que se sacrifican enormemente para conseguir una victoria, aprecian las victorias y se emocionan más cuando se ganan las batallas. Sinceramente nos hemos regocijado con vuestras batallas. Sentimos que esas victorias han sido más fáciles quizás por los tiempos difíciles que estábamos teniendo, porque fuera de nuestro movimiento militante en el centro de la tormenta del movimiento sufragista  ha habido olas que nos han ayudado a levantar a todas las mujeres del mundo. Este extraño fenómeno sólo se puede  explicar de esa manera. Hace diez años casi no había movimientos sufragistas de mujeres. Ahora incluso en China y Japón, en India, en Turquía, en todo el mundo las mujeres se están alzando y están pidiendo mejores oportunidades, que las condiciones modernas exigen que tengan las mujeres: y nosotras las mujeres pensamos que hemos ayudado.

Bueno, si hemos ayudado en lo más mínimo, si, como se ha dicho desde la presidencia esta noche, hemos ayudado incluso al levantamiento de la pasión sufragista en Connecticut, ¿podéis culparme de todo si vengo y os cuento acerca del conflicto desesperado que estamos teniendo, acerca de cómo el gobierno nos está intentando derrotar de todas las formas posibles, incluso involucrándonos en pleitos, e intentando atemorizar a nuestros partidarios mediante amenazas de persecución incluso a personas que nos han ayudando mediante donaciones? ¿Podéis imaginar por qué he venido a América? ¿Habéis leído sobre los dólares americanos que han dado a los malhechores irlandeses?
Así que aquí estoy. Vengo en intervalos de permiso penitenciario: vengo tras haber sido encarcelada 4 veces bajo el caso del “Gato y el Ratón”, probablemente volviendo a ser arrestada tan pronto como ponga un pie en suelo inglés.

Vengo a pediros ayuda para ganar esta batalla. Si la ganamos, esta la más dura de todas las batallas, luego, para asegurarnos, será más fácil para las mujeres de todo el mundo que puedan ganar su batalla en el futuro cuando les llegue el momento. Así que no pido disculpas por venir, y no pido disculpas, Sra. Hepburn, por pedir al público si alguno de ellos siente la necesidad de ayudarme a llevar algo de dinero de América y añadirlo al dinero que sé que nuestras mujeres están consiguiendo mediante sacrificios desesperados en sus casas, para que cuando empecemos nuestra campaña el año que viene, enfrentándonos a unas elecciones generales, como seguramente nos tocará el año que viene, nuestras preocupaciones por el dinero no serán tan grandes como lo hubiesen sido si yo no hubiese encontrado la fuerza y salud suficientes para venir y llevar a cabo esta, en cierto modo, ardua gira por los Estados Unidos de América.


viernes, 8 de diciembre de 2017

DISCURSO DE DONALD TRUMP AL RECONOCER JERUSALEM COMO CAPITAL DE ISRAEL

DISCURSO DE DONALD TRUMP AL RECONOCER JERUSALEM COMO CAPITAL DE ISRAEL

DISCURSO DE DONALD TRUMP AL RECONOCER JERUSALEM COMO CAPITAL DE ISRAEL
6 de diciembre de 2017

Gracias. Cuando asumí el cargo, prometí enfrentar los desafíos del mundo con los ojos abiertos y un pensamiento muy fresco.
No podemos resolver nuestros problemas haciendo las mismas suposiciones fallidas y repitiendo las mismas estrategias fallidas del pasado. Todos los desafíos exigen nuevos enfoques.
Mi anuncio de hoy marca el comienzo de un nuevo enfoque al conflicto entre Israel y los palestinos.
En 1995, el Congreso adoptó la Ley de la Embajada de Jerusalén instando al gobierno federal a reubicar la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén y reconocer que esa ciudad, y de manera tan importante, es la capital de Israel. Esta ley fue aprobada por una abrumadora mayoría bipartidista. Y fue reafirmado por el voto unánime del Senado hace solamente seis meses.
Sin embargo, durante más de 20 años, todos los presidentes estadounidenses anteriores han ejercido la exención de la ley, negándose a trasladar la Embajada de EE. UU. hacia Jerusalén o a reconocer a Jerusalén como la ciudad capital de Israel. Los presidentes emitieron estas exenciones bajo la creencia de que demorar el reconocimiento de Jerusalén promovería la causa de la paz. Algunos dicen que les faltaba valor pero hicieron sus mejores juicios basándose en hechos tal como los entendieron en ese momento.
Sin embargo, el registró ahí está. Después de más de dos décadas de exenciones, no estamos más cerca de un acuerdo de paz duradero entre Israel y los palestinos. Sería una locura suponer que repetir la misma fórmula exacta ahora produciría un resultado diferente o mejor.
Por lo tanto, he determinado que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel.
Si bien los presidentes anteriores han hecho de esto una gran promesa de campaña, no han logrado cumplirlo. Hoy, estoy cumpliendo. He juzgado que este curso de acción es lo mejor para los intereses de los Estados Unidos de América y para la búsqueda de la paz entre Israel y los palestinos. Este es un paso largamente esperado para avanzar en el proceso de paz. Y para trabajar hacia un acuerdo duradero.
Israel es una nación soberana con el derecho, como cualquier otra nación soberana, de determinar su propia capital. Reconocer que esto es un hecho es una condición necesaria para lograr la paz. Hace 70 años los Estados Unidos bajo el presidente Truman se reconoció al estado de Israel. Desde entonces, Israel ha construido su capital en la ciudad de Jerusalén, la capital que el pueblo judío estableció en la antigüedad.
Hoy, Jerusalén es la sede del gobierno israelí moderno. Es el hogar del parlamento israelí, la Knesset, así como de la Corte Suprema de Israel. Es la ubicación de la residencia oficial del primer ministro y el presidente. Es la sede de muchos ministerios del gobierno.
Durante décadas, los presidentes estadunidenses que han visitado Israel, los secretarios de Estado y los líderes militares, se han reunido con sus contrapartes israelíes en Jerusalén, como lo hice en mi viaje a Israel a principios de este año.
Jerusalén no es sólo el corazón de tres grandes religiones, pero ahora también es el corazón de una de las democracias más exitosas del mundo. En las últimas siete décadas, el pueblo israelí ha construido un país donde judíos, musulmanes, cristianos y personas de todas las religiones son libres de vivir y de rendir culto según su conciencia y según sus creencias.
Jerusalén es hoy y debe seguir siendo un lugar donde los judíos recen en el Muro Occidental, donde los cristianos caminen por las estaciones de la cruz y donde los musulmanes adoren en la Mezquita de Al-Aqsa. Sin embargo, a través de todos estos años, los presidentes que representan a los Estados Unidos se han negado a reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel. De hecho, nos hemos negado a reconocer capital alguna israelí en absoluto.
Pero hoy finalmente reconocemos lo obvio. Que Jerusalén es la capital de Israel. Esto no es más que un reconocimiento de la realidad. También es lo correcto que se tiene que hacer. Es algo que tenía que hacerse.

Es por eso que de acuerdo con el Acta de la Embajada de Jerusalén, también estoy ordenando al Departamento de Estado que comience la preparación para trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén. Esto inmediatamente comenzará el proceso de contratación de arquitectos, ingenieros y planificadores para que una nueva embajada, cuando esté terminada, sea un magnífico tributo a la paz.
Al hacer estos anuncios, también quiero dejar un punto muy claro. Esta decisión no pretende de ninguna manera reflejar una desviación de nuestro firme compromiso para facilitar un acuerdo de paz duradero.
Queremos un acuerdo que sea un gran pacto para los israelíes y un gran pacto para los palestinos. No estamos tomando posición sobre ninguno de los temas del estatus final, incluidos los límites específicos de la soberanía israelí en Jerusalén o la resolución de las fronteras en disputa. Esas preguntas dependen de las partes involucradas.
Los Estados Unidos siguen firmemente comprometidos en ayudar a facilitar un acuerdo de paz que sea aceptable para ambas partes. Tengo la intención de hacer todo lo que esté en mi poder para ayudar a forjar ese acuerdo.
Sin lugar a dudas, Jerusalén es uno de los temas más delicados en esas conversaciones. Estados Unidos apoyaría una solución de dos estados si ambas partes lo acordaran. Mientras tanto, hago un llamado a todas las partes para mantener el status quo en los lugares sagrados de Jerusalén, incluido el Monte del Templo, también conocido como Haram al-Sharif. Sobre todo, nuestra mayor esperanza es la paz. El anhelo universal en cada alma humana.
Con la acción de hoy, reafirmo el compromiso de larga data de mi gobierno por un futuro de paz y seguridad para la región. Por supuesto, habrá desacuerdo y desacuerdo con respecto a este anuncio. Pero confiamos en que, en última instancia, a medida que superemos estos desacuerdos, lleguemos a una paz y un lugar mucho mejores en comprensión y cooperación.
Esta ciudad sagrada debería invocar lo mejor de la humanidad. Levantando nuestras perspectivas hacia lo que es posible, no arrastrándonos hacia las viejas peleas que se han vuelto totalmente predecibles. La paz nunca está más allá de la comprensión de aquellos dispuestos a alcanzarla.
Por eso, hoy llamamos a la calma, a la moderación y a que las voces de tolerancia prevalezcan sobre los proveedores de odio. Nuestros hijos deben heredar nuestro amor, no nuestros conflictos. Repito el mensaje que pronuncié en la cumbre histórica y extraordinaria en Arabia Saudita a principios de este año: Oriente Medio es una región rica en cultura, espíritu e historia. Su gente es brillante, orgullosa y diversa, vibrante y fuerte. Pero el increíble futuro que aguarda a esta región se mantiene a raya por el derramamiento de sangre, la ignorancia y el terror.
El vicepresidente Pence viajará a la región en los próximos días para reafirmar nuestro compromiso de trabajar con socios en todo el Medio Oriente para derrotar el radicalismo que amenaza las esperanzas y los sueños de las generaciones futuras.
Es hora de que muchos de aquellos que desean la paz expulsen a los extremistas de sus entornos. Es hora de que todas las naciones y pueblos civilizados respondan al disentimiento con debate razonado, no con la violencia. Y es hora de que las voces jóvenes y moderadas en todo el Medio Oriente reclamen para sí mismas un futuro brillante y hermoso.
Así que hoy, volvamos a dedicarnos a un camino de comprensión y respeto mutuos. Permitámonos repensar viejas suposiciones y abrir nuestros corazones y mentes a lo posible y a las posibilidades.
Y finalmente, pido a los líderes de la región, políticos y religiosos, israelíes y palestinos, judíos, cristianos y musulmanes, que se unan a nosotros en la noble búsqueda de una paz duradera.
Gracias. Dios los bendiga. Dios bendiga a Israel. Dios bendiga a los palestinos y que Dios bendiga a los EE.UU.

Muchas gracias. Gracias.

domingo, 3 de diciembre de 2017

DISCURSO DE VLADÍMIR VLADIMÍROVICH PUTIN EN EL DÍA DE LA VICTORIA

DISCURSO DE VLADÍMIR VLADIMÍROVICH PUTIN EN EL DÍA DE LA VICTORIA

DISCURSO DE VLADÍMIR VLADIMÍROVICH PUTIN EN EL DÍA DE LA VICTORIA
Discurso que diera el presidente de la Federación Rusa en el Desfile del Día de la Victoria, que se realiza en conmemoración de la gloriosa victoria del Ejército Rojo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas sobre la Alemania hitleriana. “¡Estad siempre alerta!”, decía el mariscal Zhúkov, ante quien los nazis firmaron en Berlín, el 8 de mayo de 1945 hora de Berlín, pero el 9 de mayo hora de Moscú, la rendición incondicional de Alemania ante sus heroicos e indiscutibles vencedores. Hoy Rusia está alerta nuevamente, ante las viejas oligarquías occidentales que pretenden aplastarla para depredar su enorme territorio.

“Estimados ciudadanos de Rusia, queridos veteranos, compañeros soldados y marineros, sargentos y sargentos mayores, alféreces y alféreces de navío, compañeros oficiales, generales y almirantes: los felicito por el Día de la Victoria, una fiesta cuya grandeza determinó el propio pueblo con su proeza sin precedentes para salvar a su Patria, su contribución heroica a la derrota del fascismo. La victoria sobre esta fuerza totalitaria para siempre quedará en la historia de la Humanidad como un triunfo de la vida contra la muerte y la barbarie.

Tenemos que recordar que la victoria fue lograda por víctimas insuperables, que la guerra se llevó millones de vidas. Esta tragedia no pudo ser prevenida por una actitud permisiva ante la ideología de la superioridad y por la disparidad de las naciones del mundo. Esto les permitió a los nazis decidir el destino de otros pueblos, desatar la guerra más sangrienta de la Historia, avasallar y poner el servicio de sus objetivos mortíferos a casi todas las naciones europeas. Los nazis dirigieron sus golpes más fuertes contra la Unión Soviética pero no hubo y no habrá fuerza que pueda con nuestro pueblo. Luchó a muerte para defender su tierra natal. Cumplió con una misión que parecía imposible. Logró expulsar al enemigo cuando invadió nuestra tierra. Derrotó al nazismo y puso fin a sus atrocidades. Nunca olvidaremos que la victoria de Europa y la paz en el mundo fue conquistada precisamente por nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Los mariscales y los soldados rasos del Ejército Soviético, los combatientes en el frente y los trabajadores en la retaguardia, ancianos y niños, gente de diferentes profesiones y naciones, con gran paciencia lograron superar las graves pruebas de la segunda guerra mundial. Sin dormir y sin descansar, trabajaron en los hospitales y en las fábricas, superaron el frío en el frente, protegieron a sus compañeros del frente. Entendían que cualquiera combate podía ser el último para ellos. Perecían sin saber que lograrían la victoria, pero hicieron todo lo posible para acercarla.

Hoy inclinamos las cabezas ante la memoria de todos quienes no volvieron de esta guerra, ante la memoria de los hijos, hijas, padres, madres, abuelos y bisabuelos, esposos y esposas, hermanos, hermanas, amigos del frente, parientes. Recordamos a los veteranos que ya no están con nosotros. Guardamos un minuto de silencio…

Queridos amigos: la fiesta del 9 de mayo se celebra en todo nuestro enorme país, en cada familia. Ninguna de estas familias estuvo al margen de esta guerra, pero ante todo rendimos homenaje a los veteranos. Lo hacemos sin ocultar las lágrimas y sin escatimar en las palabras de respeto y agradecimiento. Sentimos nuestra fraternidad con todos quienes lucharon en esta guerra y les decimos que nunca sentirán vergüenza por nosotros: el soldado ruso, hoy como ayer, está listo para cualquier hazaña, para cualquier sacrificio en aras de su pueblo y de su país. Los combatientes, los oficiales, así, ahora están presentes en las escuadras en la Plaza Roja de Moscú. El país está orgulloso de ustedes. Siempre vamos a proteger a Rusia como lo hicieron ustedes, soldados de la victoria, a consolidar las tradiciones de patriotismo y de servicio a la Patria. Las lecciones de la guerra nos llaman a estar alerta y las fuerzas armadas de Rusia están listas a oponer resistencia a cualquier amenaza. Tenemos que consolidar nuestro potencial de defensa para luchar contra el extremismo, el neonazismo, pero para ello hay que consolidar a toda la comunidad internacional. Estamos abiertos para este tipo de colaboración. Rusia siempre está con las fuerzas de paz que eligen el camino de la mancomunidad, la fraternidad, que rechazan las guerras como algo ajeno a la naturaleza humana. A medida que se quedan en el pasado los acontecimientos de esta guerra, va creciendo nuestra responsabilidad ante las futuras generaciones. Tenemos que trasladarles un mundo estable, la memoria sobre las hazañas de la guerra, el espíritu y el sentido de esta gran victoria para que nuestros sucesores amen a su país al igual que nosotros y esta memoria permanezca en el futuro sobre el pueblo que defendió con honor su independencia y gloria. Gloria al pueblo vencedor. Los felicito por el Día de la Victoria. ¡Hurra!”



EL DISCURSO COMPLETO DEL PRESIDENTE MAURICIO MACRI EN EL CENTRO CULTURAL KIRCHNER (CCK)

EL DISCURSO COMPLETO DEL PRESIDENTE MAURICIO MACRI EN EL CENTRO CULTURAL KIRCHNER (CCK)

EL DISCURSO COMPLETO DEL PRESIDENTE MAURICIO MACRI EN EL CENTRO CULTURAL KIRCHNER (CCK)
30 de octubre de 2017

El destino elegía al doctor Alfonsín para comenzar lo que hoy viene siendo el período más extenso de nuestra democracia, pero estamos aquí reunidos por todas las deudas que todavía tenemos a pesar de todas estas décadas. Hace poco más de una semana los argentinos dimos un enorme paso, confirmamos nuestra decisión de cambiar, decidimos profundizar la transformación que comenzamos juntos y que nació en el corazón de los argentinos. Confirmamos que se trata de un cambio de fondo, de un cambio verdadero que se basa en la esperanza de saber que somos mejores de la vida que hemos llevado, un cambio impulsado por las voluntades y deseos de aquellos argentinos que decidieron jugarse con la verdad, por el crecimiento, por el trabajo, por una mejor vida para todos. Confirmamos que empezamos un nuevo tiempo, que ya no aceptamos más “no se puede” que tanto daño nos hizo durante décadas, confirmamos que queremos desafiar el dogma melancólico y desesperanzado que cree que lo mejor sucedió en el pasado.

Estamos dando pasos nuevos, firmes, seguros para seguir mejorando, para seguir avanzando, para seguir creciendo, lo que vamos a hacer en el país entre todos es algo que hace muchas décadas no logramos en la Argentina. Si tuviera que definir una de las motivaciones más grandes que tengo como Presidente, diría que es terminar con la pobreza, para que los argentinos tengan la libertad de elegir sobre su propia vida, apasionarse y vivir de lo que los apasiona, de concretar sus proyectos y sus sueños. Pero es inadmisible que en un país con las condiciones estructurales que tenemos haya tantas personas en la pobreza, somos un país grande, rico en recursos, pero la herramienta más valiosa más allá de toda riqueza es la fuerza emprendedora del pueblo argentino, solo hay que desatar los nudos que nos tienen maniatados para poder liberar toda esa potencialidad latente en nosotros.


No exagero cuando digo algo que voy a repetir una y otra vez hasta el cansancio: somos la generación que está cambiando la Argentina para siempre, si señores, somos todos parte de esa generación. Estamos sentando las bases para desarrollarnos y en ese camino cómo elegimos vincularnos unos a otros es casi tan importante como el resultado final. La única manera de dar vuelta la página y sanar las heridas del pasado es diciéndonos las verdad, es construyendo confianza, que es la base de un vínculo duradero y genuino, es rechazando todo tipo de violencia, es buscando siempre el diálogo y fundamentalmente la paz. En este punto me quiero detener unos instantes, si no hay consensos básicos sobre el rumbo y los objetivos que compartimos para el desarrollo de nuestro país, no habrá sustentabilidad pública, ni inversiones, ni productividad, ni seguridad jurídica o competencia empresaria, no habrá equidad social y una verdadera salida de la pobreza y la desigualdad.

Esto implica una transformación muy grande, implica mirarnos hacia el futuro en vez de pelearnos viendo los fracasos del pasado, y no hay por qué tenerle miedo a esta idea, porque no se trata de sacar o de ajustar sino de ceder en algo para recuperar el conjunto, de transformarnos para poder crecer. Detrás del miedo al cambio hay a veces una mirada reaccionaria y conservadora que defiende privilegios, y hay grupos que usan el miedo para conservarlos, es mentira que estamos condenados a que se repita nuestra historia de fracasos, es mentira que hay algo o alguien que quiera perjudicarnos. Lo que complica nuestro desarrollo son nuestras propias limitaciones, nuestra tendencia a empantanarnos en los problemas y rechazar las soluciones posibles.

Hoy podemos decir con alivio y entusiasmo que los argentinos maduramos, que desafiamos a esa actitud de quedarnos quietos y resignarnos, entendimos que todos los problemas tienen solución y que esa solución depende de nosotros. Reformar es crecer, transformarse es crecer, es evolucionar, es responder a las necesidades actuales haciéndole frente a las dificultades con recursos nuevos, el cambio es una actitud, el cambio es reformar instrumentos, transformar es lograr resultados, creo en la necesidad de pensar una agenda de reforma permanente, lo que yo llamé reformismo permanente, que esté en sintonía con este proceso de transformación tan grande de la historia de la humanidad. Somos parte de un mundo globalizado y no podemos seguir debatiendo realidades como si viviéramos en otro siglo, los cambios tecnológicos están planteando debates estructurales sobre el trabajo, el conocimiento y hasta sobre la vida misma. Todos ellos y muchos otros pueden ser oportunidades para resolver algunos de nuestros problemas, o pueden ser amenazas frente a las cuales nos encerramos, negando su existencia, debatiendo una agenda pequeña y cerrada.



Reformar el país es darle las alas que necesita para volar en el mundo de hoy, es ayudarla a superar sus trabas para volverlo dinámico y capaz. Durante muchos años los argentinos vivimos presos de la lógica autocomplaciente del fracaso, vivimos lamentándonos por nuestros errores y ese sea tal vez el elemento central para entender por qué tenemos la pobreza que tenemos, tiene que ver con nuestra cultura del poder. A los argentinos nos ha costado construir un mundo compartido porque nos hemos mirado el ombligo permanentemente, muchas veces se pensó que el poder es algo que hay que apropiarse, una cultura que celebra la vivada, que es incapaz de construir instituciones, una cultura que en vez de tomar el poder como un servicio dijo “tengo el poder y ahora me abuso de él”. También creo que nos hemos obsesionado en debatir ciertos temas referenciándonos en cómo se planteaban en el pasado, no se trata de negar nuestra historia, se trata de entender que en nuestra historia nos ha costado crear un mundo común. Por eso para salir de la pobreza tenemos que organizarnos, ser protagonistas de esta transformación, para eso los convoco a lograr entre todos consensos básicos que nos permitan trazar un camino de futuro, una hoja de ruta que nos guíe en la construcción de reglas, que nos de estabilidad y nos lleve a una Argentina más justa e integrada donde todos podamos tener un proyecto de vida.

Tenemos que avanzar en reformas donde cada uno ceda un poco, empezando por los que tienen poder, y no solo hablo de la política, tenemos que hacerlo en base a la confianza, hablando desde la verdad, con buena fe, sin dobles discursos y abandonando cualquier todo de etiquetas que impidan que ese diálogo fluya. No digo que sea fácil, cambiar a veces cuesta, requiere que nos animemos a algo diferente, pero ya no hay más excusas para no animarse, no hay más excusa, es ahora o nunca. Hoy quiero proponerles tres ejes a partir de los cuales podamos construir consensos para reducir la pobreza, que es la principal meta por la cual pedí que se evaluara mi Gobierno. Esto lo digo sin desconocer de la educación, la salud, la protección social, la infraestructura, el medioambiente, que también son objetivos fundamentales de nuestro Gobierno. Pero hoy me quiero concentrar en estos tres ejes: el primero es sobre la responsabilidad fiscal, la inflación y los impuestos, no podemos gastar más de lo que recaudamos, y esto lo digo en todos los niveles del Estado, tenemos que seguir bajando la inflación y comprometernos para que nunca más vuelva a ser un instrumento de la política, y debemos reducir la carga tributaria, diseñar un sistema de impuestos equitativos sustentable, con una relación cooperativa entre Nación y provincias. El segundo eje es favorecer el empleo, creemos en el trabajo como eje del proyecto de vida de las personas, necesitamos más y mejores trabajos para millones de argentinos, entonces avancemos hacia un esquema de reglas de juego que fomenten el empleo privado, formal. El tercer eje es el de la República y la calidad institucional, queremos comprometer a todos los sectores a colaborar en el fortalecimiento de la República y a construir un Estado que no esté al servicio de la política, de sus funcionarios o de sus gremios, sino al servicio de los argentinos; esto incluye reformas en la Justicia, en el sistema electoral y en iniciar un camino de transparencia e integridad para prevenir y castigar a la corrupción.

Déjenme explicar cada uno de estos ejes con más detalles porque creo que es muy importante saber de qué estamos hablando, sin embargo no esperen una descripción de los instrumentos, queremos para que sean el aporte del Gobierno a las diferentes mesas del consenso. Sobre el primer eje, lo que llamamos responsabilidad fiscal significa que durante mucho tiempo los argentinos no hemos podido equilibrar el manejo de nuestras cuentas públicas y esto no puede seguir así, no podemos seguir gastando más de lo que nos ingresa, tenemos que comprometernos al equilibrio fiscal en todos los niveles de Gobierno, acordar un camino entre Nación y las provincias para acercarnos lo más posible al superávit de las cuentas públicas. Esto no es negociable, no es nuestro dinero el que nos toca administrar, es el dinero de todos los argentinos y debemos administrarlo con la mayor responsabilidad posible, una parte central de la reforma será la nueva relación fiscal entre el Gobierno nacional y las provincias.

Agradezco hoy la presencia de nuestros gobernadores y todo lo que hemos logrado trabajando juntos estos dos años, y los convoco a pensar en soluciones duraderas. En estos dos años firmamos con los gobernadores consensos y hojas de rutas en educación, modernización del Estado, narcotráfico, energía, minería, cultura; estos acuerdos nos muestran el camino para seguir avanzando en los que nos toca hoy, que es acordar una distribución de recursos equitativa en la que esté las responsabilidades de cada uno para usar lo mejor posible los recursos que tenemos. Estas reglas claras nos van a permitir seguir trabajando juntos en las obras de infraestructura que tanto necesita nuestro país, y con los gobernadores también tenemos que avanzar en otro camino importante, tenemos que desandar juntos la escalada de impuestos que Nación, Provincia y Municipio hicieron los últimos años. El gasto para reducir el gasto público es mayúsculo pero no deja de ser básico, necesitamos menos impuestos, más obras, y todo esto lo debemos lograr con equilibrio fiscal, se lo debemos a las próximas generaciones.

¿Qué madre o qué padre pueden dejarles a sus hijos deudas y problemas? Nuestra generación tiene que poner en orden las cuentas públicas para que cada argentino recién nacido herede patrimonio, infraestructura, cultura, bienestar, y no pasivos sociales, financieros o educativos. Ustedes saben que recibimos un Estado con un déficit alto, insostenible en el tiempo, que estamos bajando gradualmente de a un punto por año, porque queremos cuidar a quienes pueda sufrir la transición y porque queremos que la reducción sea para siempre, queremos que los argentinos incluidos sus dirigentes valoren el equilibrio fiscal como un requisito indispensable de un buen Gobierno, no nos gusta endeudarnos, pero mentirnos, emitiendo dinero sin respaldo y generando inflación. Desde el primer día reconocimos que la inflación es fruto de una mal política, estamos bajando gradualmente y este año será la más baja desde el 2009, no se puede crecer sostenidamente, no se puede aspirar al desarrollo, a la creación del empleo, a la reducción de la pobreza, si no bajamos la inflación. Todos nuestros vecinos la han vencido y también lo han hecho la mayoría de los países del mundo, la inflación alta castiga a la mayoría, lastima a la inversión, impide la competencia, y por ende el incentivo a mejorar, la inflación arruina el ahorro. Solo unos pocos privilegiadas, casi siempre gente con recursos o contactos, puede protegerse de ella, la mayoría de los argentinos solo la sufre.

Quiero proponerles un compromiso de todos para que nunca más volvamos a tener inflación, necesitamos un moneda estable para que el crédito que empezó a crecer en la Argentina crezca fuerte y sólido. Necesitamos crédito a más largo plazo y menor costo para sostener tanto del sector público como del privado, lo mismo necesitan las familias argentinas para que cada uno pueda acceder a su propio hogar, pero el crédito se sostiene sobre la confianza, cuánto más previsible seamos, cuánto más estable es nuestra moneda, cuánto más baja sea la inflación, más crédito habrá para todos. También como parte de este primer eje quiero hablar de los impuestos, lamentablemente tenemos impuestos que ningún país tiene, impuestos demasiado altos, con una distribución poco equitativa y un sistema impositivo complicado y engorroso, y la peor distorsión de nuestro sistema es la evasión fiscal, genera competencia desleal, castiga a los más productivos, a los que invierten, a los que exportan, a los que dan trabajo formal. Ya empezamos a bajar la carga tributaria, bajó casi dos puntos desde que asumimos, claramente desde un punto de partido muy alto, es cierto, y todavía nos queda mucho camino para recorrer. Por eso queremos avanzar con las provincias y con los municipios hacia un sistema de impuestos más simple, más claro, más equitativo y que beneficie la inversión productiva y la creación de empleo, por eso mañana o el miércoles vamos a presentar una propuesta de reforma tributaria, con la mira en la equidad y en largo plazo. Un último punto sobre la situación macroeconómica y su sustentabilidad a largo plazo: tenemos que pensar una conversación adulta y honesta sobre nuestro sistema de jubilaciones y pensiones. Estamos orgullosos de la amplia cobertura de nuestros jubilados, el año pasado creamos la pensión universal al adulto mayor para que todos los mayores de 65 años tenga un ingreso asegurado, y estamos orgullosos de la Reparación Histórica que ha permitido corregir a más de un millón de jubilados. Pero sabemos que nuestro sistema previsional esconde seria inequidades y no es sustentable, a mi entender no debería haber jubilaciones de privilegios, ni regímenes especiales, que por ejemplo habiliten sin justificación a que algunos se jubilen a las 40 o los 50 años, mientras otros tienen que trabajar hasta los 65 ¿Por qué?

En la ley de Reparación Histórica se previó la creación de un consejo para diseñar un nuevo sistema previsional dentro de un plazo de tres años, el sistema seguirá siendo universal, público, solidario y de reparto, pero también necesitamos que sea integral, sustentable y justo, que busque que todos los argentinos trabajemos al mismo tiempo. Eso es justo.

Por eso, en las próximas semanas, vamos a convocar a la comisión prevista, en dicha ley, para que las fuerzas políticas: representantes de jubilados, trabajadores, empresarios, académicos, expertos previsionales en un proceso participativo, puedan elaborar una propuesta para que el Congreso trate oportunamente.
Hasta que esa reforma entre en vigencia, vamos a presentar algunas propuestas para la transición.

Pasemos al segundo eje: el de comprometernos a tomar medidas que favorezcan la creación de más y mejor empleo privado y el crecimiento de la producción. Si queremos salir de la pobreza tenemos que crear más trabajo, es el único camino, no hay otro. Para eso, en los próximos días vamos presentar algunas iniciativas que venimos conversando con los representantes del trabajo, orientados a la formalización del trabajo no declarado; a mejorar la capacitación; a crear nuevas formas de contratación para trabajadores que dan trabajo; a mejorar el equilibrio entre el trabajo y la vida familiar, entre otras.

También vamos a seguir combatiendo los excesos en la litigiosidad laboral, que se ha convertido en el negocio de unos vivos, la mafia de los juicios laborales es uno de los principales enemigos de la creación de trabajo en nuestro país. Por eso, insisto a las provincias para que adhieran a la nueva Ley de ART, aprobada este año; lamento que hasta ahora hayan adherido sólo dos distritos: Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires, y que haya sólo dos proyectos que tiene media sanción: Buenos Aires y Mendoza.

Sé que en otras provincias están en tratamiento – y les pido que aceleren el trámite – porque hay pocas cosas más importantes que esto para ayudar a crear trabajo. Estoy convencido de que los argentinos tenemos las capacidades para competir exitosamente con los mejores del planeta, pero no podemos pedirles a nuestras empresas que lo hagan, si no cuentan con las condiciones para hacerlo.

Venimos trabajando para que las cargas impositivas, el costo del crédito, las condiciones de la infraestructura logística, los costos de los insumos claves, como la energía; el conjunto de las reglas del juego sean los adecuados para alcanzar los niveles de productividad que necesitamos para integrarnos al mundo de manera positiva.

Mejorar el acceso al crédito es una prioridad, queremos más Pymes que puedan acceder al mercado de capitales y a la Bolsa; queremos más créditos hipotecarios para la gente. Seguimos teniendo uno de los mercados financieros más chicos de América latina. Necesitamos multiplicar el crédito en inversión para acompañar el crecimiento. También vamos a profundizar nuestros esfuerzos para facilitar las cosas, esto es simplificar normativas, eliminar trámites innecesarios.

Queremos dejar atrás un Estado complicado, lento, burocrático, pensado sobre normas llenas de vueltas, basadas en la desconfianza y no en el espíritu simple de cumplir con la ley. ¿Cómo puede ser que una empresa, una Pyme le pidan más de 1.500 declaraciones juradas por año? Seis por día hábil, además esas declaraciones generan 700 pagos, por años; casi tres por día. Es demasiado, es una locura: 158 trámites serán necesarios para una pollera para poder exportar y los hemos reducido a 118, todavía falta, tenemos que seguir, falta muchísimo. Las empresas tienen que concentrarse en producir e innovar, porque eso genera trabajo, en lugar de gastar energías innecesarias en trámites.

Toda la promoción de la iniciativa privada tiene que darse en un marco de reglas que aseguren que los beneficios lleguen a la gente. Por eso, las empresas no sólo tienen que pagar sus impuestos y tratar bien a sus empleados, también deben comprometerse a cuidar a los consumidores y al ambiente; animarse a modernizarse y competir; a pensar no sólo en qué puede arrancarles a los gobiernos de turno, sino también en ver cuál es su aporte a la sociedad.

Debemos que actuar para que nunca más los ganadores sean los que han obtenido privilegios, a partir de sobornos, o los que se cartelizan abusando de los consumidores. Seremos implacables cuando se burlen las normas de competencias en perjuicio de la gente; creemos en la defensa de la competencia y para eso necesitamos sumar constitucional, moderno y eficaz; transparentar los mercados también es contribuir a la integridad de la Nación.

Y competir quiere decir, también, salir a seducir al mundo y dejarse seducir. No podemos seguir siendo uno de los países más cerrados; no podemos seguir creyendo que podemos vivir solo con lo nuestro. No hay manera de salir de la pobreza si no nos convertimos en un país exportador. Es importante que para lograr cualquier reforma haya un diálogo con los representantes de cada sector.

La cultura de los acuerdos y de las mesas sectoriales, de las que a menudo participo personalmente, parte de la premisa de que todos tienen que ser parte de la conversación: sindicatos, empresas, gobiernos. Nos sentamos todos en una mesa, listamos todos los problemas y vamos renglón por renglón viendo qué podemos resolver, es una maravillosa experiencia.

El tercer eje, al que los quiero convocar para potenciar las posibilidades de nuestro país: el fortalecimiento institucional. Los argentinos ya han decidido que quieren vivir en una democracia republicana con instituciones respetadas, que también los respeten a ellos, a todos los argentinos. Y no sólo a quienes tienen acceso a funcionarios o dirigentes para pedir favores y excepciones. Hemos demostrado que el cambio empieza por uno; hay que ser respetuosos del Poder Judicial, cumplir con sus sentencias y con el Parlamento, donde la presencia de ministros y funcionarios públicos es necesaria para informar y rendir cuentas ante los Diputados y Senadores de la Nación. Además, desde el comienzo de nuestro gobierno hemos buscado comunicar cada uno de nuestros actos a todos los argentinos, asumiendo un compromiso firme con la libertad de prensa.

Otro capítulo: la modernización del Estado es una tarea fundamental. Estamos construyendo un Estado abierto, moderno y democrático; un Estado ágil, que simplifique trámites, agilice procesos, jerarquice al empleado público; un Estado íntegro, transparente, que se comunica y tiene inter-operatividad con los demás Estados. Estamos trabajando con más de 1.000 municipios dentro del Programa de País Digital, incorporando expedientes electrónicos, el tablero de control para gestionar mejor; dándoles accesos a sistemas cómo contratar y cómo comprar, una revolución.

Queremos consolidar estos avances y extenderlo a todos los niveles de Gobierno; el cambio cultural que estamos impulsando persigue objetivos concretos: un Estado que esté al servicio de toda la sociedad y no una sociedad al servicio de unos pocos, queremos instituciones públicas transparentes, queremos consolidar instituciones en las que la sociedad confíe porque no alcanza con que sólo algunas personas que ocupan cargos públicos sean la garantía de la ética.

Así como decía antes, que queremos un país en que la inflación sea intolerable; queremos un país donde la corrupción sea intolerable. Tenemos que erradicar nuestra cultura del: “roban, pero hacen”; hay que demostrar que se pueden ganar elecciones haciendo políticas con decencia. Para esto hemos impulsado importantes normas, como la Ley de Acceso a la Información Pública, como una agencia independiente y profesional que ya está funcionando; ahora es el turno de las provincias, que pueden adherirse a la ley nacional o sancionar una ley propia. Yo – si me permiten – le recomiendo la ley nacional, que es muy buena y se aprobó con el consenso de todas las fuerzas políticas y las organizaciones de la sociedad civil.

Sé que algunas provincias ya están avanzando, pero otras están retrasadas. Les quiero pedir que avancen y que demuestren su compromiso con la transparencia y el acceso a la información pública. No olvidemos que es un deber de los servidores públicos.

Otras normas, que hemos impulsado, son la Ley del Arrepentido, para casos de corrupción; los decretos de regulación para casos de conflictos de intereses; el mejoramiento de los procesos de compras y contrataciones con sistemas informáticos, transparentar los procesos licitatorios y la digitalización de todos los expedientes públicos de la Administración Central, entre muchos otros.

Existen en el Congreso proyectos orientados a la lucha contra la corrupción que hoy cuentan con media sanción y en el caso de la Ley de Responsabilidad Penal de Personas Jurídicas; la Extinción de Dominio; la ley de Reforma Política.

Somos una república federal y por eso el compromiso con la transparencia es una decisión que debe ser adoptada por los tres poderes del Estado, los gobiernos provinciales, los municipales de todo el país. Poner luz sobre los asuntos públicos y rendir cuentas es una obligación de todos.

La Justicia: es otro de los poderes del Estado que ha iniciado un proceso de reconstrucción de confianza, que parece haber perdido para muchos. Tenemos que seguir trabajando para asegurar que cada día la Justicia siga mejorando en su respuesta a la demanda, de una sociedad que ya no admite la impunidad, ni la arbitrariedad, ni demoras justificables. Como dije recientemente, nada más solidario y equitativo que una Justicia que trata a todos los ciudadanos por igual, sin mirar la situación relativa de poder.

Nuestro sistema político, por momentos, pareció más enfocado en beneficiar a los políticos y no a quienes tienen que representar. Hay repartidos por el Estado rincones y recovecos donde funcionarios de todos los gobiernos, en todos los niveles, logran ubicar amigos, parientes, militantes de sus agrupaciones. Un ejemplo – que descubrí hace muy poco – es el de la Biblioteca del Congreso de la Nación, que tiene más empleados que las bibliotecas más grandes del mundo, que pasó de menos de 500 a más de 1.700 empleados en los últimos años. ¿Qué ha pasado este tiempo para que aumentara así, qué compromiso tienen con la gente, quienes la administran? 1.700 es un número escandaloso para una biblioteca, una vergüenza y sobre todo si comparamos con la Biblioteca del Congreso de Chile, que tiene menos de 250 empleados. Este tipo de estafas, sí porque son estafas, se tienen que terminar, no hay más lugar para esto.

Otro caso es el de las Legislaturas provinciales, que ya eran escandalosos hace 15 años y desde entonces siguieron aumentando de tamaños. Hay varias provincias donde la cantidad de empleados de la Legislatura viene aumentando a más de 10 por ciento, por año. Hay casos de legisladores que tienen más de 80 empleados, sí 80 empleados por legislador. Estoy seguro de que hay maneras mucho mejor de trabajar, mucho mejor que armar quioscos para los amigos de la política.

En el ministerio Público Fiscal se contrataron 1.100 personas, entre el 2012 y el 2016, la mayor parte de estas asignaciones fueron para cargos de alta jerarquía. No quieran saber los sueldos. En el Consejo de la Magistratura hay una desproporción similar, el número de consejeros creció casi un 140 por ciento, en diez años, 140 por ciento en diez años. Y hay casos, como el de empleados de ordenanza, cuya función es servir café o llevar expedientes, que tienen sueldos arriba de 100 mil pesos por mes y además gozan, como todos los empleados del Poder Judicial, de un régimen de licencias muy generoso, que llega a permitirles tomarse dos años de licencia con goce de sueldo. Y no puede ser que el horario de atención de los juzgados y de la justicia, en general, sea hasta las 13:30 horas; no puede ser que durante 45 días esté interrumpido el servicio de Justicia. Qué bueno sería para todos, realmente, que la Justicia dé el ejemplo, que elimine una de estas licencias o que se replanteé estas interrupciones que no hacen más que demorar causas que tardan años.

También es importante que modernicen sus procesos para dar un servicio ágil y transparente. En la Justicia el expediente electrónico no existe, los expedientes tienen 200 hojas, mínimo, en papel, que se cosen y todavía están escritos en español antiguo. Este sistema es viejo, poco transparente y contribuye a que la Justicia sea más lenta todavía. Estos son sólo pequeños ejemplos que podíamos pasarnos días porque son miles y nos muestran lo básico, lo mínimo que tenemos que empezar a cambiar, esto es básico y mínimo.

Y cada uno desde su lugar puede contribuir a reducir el gasto público: veamos el caso de las universidades. En 10 años la planta de personal docente y no docente; la oferta académica; el número de universidades aumentó en promedio de más del 30 por ciento, pero la matrícula de estudiantes sólo el 13 por ciento. Claramente esos incrementos no se correlacionan con la tasa de graduación, que es una de las más bajas del mundo.

Por eso se requiere el esfuerzo de las universidades para que asignen de formas más eficientes los recursos, para mejorar su desempeño y contribuir entre todos a reducir el gasto público.

Otro caso es el de las obras sociales; en Argentina hay 280, de las cuales sólo 40 representan el 70 por ciento de los trabajadores y sus familias. Esto quiere decir que hay 240 obras sociales que sólo representan el 30 por ciento de los trabajadores y lo digo habiendo – desde el primer momento – apoyado a las obras sociales, pero esta cantidad llama la atención.

La sociedad argentina, en su conjunto, invierte mucho dinero en salud, y a pesar de eso tenemos un sistema muy desigual. Queremos obras sociales fuertes y bien administradas, porque esto significa mejorar la calidad de vida y la atención a la salud, tanto de los trabajadores como de sus familias. Para hacerlo invitamos a dialogar a nuestra dirigencia sindical y así ver, entre todos, cómo podemos resolver de la mejor forma estas incongruencias.

Algo similar sucede con los sindicatos: no puede ser que haya más de 3.000 en la Argentina. Y sólo 600 firmen paritarias anualmente; necesitamos organizaciones sindicales fuertes, transparentes, que realmente tengan la vocación de representar a los trabajadores. Así que también los invitamos a ellos a dialogar, a echar luz sobre esta situación y así entre todos podamos trabajar para generar más trabajo, lo que nos va ayudar a avanzar hacia una Argentina sin pobreza.

Mejorar el Estado es poner la política al servicio de la gente y no de sus propios intereses. También creemos que el sistema institucional político, esto es cómo se organizan los partidos, cómo se organizan las elecciones, quedó anclado en el pasado y tiene que dar un salto hacia adelante.

En todos estos ejes, en todos tenemos propuestas concretas, que vamos a ir presentando en las próximas semanas.

Para ir finalizando, tenemos que trazar una línea de austeridad para lo que viene, mucho de los que estamos hoy acá somos unos privilegiados. Sí, porque hemos tenido acceso a recursos y a oportunidades que muchos argentinos no tuvieron. Por eso tenemos que demostrar qué vamos a hacer, tenemos que dar el ejemplo y sabemos que no nada más potente que dar el ejemplo.

Las reformas, en las que tenemos que avanzar, exigen que cada uno tenga que ceder un poco, empezando por los que tienen más privilegios. Porque en el camino del gradualismo hay quienes no pueden esperar. Hay cambios que tenemos que hacer lo más rápido posible para que los argentinos salgan de la pobreza y para que la clase media pueda crecer. Ya vimos que no nos sirvieron los atajos, ya vimos dónde nos llevaron las avivadas, queremos acabar con los privilegios que salvan a unos pocos, mientras tantos argentinos padecen la pobreza y la desigualdad.

Estoy acá pidiéndoles que todos hagamos nuestro aporte, es la forma de sacar a este país adelante cuanto antes. El único rival que tenemos son los problemas de los argentinos y nuestro único desafío es superar la resignación y el miedo. Muchos dicen que esta propuesta de país ordenado le falta épica, no estoy de acuerdo, realmente no estoy de acuerdo. Qué aventura más excitante que hacer que una comunidad se desarrolle, más allá de los límites que creía tener; qué aventura más épica que la de un nuevo desarrollo, basados en consensos básicos deseados por todos. Eso es aventura, la aventura de cambiar, de mejorar todo lo mejorable. Eso provoca entusiasmo y nos desafía a tomar las riendas con nuestras propias manos.

Vivamos esa sana rebeldía de querer más y saber que es posible, que está en nosotros lograrlo. Sé que comparten mi visión, que es una esperanza compartida, pero no una esperanza quieta. Es una convicción que nos impulsa a dar nuevos pasos cada vez más consistentes para acercarnos a una Argentina posible y maravillosa, sin distinciones ni privilegios, con oportunidades para todos, repito: sin distinciones ni privilegios, pero con oportunidades para todos. Muchas gracias a todos.



domingo, 12 de noviembre de 2017

NARENDRA MODI “podemos unir nuestros esfuerzos con otros países en desarrollo, no sólo para el bienestar de los débiles y los pobres, sino también para ayudar a preservar a nuestra Madre Tierra”

NARENDRA MODI “podemos unir nuestros esfuerzos con otros países en desarrollo, no sólo para el bienestar de los débiles y los pobres, sino también para ayudar a preservar a nuestra Madre Tierra”

NARENDRA MODI “podemos unir nuestros esfuerzos con otros países en desarrollo, no sólo para el bienestar de los débiles y los pobres, sino también para ayudar a preservar a nuestra Madre Tierra”
Discurso del primer ministro de la India en el banquete durante su visita a Kenia (11 de julio de 2016)

Excelencia, presidente Uhuru Kenyatta,
presidente adjunto William Ruto,
miembros del Consejo de Ministros,
invitados distinguidos
Jambo, Namaskar,

Gracias por una tan cálida bienvenida.
Traigo los saludos y buenos deseos de los 1,25 mil millones de personas de la India. Desde hace más de dos milenios, las aguas del gran Océano Índico han facilitado la mezcla de los dos pueblos. Somos vecinos marítimos.

Las comunidades de la costa occidental de la India, especialmente de mi casa, el estado de Gujarat, y la costa este de África, se han asentado en las tierras del otro. A finales del siglo XIX los indios llegaron a Kenia durante la época colonial para construir el icónico ferrocarril de Mombasa-Uganda. Muchos de ellos se quedaron y han contribuido al desarrollo económico de Kenia. Varios se unieron a la lucha por la libertad, y se pusieron hombro con hombro con Mzee Jomo Kenyatta, el presidente fundador de Kenia. Cuento a Makhan Singh, Pio Gama Pinto, Chaman Lal, M.A Desai entre otros. Los vínculos entre las sociedades antiguas también han enriquecido nuestras culturas. La rica lengua swahili incluye muchas palabras en hindi.

La cocina india es ahora una parte intrínseca de la cocina de Kenia. Excelencia, anoche usted y yo vimos de primera mano el afecto y los vínculos de la diáspora india con Kenia. Son un sólido puente entre los dos países. Y valoramos este patrimonio conjunto. Estoy feliz de regresar a su hermoso país que visité por primera vez en 2008. Esta visita puede haber sido corta, pero los resultados han sido importantes. He sido capaz de reavivar nuestra amistad personal que comenzó en Nueva Delhi en octubre 2015. En las últimas horas, hemos sido capaces de impartir un nuevo vigor e impulso a nuestras relaciones de larga data: nuestra comprensión y el compromiso político se han profundizado.

Estamos dispuestos a colaborar con Kenia en el cumplimiento de sus prioridades de desarrollo:

• en los sectores de su elección, y
• a la velocidad que prefieran; Y, ya sea:
• en la agricultura o la atención de la salud;
• en las necesidades de la educación o la formación profesional;
• el desarrollo de las pequeñas empresas;
• la energía renovable o de transmisión de energía, y
• la construcción de fortalezas institucionales.

Al igual que en el pasado, nuestras experiencias y conocimientos están disponibles para el beneficio de Kenia.
Excelencia, tenemos una relación económica y comercial muy animada. Pero no es una relación temporal o transaccional. Es un vínculo probado con el tiempo, construido sobre la base de valores compartidos y experiencias compartidas.

Amigos,

Tanto la India como Kenia tienen poblaciones jóvenes. Ambas culturas valoran la educación. Ahora es el momento para el desarrollo de la habilidades. Como el proverbio swahili dice: "Elimubilaamali, kamantabilaasali” (que significa: el conocimiento sin la práctica es como la cera sin miel). Kenia y la India siempre han trabajado por la paz mundial. También podemos unir nuestros esfuerzos con otros países en desarrollo, no sólo para el bienestar de los débiles y los pobres, sino también para ayudar a preservar a nuestra Madre Tierra.

Podemos aprender unos de otros en el área crucial de la conservación de los recursos naturales. Como dijo Mzee Jomo Kenyatta, "Nuestros hijos pueden aprender acerca de los héroes del pasado. Nuestra tarea es hacer de nosotros mismos los arquitectos del futuro".

Presidente Uhuru Kenyatta, distinguidos invitados, puedo ahora hacer un brindis:


• a la salud y el bienestar del presidente de Kenia, su excelencia el presidente Uhuru Kenyatta;
• al progreso y la prosperidad de la población de Kenia, nuestros vecinos del Océano Índico,
• a la eterna amistad entre los pueblos de la India y Kenia.


sábado, 21 de octubre de 2017

SERGIO MALDONADO DESPIDE A SU HERMANO SANTIAGO MALDONADO

SERGIO MALDONADO
DESPIDE A SU HERMANO
SANTIAGO MALDONADO
SERGIO MALDONADO DESPIDE A SU HERMANO SANTIAGO MALDONADO


Santiago, ayer 20 de octubre pude despedirme de vos, me dejaste parte de tu corazon. Dónde estés con tu alma, deseo que hayas sido testigo de todo lo que ocurrió en estos 80 días, de toda la gente que te conoció, que te quiere, que se movilizó y sensibilizo por vos.
Siento que vos te fuiste pero me dejaste muchos hermanas/os, Amigas/os, Madres, Padres, Abuelas/os, Primas/os, así todo fue un cambio injusto pero necesario para que todos nos replanteemos muchas cosas. 
Donde quieras que estés, seguí siendo Santiago. 
Que nada te detenga, que sigas tu camino.
Siento mucha tristeza, angustia, dolor, bronca y orgullo por ser tu Hermano. No tengo más palabras, solo agradecerte por haber sido uno de los tantos que te Buscamos. Siento que esto tengo que compartirlo con toda la gente que nos ayudó a encontrarte y ayudará a que sepamos la verdad y se haga justicia.
Espero que todos los culpables paguen por lo que te hicieron y puedas descansar en paz.
Para vos y por vos Siempre.
Te quiero Mucho.
Sergio