martes, 21 de abril de 2015

MAHATMA GANDHI SU PENSAMIENTO SOBRE LA SALUD Y LA ALIMENTACIÓN

MAHATMA GANDHI 

SU PENSAMIENTO SOBRE LA SALUD Y LA ALIMENTACIÓN


Uno de los aspectos menos conocidos de Gandhi, pero más importantes para él, es el de la autogestión de la salud:

Aunque he tenido dos enfermedades graves en toda mi vida, creo que el hombre no tiene prácticamente necesidad alguna de tomar medicinas. De mil casos, novecientos noventa y nueve pueden tratarse con una dieta bien equilibrada, un tratamiento a base de tierra y agua y similares tratamientos caseros. Quien acude de inmediato al médico, al vaidya [médico ayurvédico ―el antiguo sistema hinduista de medicina―] o al hakim [arábigo, doctor o médico, en todos los países orientales, médico unani ―método griego de medicina―] por cualquier molestia, no solo pone en peligro su vida, sino que se convierte en un esclavo de su cuerpo, en lugar de seguir siendo su amo, por lo cual pierde el control de sí mismo y deja de ser un hombre.Mahatma Gandhi: Gandhi’s Health Guide [‘guía de Gandhi para la salud’]. California: The Crossing Press. Hay versión en español: Gandhi; sus propuestas sobre la medicina, la salud y la sexualidad (pág. 224). Barcelona: Amat, 2005.

Vale la pena analizar por qué escogemos la profesión médica. No cabe duda de que no se escoge para servir a la humanidad. Nos convertimos en médicos para obtener honores y riqueza. Me he empeñado en demostrar que en esta profesión no hay un verdadero servicio a la humanidad y que es nociva para todos los seres humanos. Los médicos hacen gala de sus conocimientos y cobran sumas exorbitantes. Sus preparados, que tienen un coste intrínseco de unos pocos peniques, cuestan chelines. El pueblo, con su credulidad y su deseo de librarse de algunas enfermedades, permite que lo estafen. ¿No son entonces mejores los curanderos, a quienes conocemos, que los médicos que se las dan de humanitarios?
Mahatma Gandhi, ibídem, pág. 30

Hemos adquirido el hábito de llamar al médico por la más trivial de las enfermedades y, donde no hay médicos, se busca el consejo de simples curanderos. Vivimos con la fatal ilusión de que ninguna enfermedad puede curarse sin medicamentos. Esta creencia ha hecho más daño a la humanidad que cualquier otro mal. No cabe duda de que tenemos que curarnos las enfermedades, pero no son los medicamentos los que las curan. Y no solo son estos sencillamente inútiles, sino que a veces son decididamente nocivos. El hecho de que un hombre enfermo tome pócimas y medicamentos es tan tonto como intentar cubrir la mugre que se ha acumulado en el interior de una casa. Cuanto más se la cubre, más rápido será el proceso de putrefacción. Y lo mismo sucede con el cuerpo humano. La enfermedad o el malestar es solo la advertencia que nos hace la Naturaleza acerca de que hemos acumulado inmundicias en alguna parte del cuerpo: sin duda, sería sabio dejar que la Naturaleza la removiera, en lugar de cubrirla con la ayuda de medicamentos.

Mahatma Gandhi, ibídem, pág. 30

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