sábado, 12 de septiembre de 2015

SEBASTIÁN PIÑERA ECHEÑIQUE “Estamos preparados para enfrentar los desafíos que el futuro nos va a traer, y estoy seguro que interpreto a todos los chilenos y a todas las chilenas diciendo desde el fondo del alma: ¡Viva Chile, mierda!”

SEBASTIÁN PIÑERA ECHEÑIQUE 
Estamos preparados para enfrentar los desafíos que el futuro nos va a traer, y estoy seguro que interpreto a todos los chilenos y a todas las chilenas diciendo desde el fondo del alma: ¡Viva Chile, mierda!”




DISCURSO DEL PRESIDENTE EN EL RESCATE DE LOS 33 MINEROS ATRAPADOS EN LA MINA DE SAN JOSE 13 de Octubre de 2010

Entramos con la ayuda de dios. Y los rescatamos como chilenos. Dios…, nos ha puesto a prueba este año, pero nunca Dios nos pone una carga que no seamos capaces de sobrellevar.
Enfrentamos el terremoto unidos, con fuerza, con fe, con coraje, y lo estamos superando.
Enfrentamos el bicentenario unidos y tuvimos una fiesta de alegría, una fiesta de unidad.
Y enfrentamos el rescate de nuestros 33 mineros también unidos.
Yo quiero decir que lo hicimos a la chilena. Y eso significa que lo hicimos bien, con unidad, con fe, con esperanza,
Y quiero agradecerles a tantos.
A los 33 mineros que nos dieron una lección de lealtad, compañerismo, de trabajo en equipo.
Acabo de conversar con Luis Urzúa, el jefe de turno, y él me entrego el turno. Yo quería decirle que había sido un jefe de turno que nos hizo sentirnos orgullosos, el que lideró, el que trajo las palabras de aliento y el último de salir de la mina como lo hace un jefe que quiere y respeta a los que trabajan con él.
Pero, también, quiero agradecer a las familias de los mineros que mantuvieron la fe inquebrantable, esa fe que terminó moviendo montañas. A los rescatistas, que se entregaron por entero, al Ministro Golborne, al Ministro Mañalich, a André Sougarret, a René Aguilar y a tantos más que se entregaron en cuerpo y alma y no escatimaron ningún esfuerzo durante estos sesenta y nueve días. Y a los chilenos y chilenas, a lo largo y ancho de Chile, que siempre entregaron palabras de aliento, que entregaron un gesto, una sonrisa, pero sentimos el apoyo de todos los chilenos.
Y quiero decirles que hoy día Chile no es el mismo país que teníamos hace 69 días atrás. Los mineros no son los mismos, que quedaron atrapados ese día 5 de agosto. Han salido fortalecidos y nos han dado una lección. Pero Chile tampoco es el mismo, creo que Chile hoy día esta mas unido y mas fuerte que nunca y creo que Chile hoy día es un país mas respetado y mas valorado en el mundo entero.
Lo que terminó como una verdadera bendición de Dios, empezó como una posible tragedia, pero la unidad, la fe, el compromiso, la lealtad, la solidaridad que expresaron los chilenos durante estos 69 días, nos llena de orgullo. Y quiero agradecerle muy especialmente a Dios, que estuvo con nosotros, y decirles hoy día que Chile esta preparado para grandes cosas. Estamos preparados para enfrentar los desafíos que el futuro nos va a traer, y estoy seguro que interpreto a todos los chilenos y a todas las chilenas diciendo desde el fondo del alma: ¡Viva Chile, mierda!
Hay momentos que las emociones se van para adentro, y uno las siente y nos las puede expresar, y hay momentos que salen a borbotones. La verdad que cuando, cuando vi el rostro de Luis Urzúa, el último minero que salió de las entrañas de la mina, me emocioné, como estoy emocionado hoy día y como están emocionados todos y todas las chilenas. Y les quiero agradecer, y decirles que me siento orgulloso de tener el privilegio y la responsabilidad de ser el Presidente de todos los chilenos.
Hay celebraciones en todas las plazas de Chile, en todos los hogares de Chile, pero la más importante de todas es la que estamos celebrando en el corazón, en la conciencia de todos y cada uno de los chilenos.
Supe que las campanas de todas la iglesias repicaron en el momento que salió el primer minero y volvieron a replicar, de alegría, de felicidad, de gratitud, de emoción, cuando salió el último de los mineros, don Luis Urzúa.
Lo dijimos el primer día. Esto no va a quedar impune. Los que tengan responsabilidad, van a tener que asumir su responsabilidad, pero también ha sido una gran lección para todos los chilenos y para nuestro gobierno. Mejorar nuestros sistemas, nuestras actitudes, nuestros procedimientos, para resguardar mejor la vida, la integridad y la dignidad de nuestros trabajadores. Y no solamente en la minería. En el campo, en la construcción, en el transporte, en la pesca. Eso es algo que se lo debemos a todos los chilenos, y espero en muy pocos días mas poder anunciar un nuevo trato con los trabajadores y trabajadoras chilenos y chilenas.
Miren…ha sido muy emocionante recibir las palabras de admiración, de emoción y también de gratitud, porque los presidentes me decían queremos agradecerles a los chilenos por la lección que nos han dado.
Pude conversar con el Presidente Lula de Brasil, con el Presidente Calderón de México, el Presidente Chavez de Venezuela, el Presidente Santos de Colombia, el Presidente Correa de Ecuador, el Presidente García de Perú, la Presidenta Fernández de Argentina, el Presidente Mujica de Uruguay, el Presidente Lugo de Paraguay, el Primer Ministro de Inglaterra David Cameron, el Primer Ministro de Israel Benjamin Netanyahu, y muchos más. Lo cual demuestra que hoy día Chile estuvo en el corazón, no solamente de los chilenos y de los latinoamericanos. Estuvimos en el corazón del mundo, y creo que mostramos lo mejor de Chile. La unidad, el compañerismo, la solidaridad, el trabajo en equipo, la fe inquebrantable. Y por eso ha sido una noche, una noche de emociones, una noche de alegría, una noche que yo estoy seguro va a quedar grabada en los más profundo de nuestros corazones.
Los sobrevivientes de los Andes, los uruguayos que se cayeron de un avión en la cordillera de los Andes a comienzos de los 70, fue un ejemplo y una lección que hasta el día de hoy perdura. Y yo creo que los 33 mineros van a ser también. Su actitud, su ejemplo, su fuerza, su compañerismo. Yo les cuento, los mineros se peleaban por ser el último en salir de la mina. No querían el privilegio de ser los primeros en salir, querían ser el último, como una muestra de solidaridad, de amor, de cariño, de compañerismo por sus compañeros. Me contaba Luis Urzúa algo que se nos había olvidado. Lo primero que dijeron los mineros cuando pudieron comunicarse con el resto del mundo, después de angustiosos, angustiosos 17 días, fue preguntar que había pasado con sus compañeros, que habían salido de la mina, Y no sabían que había pasado con ellos. Y su primera preocupación por sus compañeros. ¡No!..., pedir algo para ellos mismos. Nos han dado un ejemplo, un ejemplo de nobleza, un ejemplo de grandeza, que yo creo que nos va a inspirar.
Yo espero que un país como Chile que ha sido golpeado por la adversidad. Este año nos ha tocado un año muy duro. El terremoto del 27 de febrero, el maremoto que después asoló nuestras costas. Después pudimos celebrar nuestro bicentenario, con unidad, con esperanza. Ahora…, esta verdadera epopeya, esta hazaña de nuestros mineros.
Pero yo estoy seguro que Dios nunca nos pone cargas que no seamos capaces de enfrentar. Y ha quedado demostrado pues estamos de pie. Los chilenos estamos de pie después del terremoto y estamos más de pie que nunca después de este verdadero ejemplo que nos han dado nuestros 33 mineros, sus familias, nuestros ingenieros, nuestros rescatistas, nuestros operarios, nuestros carabineros, nuestros miembros de las fuerzas armadas, los familiares de los chilenos y todos los chilenos y chilenas que, yo se, que hoy día se sienten contentas, se sienten con ese sentimiento de pertenecer a un país maravilloso. Así que Dios bendiga a nuestro país.
¡Por supuesto que si! Cuando abrazaba a cada uno de los mineros y ellos nos daban gracias, yo le decía por favor somos nosotros los que tenemos que agradecerles a ustedes. Y les dije que queríamos recibirlos en “La Moneda”, porque ahí los recibimos en la casa de todos, que es “La Moneda”, la casa de todos los chilenos.
Y les pido un momento para decir algo en inglés: ...(Traducción parcial: Esta noche es una noche que nunca olvidarán, llena de emociones, llena de alegrías...Estamos experimentando un renacimiento…Chile hoy esta unida y es más fuerte, con los ejemplos que han entregado a Chile y todo el mundo estos hombres y sus familias…Chile hoy tiene mas respeto. Somos un país pequeño, muy alejado del mundo, pero que nos unimos ante la adversidad…Estoy muy orgulloso de tener el privilegio y la responsabilidad de ser el presidente de Chile este año que hemos enfrentado tantas adversidades, el terremoto, y ahora este rescate que ha sido una tremenda experiencia no solo para Chile, sino para todo el mundo.
Muchas gracias
SEBASTIAN PIÑERA


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